martes, 14 de junio de 2011

Colegio Inmaculada Concepción homenajea a profesor Víctor León Vargas

http://www.diarioviregion.cl/
Viernes, 13 de Mayo de 2011 10:22
Mauricio



El viernes de la semana pasada en el Salón Auditórium del Colegio "Inmaculada Concepción" y con asistencia de profesores y alumnado se rindió un cálido homenaje al historiador, profesor, Hijo Ilustre de San Fernando y escritor Víctor León Vargas en la celebración del "Día del Libro y Derechos del Autor", que incluyó una importante charla del profesor del Liceo Industrial de San Fernando, la que fue seguida con mucho interés por los presentes.

Al finalizar el acto, León Vargas entregó sus impresiones a la prensa, indicando: "Para mí y la familia ha sido muy emocionante este homenaje, especialmente viniendo de un colegio científico humanista y religioso.

Yo soy ex alumno de la Escuela Industrial y luego de estudiar Pedagogía en Enseñanza Industrial pasé a ser profesor de mi Liceo ya por 38 años. Siempre tuve la inquietud heredada de toda mi familia en el sentido que hay que querer lo que es de uno, lo del pasado, respetarlo y me he dado cuenta que había mucho por hacer en esta ciudad, y estando en eso me he encontrado con otros "quijotes", otros locos con los cuales nos hicimos amigos y hoy los recordé con mucha emoción ya que hay varios de ellos fallecidos. Aquí tenemos una rica cultura pero tenemos que preocuparnos más de ella".

El investigador se refirió a sus libros, mencionando: "De los cinco libros que he publicado dos son de coautoría y tres individuales. Este homenaje me sorprendió gratamente, no podía creerlo, estaba en mi taller del Liceo Industrial, por tanto traje a la directiva de mi curso, donde también hay niñas que este año serán la primera promoción en egresar. Estoy muy emocionado por este acto ya que uno escribe y no sabe quien le va a leer. Yo soy investigador y con seriedad en la búsqueda investigativa he logrado estas cosas, lo que ha sido muy satisfactorio para toda mi familia", indicó el también Hijo Ilustre de San Fernando.

Varios regalos recibió Víctor León, del Centro General de Padres del Colegio I.C., del Centro de Alumnos y también de la Biblioteca, y se entregó un presente también a la esposa del destacado profesor, Teresa Donoso Lisboa.
En la oportunidad, luego de un exquisito desayuno, y con presencia de la Directora del Colegio, Sor Rebeca Yáñez Retamal se inauguró la Feria-Exposición del Libro en el gimnasio del establecidito educacional de Carampangue con El Roble./ (J.E.B.H.)

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sábado, 15 de agosto de 2009

Alfonso Calderón, poeta, novelista, ensayista y profesor




ELPAIS.com
Cultura
Fallece el escritor chileno Alfonso Calderón
Era poeta, novelista, ensayista y profesor.- En 1998 recibió el premio Nacional de Literatura de Chile
AGENCIAS/EL PAÍS.com - Madrid - 09/08/2009

El escritor y poeta Alfonso Calderón murió ayer a los 78 años de edad en su Chile natal. Su muerte se produjo por un infarto de miocardio ayer por la mañana-la tarde según la hora española-, justo después de que se quejara a su mujer de un poco de malestar y que descansaría un poco antes de revisar la prensa, informa el diario chileno El Mercurio.

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Sus restos serán velados en la Universidad Diego Portales. Tras una ceremonia no religiosa, su cadáver será incinerado, como era su deseo.

Su primera obra fue Primer consejo de los arcángeles del viento(1949). Entre sus obras más destacadas está Memorias de Memoria, 3.000 páginas divididas en siete tomos. Sus últimas creaciones fueron Memorial del viejo Santiago (1984) y Una bujía a pleno sol (1997). Escribió también numerosas antologías de poesía.

En 1998 recibió el Premio Nacional de la Literatura de Chile pese a enfrentarse con grandes nombres como Fernando Alegría, Guillermo Blanco y Enrique Lafourcade. El entonces ministro de educación chileno y parte del jurado del galardón afirmó que gano el premio por "la lucidez, profundidad y variedad del ensayista, crítico, novelista y poeta".

Calderón nació en San Fernando, VI región de Chile, el 21 de noviembre de 1930. Su niñez transcurrió en ciudades de provincias. Tras acabar sus estudios secundarios se traslado a Santiago de Chile para seguir su formación en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile.

Trabajó como profesor de castellano y cultura literaria, investigador del Instituto de Literatura Chilena y llegó a ser director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica. En el 74 renuncia a la docencia universitaria por la intervención militar en las casas de estudios superiores. Era miembro de Número de la Academia Chilena de la Lengua desde 1981.

Su hija, Teresa Calderón, ha heredado la pasión por la poesía de su padre y tiene su propia carrera literaria.

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SANTIAGO, 10 de agosto.- El mundo literario nacional está de luto con la partida de este multifacético escritor. Sus restos fueron velados en la casa central de la Universidad Diego Portales y hoy, cumpliendo sus deseos, fueron incinerados en el cementerio Parque del Recuerdo de Santiago.

Calderón nació en la ciudad de San Fernando, Colchagua, Región de O’Higgins, el 21 de noviembre de 1930, pero la mayor parte de su vida residió en Santiago, desempeñándose como profesor de castellano y como académico en varias Universidades, entre ellas la Católica y la Diego Portales.

Fue un destacado Miembro de Número de la Academia Chilena de la Lengua, a la que ingresó en 1981. En 1998 recibió el Premio Nacional de Literatura “por su deslumbrante estilo y la continuidad de una vida entregada a su vocación, desde su juventud, y a la formación de nuevos autores”. Además, “por la lucidez, profundidad y variedad como ensayista, crítico, novelista, poeta y antólogo”.

Publicó un gran número de libros, entre ellos “Memorias de memorias”, en 7 volúmenes, en los que estampó gran parte de sus propias vivencias. Otras de sus obras son “Cuando Chile cumplió 100 años”, “Memorial del Viejo Santiago”, “El país jubiloso” y “El cuento chileno actual”. Sentía gran atracción por el tango y era un extraordinario conocedor de su historia, parte de la cual se reflejó en sus libros.

SU VIDA Y APORTE

Alfonso Calderón fue poeta, novelista, periodista, profesor, subdirector de la Biblioteca Nacional a mediados de los 90, director de la revista Mapocho y miembro de la Academia Chilena de la Lengua.

Nació en San Fernando en 1930. El 25 de enero de 1939 -un año después del terremoto de Chillán- mientras vive en la ciudad de Lautaro, inició un diario de vida. Ese fue su debut en la literatura. En 1997 vino a Los Ángeles a presentar esa obra, recién publicada: “El baúl de Rimbaud, diarios 1939-1951”. También fue un precoz lector de revistas como El Peneca y de los cómics de Tarzán, Dick Tracy y Mandrake. Aprendió a leer a los tres años gracias a su abuela y a los 10 años ya repasaba Crimen y castigo, de Dostoievski. Justo en esa edad fue cuando llegó a Los Ángeles, integrándose a la educación primaria en el Liceo de Hombres, frente a la plaza de Armas, donde completó su educación de Humanidades, emprendiendo luego vuelo a otras ciudades.

Se inició en la crítica literaria a los 20 años en los diarios El serenense y El día, de La Serena. Uno de sus primeros comentarios fue Narciso y Goldmundo, de Hesse, obra que lo deslumbró. Luego sería crítico de las revistas Ercilla, Hoy y Apsi.

La costumbre de escribir un diario la mantuvo durante toda su vida. En el libro “La valija de Rimbaud, diarios 1939-1951” abarcó el período comprendido entre su infancia y adolescencia. En “Cayó una estrella”, resumió sus experiencias entre 1952 y 1963. La serie continuó con “El vuelo de la mariposa Saturnina” (1964- 1981), “El olivo viejo que lloraba” (1981-1989), “El misionero involuntario” y “En el bosque de Macbeth” (1993-1996).
Fuente: Diario La Tribuna y Agencias

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El Mercurio

Santiago de Chile
domingo 9 de agosto de 2009


1930-2009
Foto:GONZALO LÓPEZ

El literato falleció ayer tras un infarto al miocardio.
Adiós al multifacético Alfonso Calderón

Premio Nacional de Literatura en 1998 , destacó como gran cronista, poeta, profesor y recopilador de la obra de los más importantes autores chilenos, entre ellos Joaquín Edwards Bello.

Maureen Lennon Zaninovic
"Yo no soy un autor muy conocido, pero sí soy un escritor que ha trabajado y tiene muchos libros", dijo el propio Alfonso Calderón (1930-2009) tras recibir el Premio Nacional de Literatura, en 1998.

Y es que si bien su nombre no fue tan mediático ni protagonista de sonoras guerrillas literarias, desde ese "bajo perfil" comenzó a forjarse un indiscutido prestigio, ampliamente reconocido por sus pares y los centenares de alumnos que formó.

Su muerte acaecida ayer, tras un infarto al miocardio, dejó atónitos a muchos no sólo por lo sorpresiva, sino también "porque estaba muy activo, contento, con miles de proyectos y un espíritu juvenil. Murió realmente en el peak de su carrera", cuenta el poeta y cronista Roberto Merino.


Escritor multifacético y académico de larga data, Alfonso Calderón Squadritto nació el 21 de noviembre de 1930, en San Fernando. En Santiago ingresó al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile (se tituló de profesor de castellano y periodista).

Inclasificable, este padre y abuelo de escritores (una de sus hijas es la premiada Teresa Calderón) cultivó los más diversos géneros: poesía, memoria, novela y ensayo. Su nieta, la poeta Lila Díaz, trabaja actualmente en la edición de sus columnas que publicó para el diario La Nación.

Integrante de la Generación de 1950, también desarrolló una labor clave en la orientación y sistematización de las letras nacionales. En esa senda rescató las crónicas de Augusto D'Halmar y Joaquín Edwards Bello, además de los ensayos de Martín Cerda, dispersos en los más variados diarios y revistas (este era uno de los proyectos en los que estaba trabajando últimamente, lo mismo que un libro de crónicas sobre el antiguo centro de Santiago).

"Si Joaquín Edwards Bello sigue vivo, se lo debemos a Alfonso Calderón", señala Armando Uribe, Premio Nacional de Literatura 2004, sobre su legado.

En sus últimos años, además de la investigación, estaba abocado a los talleres y a la docencia en la Universidad Diego Portales (UDP); por eso, sus restos están siendo velados en la casa central de ese plantel (Ejército 412). Sus funerales se realizarán mañana, a las 10:30 horas. A petición del propio autor no se efectuará una ceremonia religiosa, sino un acto en la propia UDP y en el cinerario del Parque del Recuerdo.

Raúl Zurita

Premio Nacional de Literatura

"Ha muerto uno de los escritores más dignos que me haya tocado conocer en la vida, alguien que, y repito lo que dije hace once años a propósito de su Premio Nacional, ejerció su oficio con dignidad y sencillez, sin estridencias en un mundo estridente. Siempre me impresionaron sus ojos, esa mirada que parecía reunir en un sólo guiño toda la bondad, sabiduría e inteligencia que él tan profundamente encarnaba".

Jorge Edwards

Escritor

"Chile ingrato. Yo le defendí mucho cuando se ganó el Premio Nacional y casi lo matan. Realizó un trabajo extraordinario en el rescate de la obra de Joaquín Edwards Bello y mostró un conocimiento fantástico de la literatura chilena. Un gran amigo". ---





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sábado, 18 de abril de 2009

Todo lo que siempre quisiste saber sobre PICHILEMU Y SUS ALREDEDORES y nunca te atreviste a preguntar:

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El mercurio 18 feb 2000

ZOO-ZONA
LIBROS




Don José Arraño Acevedo, periodista y escritor, o escritor y periodista, da lo mismo, me hizo llegar la primera de una serie de publicaciones que el hombre se apresta a editar, la cual lleva por título Pichilemu y sus alrededores; es una obra de 86 páginas que el propio Arraño me dedica con lápiz Bic y que se inicia con la sentencia "...Atentamente a Sergio Paz, jefe sección Zoo-Zona", lo cual me llena de orgullo. Gracias don José. Paso a reseñarlo. Pichilemu.... es un relato histórico del surfístico balneario, en el que van apareciendo múltiples sorpresas como unos apuntes sobre Cáhuil, Ciruelos (donde nació José María Caro, el cardenal) y por supuesto La Sirena, que nada tiene que ver con La Serena. Arraño es nativo de Pichilemu, el hombre sabe, y por eso el libro tiene varias sorpresas, entre ellas la revelación de la existencia del pueblo de Siete Viudas, donde sólo habían siete casas y siete viudas. Como para teleserie de TVN. Hay que leer a Arraño. Quedamos a la espera de sus próximas obras.

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El Mostrador.cl

Arraño y la patria chica de Pichilemu
18 de Febrero de 2000

José Arraño Acevedo se acerca a los 80 pero escribe como adolescente, con delirio y el alma hinchada de todo prosista lí­rico tras el mito de su Pichilemu, la arcadia, la patria chica, el mejor lugar del mundo, el pedazo de provincia desde donde se construye el universo, decodificando su historia, sus nombres y sus rincones. Son las fuerzas de la globalización monotemática que nos refugian en nuestra identidad para desde allí­ encantar la vida. Contra la fuerza centralista y el monopolio del poder y los medios, que nos muestran un paí­s jocoso y monocorde que comienza en Reñaca y acaba en La Serena. Ruido y trastes argentinos, casinos y shows salseros, plata y bronceador, bodies and surfers. Pichilemu es otra cosa y José Arraño, también miembro de "Los Inútiles" -aquel grupo literario fundado por Oscar Castro que ha generado una pléyade de literatura regionalista-, ahonda en la historia, el paisaje poético y la diversidad de una costa que se convierte en comarca de mil tesoros, como se lee en su último libro Pichilemu y sus alrededores turí­sticos. Arraño no nos habla del último Ferrari, sino del paseo a la hora de la puesta de sol en alguna del centenar de "cabritas" o coches a caballo que se multiplicaron cuando el tren no llegaba aún al balneario y habí­a que ir a buscar a los visitantes a los cerros de la cordillera de la costa. En su prosa no hay nada de discoteques y mucho del Parque Ross y su castillo-casino, las balaustradas y el gusto europeizante de Agustí­n Ross, mentor del pasado aristocrático del pueblo. Se descubre el "Pueblo de las siete viudas" de la guerra civil del 91, Ciruelos y su belleza modesta donde se bautizó el Cardenal Caro, Cáhuil y la caleta de indios promaucaes que desde hace mil años comercializaban la sal. Arraño es otra mirada y otro tono; afable, costino, silente. No se reivindica el ruido ni el sol, sino el paseo por Punta de Lobos, por los bosques, los dí­as nublados y el viento, que invitan a salir del ocio de tirarse en la playa en el arte del voyerismo de estos otros balnearios paradigmáticos de fin de milenio. No faltan las sirenas, la baja marea, los mariscadores y los romances antiguos en honor de la patria chica. Pichilemu ha sido descrito, escrito, re-escrito por nuestro José Arraño Acevedo, costino a toda prueba. De pluma dulce, lí­rica, serena, tres veces provinciana, orgullosa de este otro Chile, ajeno al ajetreo grotesco de los balnearios-malls de una torcida modernidad construida desde los sets santiaguinos.

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UN UOMO UNA VITA UNA STORIA - JOSE LUIS ARRAÑO ACEVEDO
postato da FRANCESCA BRIZZI DADDA [21/10/2006 02:18]



PICHILEMU IL PIÙ PICCOLO PORTO Traduzione identica del rapporto scritta dal Sig. José Luis Arraño Acevedo Omaggio a questo grande uomo di questa bella cura di prese del Cile Nel 1873, il capitano di corvetta, regalo Francisco Vidal Gormaz, fu commissionato dal governo di Errázuriz Zañartu per fare un studio del colchagüinas dei costi. Per lui ricevette in treno a Nancagua - poi punta di sbarre della ferrovia che l'anno precedente era andato via da Fernando di San in indirizzo al mare - facendo a cavallo il suo trasferimento a Pichilemu. Qui viaggiò attentamente la costa intera fino a che oltre Cáhuil, presentando presto il rapporto richiesto dopo. Probabilmente, fu autorizzato per donare Daniele Ortúzar Caves per costruire una particolare banchina nella spiaggia che ha affrontato alla parte centrale del Pichilemino di terme futuro con quelli record marini, confini con alla proprietà di paese San Antonio di Petrel di che era erede. È dal 1885 quando intraprese la grande costruzione di porto, perché un anno prima, lei avevano ricevuto scrittura di acquisto di 22 blocchi di terra che hanno fatto Jacoba Gaete, moglie di Bruno Morales e che era infatti la proprietà che ha contenuto la bordatura di merletto stretta di più piccola distanza all'oceano e di che sarebbe nata la banchina sognata. Nella cima di quella bordatura di merletto stretta sarebbe l'ancora la vita, ricevitore dei prodotti che il sarebbero mobilitati da tale porto. Con l'indirizzo di ingegneri e lo sforzo di molti dei lavoratori della loro proprietà agricola ed immensa, lei tentarono di avere al più presto possibile la banchina, il ferma così dare uscita alla migliaia di quintali di grano e gli altri cereali, piace alla loro produzione di bestiame bovino, mentre portandoli a Valparaíso per la loro migliore commercializzazione. Signorie Julio Arriagada Herrera - articolista di memoria felice - indicò a 1887 come l'anno in quello fece il loro ingresso al Pichilemina di baia la prima nave di traffico litoranea, avendo acquisito Pichilemu a luglio di quel anno, la categoria di più piccolo porto, impiegato di Valparaíso. Dai latini americani e Pi, a Roma il sanantonino studentesco, José María Rodríguez Costoso, accusa la sua ricevuta di padre di una pieno di notizie lettera da Gola di Regno Nuovo, quando nel 1889 lui scrisse: "Io ho letto con piacere supremo le cose che mi conta degli anticipi e più di tutto delle speranze e del grande entusiasmo che lei regnano per quelle terre con ragione di porto e ferrovie." Comunque, effimero la vita di questa banchina, mentre nel 1891 a lui fu dato fuoco da ordine governativo. Accadde il fatto lacrimevole quando il presbítero Francisco giardino di Vegetale di Lisbona, relegò in Peumol dalla sua adesione aperta alla causa rivoluzionaria, col pretesto di prendere a sua vecchia madre per prendere aspetti marini uscì ad una notte in macchina di posto, con dotazione forte di huasos peuminos augmented al suo passo di Peralillo, con inquilini del fundos dei gentiluomini Errázuriz e Gutiérrez, arrivando al porto di Pichilemu dove gli li aspettarono il "Maipo", mentre portandoli al nord. Al balmacedistas delle truppe che è venuto intraprendendoli, quando arrivando tardi a quell'esso pesa àncora del blindato, loro non avevano lasciato un'altra cosa che dare fuoco la banchina, impedendo così partenze eventuali e nuove e di provvedimenti. Insieme con la banchina bruciata molti lanchones che hanno rubato il carico erano da e fino a che le navi. Per molta volta i loro resti rimasero nella laguna vicina di Petrel, mentre mostrando la loro cornice arrostita. Il governo seguente rimborsò il Sig. Ortúzar per danni e danni, mentre facendo ripara nella banchina, più che non era che io mangio prima mai. Era così come, troppo debole la ricostruzione con legno in parte anteriore sua, molto presto non resista all'embate del pratichi il surfing ed in una notte di marea spessa era come per non prestare servizi più. Il non occupato a vita servita per degli anni ancora piace oratoria improvvissata, mentre lasciò la creazione del viceparroquia e la costruzione di chiesa sua, mentre ricorda che il Costoso Cardinale, quando vescovo di Iquique, in viaggi suoi alla casa paterna confermava e dire massa in lui. Della costruzione di porto coraggiosa qualsiasi cosa è, fuori di dei pochi metri di fondazioni che giacciono legati alla bordatura di merletto stretta che affronta al mare. Ed il ferro accumula che lei stavano attestando con la loro presenza che nella migliore durata una banchina esistita di lui ruba quelli loro diedero la fama a questa costa alla fine del secolo precedente, loro si furono mossi via dalla determinazione del capitano di porto, mentre privando con lui del record che lei rappresentarono. Signorie Danuel Ortúzar, non fermò proprio esploso la rivoluzione e preso a Valparaíso, insieme col vicepárroco del "Giallastro" (Alcones), Fidel Rosso e Coraggioso, nell'inviare arte dalla sua stessa banchina che passa l'insurrezione, fu scelto deputato dal Colchagüina di area, mentre essendo esso per quindici anni in serie. Consiguó molti anticipi per Pichilemu e questo lo ricorda a prendendo il loro nome nel principale dei loro viali. (Articolo pubblicò nel libro "Uomini e cose di Pichilemu" dell'autore José Arraño Acevedo). Texto : Jose Luis Araño Acevedo Edizione : Francesca Brizzi Dadda Foto: Archivio Google.it
Riferimenti: PICHILEMU IL PIÙ PICCOLO PORTO


PICHILEMU EN SEPIA
http://www.facebook.com/group.php?gid=26619816006



Global
Información básica
Tipo: Interés común - Historial
Descripción: POR LOS VIEJOS PERSONAJES
QUE DIERON VIDA AL BALNEARIO.

*cada semana se actualiza con 10 nuevas fotografías*

Este grupo lo quiero dedicar a mi padre: JOSE ARRAÑO ACEVEDO, quien, a sus casi 87 años de vida, puede dar testimonio real del crecimiento que ha tenido Pichilemu y de las personas que han engrandecido y han aportado al balneario. Gracias a él, se conserva gran parte de la historia y miles de fotografías que supo atesorar en el tiempo. Esto lo ha plasmado en dos maravillosos libros PICHILEMU Y SUS ALREDEDORES TURISTICOS y HOMBRES Y COSAS DE PICHILEMU.

Queremos que nos digas que te pareció este grupo. Te agradeceríamos que nos dejes tu comentario. Este grupo esta hecho con cariño para ti.

Estas fotografías están protegidas bajo la ley de propiedad intelectual, si deseas bajar o linkear alguna de estas fotografías, debes solicitarnos la autorización. En caso contrario, estarás infringiendo la ley que protege este testimonio visual y te puede costar caro.

http://pichilemuhistorico.blogspot.com/

Para leer y ver completo el reportaje sobre la historia de Pichilemu publicado hoy sábado 4 de octubre en la revista +Decoración del diario La Tercera, información proporcionada en su totalidad por Pichilemu en Sepia a la periodista Soledad Garcia-Huidobro, tanto en datos históricos como en las fotografías.

Información de contacto
joluar@yahoo.com

Lugar: Pichilemu, Chile

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sábado, 8 de diciembre de 2007

Mauricio Wacquez: un escritor imperdible

















Este escritor nacido en Cunaco, Chile (1939-2000), hijo de padre francés (enólogo) y madre chilena, Rosenda Arellano y de larga residencia en Europa es poco estudiado y conocido, aunque Editorial Sudamericana en los últimos cinco años ha publicado nuevamente algunos de sus libros: la novela Epifanía de una sombra (2000), la también novela Frente a un hombre armado (1981, 2003), el libro de cuentos Excesos (1971, 2004). (Me falta otro libro de ensayos y artículos).He tenido la suerte de leer las tres obras mencionadas y en ellas se puede apreciar la maestría de su prosa, estilo y el manejo de estrategias narrativas dignas de estudio y goce estético.Espero seguir leyendo y estudiando sus obras.Entrego un artículo obtenido del Proyecto Patrimonio, que a su vez, está tomado de una columna del diario La Tercera del año 2000.























Mauricio Wacquez, la muerte de un escritor olvidado








Autor de Excesos y Paréntesis, el narrador chileno iba a presentar su última novela en Chile a fines de octubre Fue una figura literaria crítica, genial y desconocida, que dejó como legado importantes novelas, donde el amor, el poder y el dolor conforman la sustancia básica. Su muerte se adelantó al que sería su regreso definitivo al país.
por Claudio Aguilera
..........."Siendo muy chileno, en Chile me siento tan extranjero como en Cuba", confesó Mauricio Wacquez. José Donoso fue el padrino literario de Wacquez. Realizó el prólogo de su novela Paréntesis (1975) y lo calificó de "un talento excepcional".
Su relación con Chile.
.........A pesar del tiempo que estuvo fuera de Chile, el escritor Mauricio Wacquez más de alguna vez quiso regresar. "Me encantaría tomar mis bártulos y volver. O hacer medios pollos aquí y allá. Me he reenamorado de este país y de una manera loca", confesó en una de sus meteóricas visitas a principios de los 90'. Para algunos cercanos, el escritor tenía entre sus planes inmediatos instalarse definitivamente en Chile.
.......... La idea era que en su próxima estada, que estaba programada para fines de octubre e incluía la presentación de su última novela en la Feria Internacional de Libro, debía marcar su regreso definitivo. En la ocasión, lanzaría al mercado Epifanía de la Sombra editado por Sudamericana. La novela, extensa y de carácter autobiográfico, es parte de una trilogía titulada La Oscuridad. Wacquez había estado trabajando durante más de diez años en esta obra, por lo que era una de sus proyectos más queridos y, según su propia descripción, la más chilena de sus novelas.
............. El escritor chileno Mauricio Wacquez siempre fue consciente de que su literatura no había sido creada para el gran público. "Soy un escritor de minorías y nunca he aspirado a ser otro tipo de escritor. Reconozco que mi literatura es absolutamente minoritaria. Que le gusta a ciertos amigos y sigo diciendo que escribo para mis amigos", dijo en más de una ocasión.
............A pesar de haber sido traducido a varios idiomas, tener el favor de la crítica y haber ganado algunos importantes premios en Chile y en Europa, sentía que la mayor meta de un narrador era lograr que cada "libro sea parte de un mismo libro", sin que el éxito editorial fuera una prioridad. Entonces, no es raro que su figura sea desconocida para la gran mayoría de los chilenos y que su prosa arriesgada y cautivante no forme parte del colectivo literario nacional. Ni siquiera debe extrañar que su muerte, acontecida el 14 de septiembre recién pasado en España, no haya sido informada por los noticiarios.Autor de las novelas Toda la Luz del Mediodía (1965), Paréntesis (1975), Frente a un Hombre Armado (1981) y Ella o el Sueño de Nadie (1983), y los libros de cuentos Cinco y una Ficciones (1965) y Excesos (1971), Wacquez perteneció a la generación de escritores que en la década del '60 José Donoso dio a conocer como novísimos. Entre ellos, estaban también Antonio Avaria, Cristián Hunneus, Juan Agustín Palazuelos, Poli Délano y Antonio Skarmeta. "Nosotros vivimos y nos formamos en la libertad y la democracia, éramos puro rencor y esperanza", recordó muchos años después.
...........Para el crítico literario Fernando Blanco, la importancia del escritor está en su visión descarnada del poder, la sexualidad y las relaciones familiares. "A igual que Donoso, proviene de tradiciones latifundistas, pero mientras el autor de Casa de Campo recrea la caída de la aristocracia desde la gran historia, Wacquez lo hace desde la intimidad. Fue una voz importante de nuestra literatura que proyectó una narrativa incómoda para la oficialidad, pero que también se sintió incómoda en Chile".
EL AUTOEXILIO.
..........Mauricio Wacquez nació el 27 de noviembre de 1939, en Cunaco, un pueblo de la provincia de Colchagua. Hijo de un francés y una chilena, estudió y enseñó filosofía en la Universidad de Chile, en la Sorbona y en la Universidad de la Habana. A los 24 años publicó Cinco y una Ficción, un conjunto de narraciones que mereció múltiples elogios. "Todos los cuentos - dijo José Donoso - son parte de un mismo tempranamente y señalan un talento excepcional", refiriéndose a ese escrito. Con tan buen padrino la carrera literaria parecía tener un promisorio futuro. Pero el escritor decidió partir a Europa, desde donde jamás volvió, salvo algunas cortas visitas. "Siendo muy chileno, en Chile me siento tan extranjero y tan amante de Chile como me siento en Cuba, en Francia o España. Tengo tres pasaportes, legales, no de espías: francés, español y chileno. Además, ser chileno para mí es haber pasado la infancia en Colchagua y cuando salí de ahí a los doce años, empezó mi exilio", rememoró. Instalado en España, trabajó en varias editoriales, realizó múltiples conferencias sobre literatura latinoamericana y chilena, fue un activo miembro del mundo literario ibérico y un cotizado traductor de Jean Cocteau y Gustave Flaubert. En Europa, se relacionó con escritores como Alfredo Bryce Echenique, Mario Muchnik y Natacha Seseña. En 1975, publicó su segunda novela, Paréntesis, finalista del Premio Barral del año anterior y editada con un prólogo de Donoso. Pero no sería hasta 1981 cuando su nombre se consagró definitivamente. Su novela Frente a un Hombre Armado cautivó a los críticos por la intensidad de sus escenas y la atormentada pasión con que daba cuenta de los amores prohibidos, de los abusos del poder y la criminalidad. Mauricio Wacquez nunca se sintió un escritor chileno y siempre supo que sus libros no le darían la fama, pero tenía la esperanza secreta de que algún día su obra sería recuperada. Tal vez su deceso sea la oportunidad precisa. "Yo tiendo más hacia una lengua franca y me importa el respeto de unas pocas personas a las que yo también respeto. No tengo la sensación del fracaso. La obsesión por ganar premios no me asiste y creo que va a ser la gente joven tal vez la que haga un rescate de mi obra. Si quiere, claro", explicó en una de sus últimas visitas a Chile, donde pensaba radicarse definitivamente en los próximos meses. La muerte abortó esa idea.publicado en diario La Tercera 19 de septiembre del 2000.







Publicado por Roke Rojas













Por lo Gestero y Maromero

por Arturo Fontaine Talavera







Mauricio Wacquez se fue de Chile en 1972 y sólo regresó ocasionalmente. La semana pasada, sus restos fueron sepultados en Calaicete, una localidad cerca de Barcelona, donde vivió los últimos 25 años de su vida. Su novela, póstuma, aparecerá próximamente.

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En abril ya no era el mismo. No sólo se le notaba debilitado y sumamente frágil al caminar, sino que estaba como carcomido por dentro. Las palabras, que antes se le escapaban vivas como animales vivos, ahora se apiñaban con cierta confusión.

No era cuestión de la mente, me explicó riendo y exagerando como de costumbre los gestos, sino de vo-ca-li-za-ción. Le comenté que mientras gesticulara así seguiría siendo el Mauricio Wacquez de siempre. Me contó que una tía de niño había pronosticado que sería actor "por lo gestero y maromero". Estábamos en un seminario en la Universidad de Alcalá de Henares y dejó a todo el mundo deslumbrado por su inteligencia, su impresionante cultura estética y literaria, su humor. Mauricio Wacquez tenía una mente ágil, sutil e inesperada. Conversaba como quien juega. Creaba situaciones de la nada y en un instante ya no había más que alusiones y carcajadas. Su esgrima verbal era incomparable. No sólo por la generosidad e inteligencia de su humor, sino por su sentido de la oportunidad. Lo suyo no eran tanto los cuentos y las anécdotas sino las mímicas y acotaciones y ocurrencias rápidas, iluminadoras y graciosísimas. Oscar Wilde ha de haber sido ese tipo de persona.

..... Era un escritor de veras que escribió novelas de veras en una prosa que pocos logran. Pienso en "Paréntesis" (Seix-Barral, 1975), en "Frente a un hombre armado" (Bruguera, 1981). De lo publicado hasta hoy lo mejor creo, es la primera de estas dos, "Paréntesis", una novela corta en la que un solo chorro narrativo, la misma respiración sin pausa va tomando la forma de Isabelle, Roger, Renata y Bruno, a los que une un cuadrilátero de amor.

"... cosas que tú confundías con el mejor amor, lo curiosos era que el amor existía, es decir, la sensación, mis lagrimas y mi dicha no eran falsas, lo único fue que no te pertenecían, al decirte ti las palabras destinadas a él realizaba un cambio de sujetos, pero, ¿qué son los sujetos cuando se habla de la verdad del corazón?, al fin de cuentas, ¿quién es Roger?..." "...Bruno había huido rápidamente, había desaparecido en mitad de la mañana para que así Renata, inclinada en su mesita de toilette, conociera lo que era no estar con él, ese día, ese domingo, quedaron en encontrarse abajo, en el estanco cerca del parque, el mismo camino, la misma pendiente de la calle y otra yo, el parque comenzaba a unos pasos, pero ya no era e parque de ayer ni aquellas preguntas, ¿usted ha amado alguna vez?, tenían el mismo sentido, podía repasar uno a uno los gestos diferentes, tratar de distinguir entre los dos momentos, ayer y hoy..."

... Las de Wacquez son historias intrigantes duras, turbias, inteligentes, subterráneas. Pero cualquiera que lo conocía esperaba de él todavía más.

... En una época en que hay tanta literatura "gay" que triunfa aquí y allá, ¿por qué la de Mauricio no ha prendido de la misma manera? En parte porque en lugar de sugerir que todo el dolor proviene de la represión y que el paraíso terrenal se llama "salir del closet", se atrevió a mostrar el sufrimiento interior y también el abuso y formas de sojuzgar en la intimidad de la exploración homosexual. Mantuvo en la vida real por muchos años una relación abierta, verdadera y estable con Francesc. Pero en el mundo de las novelas de Wacquez no hay consuelos ni soluciones fáciles. La buena literatura arranca de zonas oscuras e impredecibles del alma y rompe el hechizo de la literatura de evasión.

... Vivió en la estrechez económica en Calaceite haciendo traducciones del francés. (Hay una excelente traducción suya de Salambó, de Flaubert que publicó Montesinos.) Era un hombre refinado y aficionado a la buena vida. Odiaba la pobreza a la que, sin embargo, se obligó para escribir con tiempo y libertad. Esperaba -y Mauricio vivió esperando- heredar algún día algo desde Chile, lo que le arreglaría su situación. La herencia se demoró y se demoró. En Alcalá de Henares me contó que ya no llegaría jamás. Algo fatal había sucedido prohibiendo ese sueño para siempre.

... Tuvo incontables amigas y amigos. José Donoso, Jorge Edwards, Mario Vargas Llosa, Alfredo Bryce Echeñique, entre tantos otros. Uno de sus mejores amigos, el célebre arquitecto Ricardo Bofill, le prestaba -según me contó Alfredo Bryce Echeñique- una espléndida casa puesta con servidumbre y despensas repletas. Por un mes, cada año, podía entonces vivir a sus anchas, tal como a él le gustaba, sin privarse de nada. Uno de sus panoramas preferidos, me comentó una vez Mauricio, era salir con Bofill en su auto deportivo último modelo a correr, a sentir la velocidad por las autopistas de Cataluña.

... Al oír a Bryce Echeñique uno siente que está leyendo el anticipo de su próxima novela. Wacquez representa justo lo contrario. Hay muy buenos escritores así. Sus obras parecen escritas por otra persona. Sin embargo, de alguna manera a Mauricio las cosas no se le dieron. Su obra no estuvo a la altura de su extraordinaria personalidad. Quizás lo que sus novelas no tienen, pese a sus méritos, es esa gracia que él derrochaba como persona. Desde luego, el escritor no estaba forzado a ello. Pero eso es lo que uno echa de menos. ¿Lo habrá conseguido en su última novela, por publicarse?... Ojalá este libro me desmienta por completo.

... Lo esperaba todo de esta novela río de tres tomos enormes que preparaba desde hacía mucho tiempo, y de alguna manera desde siempre. (Hasta los 20, hasta los 40 y hasta los 60). Juan Cruz le propuso que la llamara La vida en primera persona. No le hizo caso, por supuesto. Me contó que después del ataque anterior no podía leer. Veía las líneas de palabras en la página, se daba cuenta que eran palabras y frases, pero no era capaz de penetrar su sentido. Eran sólo señales gráficas, como las de un alfabeto desconocido. Pero no había olvidado que esos dibujitos eran palabras y de su propio idioma. Por eso ahora, después de la resurrección del lenguaje, revisaba la escritura a sabiendas de que corría contra el reloj.

... Me llamó por teléfono desde Calaceite para contarme que, finalmente, el primer tomo estaba terminado hasta sus más mínimos detalles, que aparecería por Sudamericana en octubre. Del segundo había una primera versión y del tercero tenía trozos, algo así como un tercio, me dijo. Contaba los días para venir a Santiago y a Buenos Aires a presentarla, a presentarse. Estaba absolutamente dichoso y esperanzado como un niño en la noche antes de los regalos de Navidad.

... Mauricio Wacquez murió el 14 d septiembre. Tenía 61 años. Su novela "Epifanía de una sombra" aparecerá en octubre próximo.

Arturo Fontaine Talavera es Escritor. "Cuando éramos inmortales" (Alfaguara)
es su última novela.

... Mauricio Wacquez (1939-2000) nació en Colchagua. Se licenció en filosofía en la Universidad de Chile. Prosiguió sus estudios en la Universidad de La Sorbonne, donde se graduó con una tesis sobre San Anselmo.

... Enseñó en la Universidad de Chile, La Sorbonne y en la Universidad de La Habana. Desde 1972 hasta su muerte, vivió en Cataluña, España.

... Publicó una colección de cuentos, "Cinco y Una Ficciones" (1963); y las novelas "Toda la Luz del Mediodía" (1965); "Paréntesis" (1975), "Frente a un Hombre Armado" (1981) y "Ella o el sueño de nadie" (1982). Próximamente Editorial Sudamericana publicará su novela póstuma "Epifanía de una sombra".

Publicado en El Mercurio, 24 septiembre de 2000



















MAURICIO WACQUEZ

La ironía de un chileno refinado

MARCOS-RICARDO BARNATAN






Ha muerto Mauricio Wacquez. Muchos más de los que sabemos quién fue deberían saberlo. Excelente narrador, traductor de calidad, era un hombre de inteligencia brillante e irónica elocuencia, un intelectual de refinada cultura con una curiosidad muy amplia. Había nacido en Cunaco, provincia de Colchagua (Chile) en 1939, pero vivía en España desde hace casi 30 años, donde ejerció de embajador de lujo de la literatura chilena y participó activamente en el mundo literario y editorial de Barcelona.Los que fuimos sus amigos -entre ellos Jorge Edwards, Alfredo Bryce Echenique, Mario Muchnik o Natacha Seseña- perdemos también a una personalidad única y a un enorme escritor. Se había licenciado en Filosofía en la Universidad de Chile y en la Sorbona se doctoró con una tesis sobre el lenguaje de San Anselmo. Fue profesor en la Universidad de Chile (1963-1967), en la Sorbona (1967-1969), en la Universidad de La Habana (1970) y nuevamente en Chile hasta 1972, fecha en la que se trasladó a España, donde ha vivido hasta su muerte. Residió durante muchos años en Barcelona y más tarde decidió retirarse a su casa de Calaceite, en Teruel, donde también vivió largas temporadas su gran amigo, el novelista chileno José Donoso.Era autor de numerosos estudios de investigación literaria y humanística, y su obra de creación se inició en Santiago de Chile en 1963 con la publicación de Cinco y una ficciones, seguido de la novela Toda la luz del mediodía (1965). En 1975 Carlos Barral le publicó su segunda novela, Paréntesis, con un prólogo de Donoso. La novela había sido finalista del Premio Barral del año anterior.Más tarde, reunió sus cuentos en un volumen titulado Excesos, que publicó Planeta. Entonces Alberto Cousté, otro latinoamericano radicado en Cataluña, describió sus narraciones como «las aventuras del lenguaje más escuetas, más despojadas, menos excesivas de la actual narrativa latinoamericana».La dureza desbordada, la atormentada pasión y la gran violencia sexual de Frente a un hombre armado (Bruguera, 1981) -sin duda su mejor libro publicado-, quizá no haya sido superada aún por quienes han escrito después novelas sobre la homosexualidad. Frente a un hombre armado fue traducida al francés y hoy es, desafortunadamente, casi inencontrable en castellano.Uno de sus últimos libros publicados en España fue la novela erótica Ella o el sueño de nadie (Tusquets, 1987). Su novela póstuma, Epifanía de la sombra, una obra muy extensa y de carácter autobiográfico, proyectada como el primer volumen de una Trilogía de la oscuridad, iba a ser publicada en Latinoamérica por Plaza & Janés. Los amigos más próximos que han tenido acceso al manuscrito del primer tomo creen que se trata de su obra mayor y de una de las novelas más importantes de la literatura latinoamericana.
Viernes, 15 de septiembre de 2000


























Mauricio en el colegio ISF.

















































































































































































Mauricio Wacquez y Julio Cortazar en un lugar de Provenza 1968













Luis Sánchez Latorre, Antonio Skármeta y Mauricio Wacquez 1971.







Con José Donoso en Calaceite, ciudad en la que ambos vivieron.







Gran diletante y maravillosamente amateur







REVISTA QUÉ PASA
Por: Alfredo Bryce Echenique

A cinco años de su muerte, la figura de Mauricio Wacquez se alza como una sombra sobre la literatura chilena. Aunque perteneció a la generación de los "Novísimos", junto a Antonio Skármeta y Poli Délano, Wacquez fue un hombre aparte, que se autoexilió en Europa a los 33 años y desarrolló un proyecto literario único en las letras nacionales. A continuación, el prólogo que el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique le hizo al libro "Hallazgos y desarraigos" (Ediciones Universidad Diego Portales), que reúne por primera vez los ensayos literarios, filosóficos y políticos de Wacquez. Textos que, en su conjunto, muestran a un intelectual de peso y lúcido en las más diversas materias: desde Borges, Marguerite Yourcenar y José Donoso hasta San Anselmo, la izquierda europea y los videos caseros. Wacquez murió de Sida a los 61 años en Calaceite, España, donde pasó los últimos 25 años de su vida.

A veces tenía que concentrarme un poco para recordar que se apellidaba Wacquez. Porque Mauricio, Mauricio Wacquez, pertenecía a esa categoría de personas cuyo nombre de pila funciona como un santo y seña, como una consigna, y como una enseña. Mauricio era la pronunciación de su nombre, en un primer instante, pero inmediatamente después era la dicha de su presencia, y ésta era al mismo tiempo toda una puesta en guardia. Estábamos frente a un hombre absolutamente singular, frente a todo un programa de vida, y diré, asimismo, citando el título de una de sus más importante novelas, que estábamos también Frente a un hombre armado, armado por una sólida formación literaria pero también filosófica, por una cultura muy singularmente personalizada, por una experiencia vital inmensa, variada y cambiante, y que escribía con toda la soltura y confianza que le significaba tener plena conciencia de que, digamos, García Márquez sería totalmente incapaz de escribir una frase de Mauricio Wacquez, por la misma razón que tampoco él jamás lograría escribir una frase como la del autor de Cien años de soledad.

Pero no es de su obra literaria que deseo escribir ahora, porque ella ya forma parte muy importante de este libro, y yo quisiera privilegiar en este breve prólogo informal la increíble luminosidad de una vida a menudo invadida por las sombras, la chillona alegría de un hombre que vivió siempre bordeando la tragedia. No exagero nada cuando en el recuerdo visual de una de sus visitas a mi departamento madrileño, a mediados de los años noventa, vuelvo a detectar en cada expresión de su rostro un movimiento pendular: una palabra y un solo gesto de Mauricio contenían un sentimiento o un pensamiento, una impresión o una exaltación, y su estricta contrapartida. ¿Puedo decir que si afirmaba que era un día precioso afirmaba a la vez que era un día horrible? ¿Que si era feliz era también tremendamente infeliz?

Por otro lado, los seres totalmente excesivos, como lo fue Mauricio, resultan siempre molestos, como nunca lo fue Mauricio, muy probablemente porque también a este nivel lo uno y su opuesto estaban indisolublemente ligados y a ello hay que añadir además su insólita elegancia aun en los momentos más inútiles. Su caminar por la sombra duplicaba su caminar por la luz e incluso puedo asegurar que, contra todos sus propios pronósticos, a menudo permanecía más tiempo en la sombra que en el cuerpo que la produce. Para mí, Mauricio fue un gran pesimista que muy sinceramente deseaba que todo saliera bien, incluso perfecto. "¿Pero qué le vamos a hacer", diría él mismo, añadiendo inmediatamente después y dentro del mismo gesto: "¿Qué le vamos a hacer, si la noche empieza al mediodía". Y añadiendo, ipso facto: "¡Y no hay nada que hacer, m'hijito!", como quien da una orden. Entonces uno se echaba atrás por completo, lo volvía a mirar, con profundo cariño, y comprendía que, en efecto, poco o nada había que hacer con Mauricio, tampoco. Sus visitas eran como la caída de un aerolito. No eran unas superiores o más entrañables o interesantes que las anteriores. Eran, sencillamente, como un aerolito. El paisaje ya nunca volvería a ser igual, cuando Mauricio se fuera.

Mauricio era conflictivo y tuvo enemigos, pero nunca los vio, nunca se detuvo a contemplar la vida por ese lado. O, en todo caso, nunca le impuso sus rivalidades o enemistades a otras personas. Aceptaba lo que le daba la vida y aceptaba también lo que la vida le quitaba, sea al nivel laboral, al nivel social, político, cultural. Eso me encantó de nuestra muy alegre amistad: la total ausencia de conflictividad que parodiamos maravillosamente durante los cuatro años que vivimos en Barcelona. Para la gente, no hubo más grande combate amistoso y social que el nuestro, entre 1985 y 1989. Él tenía un pequeño ático, yo otro, y como en ellos no cabían muchos invitados y tampoco nos permitían nuestras economías organizar tanto guateque, los dos esperábamos la llegada del sol en el mes de junio para aprovechar nuestras amplias terrazas y corresponder las invitaciones del año. Las rivalidades y pleitos que significaron estas fiestas estacionales, las discusiones a voz en cuello, realmente trascendieron e incluso hubo gente que llegó a tomárselas en serio. Nunca imaginaron que Mauricio y yo llegamos a disfrutar como niños organizando incluso nuestros pleitos, imaginando juntos un mínimo de guión para los mismos, e increpándonos delante de todo el mundo, como la noche aquella en que el ilustre banquero José Vilarasau, gran hacedor de la célebre Caixa de Cataluña, abandonó apresuradamente mi ático, me imagino que temiendo lo peor. La carcajada de Mauricio fue suficiente para espantar a todos los patos de una laguna. La estoy viendo y oyendo y, una vez más, veo con nitidez en ese rostro algo muy similar a la máscara de la comedia queriéndose entremezclar con la máscara de la tragedia.

Es muy curioso que esta imagen pendular se repita tantas veces en esta solitaria evocación de la vida de un amigo que, sin embargo, en público he recordado siempre sonriente y alegremente. La brillante, hilarante, desconcertante conferencia sobre literatura chilena que dictó una mañana en Palma de Mallorca, invitado a los Cursos de verano de la Universidad de las Islas Baleares, en agosto de 1997, fue un prodigio de amor por su país al que se mezclaba una y otra vez toda la más irreverente gracia y toda la arbitrariedad del mundo. Borges dijo que, de todos los géneros literarios, la conferencia es el único imperdonable, pero Mauricio lo contradijo siempre con su desbordante imaginación y su recreación totalmente literaria de los temas que trató ante un público siempre desconcertado, al comienzo, y totalmente entregado, en seguida. Por eso me resulta tan triste evocar ahora la que sería, para mí, su última intervención en público, en la Casa de América, de Madrid.

Para nadie era entonces un secreto que Mauricio andaba mal de fondos. Dilapidador y soñador, contó con una herencia familiar que todo lo arreglaría en su vida familiar. Este sueño, tengo entendido, se convirtió en una pesadilla de cuyo tremendo despertar él jamás le habló a amigo alguno. Por lo que vi, sólo sé que, desde entonces, todo se desencadenó, como suele decirse. Hablamos mucho por teléfono, en esa época -él ya había trasladado su residencia a Calaceite, en Teruel, y yo me había mudado primero a Madrid y luego a Lima-, pero creo que la capacidad de Mauricio para no inquietar a sus amigos crecía a medida que sus males se sucedían y agravaban. Lo cierto es que quedamos en vernos en Madrid, para aquella conferencia que sería la final. Y estábamos esperándolo en la cafetería de la Casa de América, cuando entró con aquel rostro desencajado que nos aterró a todos. Creímos que estaba totalmente ebrio, por su total dificultad para hilvanar una palabra con otra, pero no. Nos habló de una embolia, pero insistiendo en que estaba tan bien ya que se había venido manejando cerca de ocho horas seguidas. Y en cuanto a la conferencia, podíamos estar totalmente tranquilos. Nos dijo que leía sin dificultad alguna y por ello la había traído escrita. Minutos más tarde, sin embargo, Mauricio fue totalmente incapaz de leer una sola línea y el público que llenaba el auditorio empezó a murmurar su desagrado. A su lado, yo me sentía incapaz de interrumpirlo en su inmenso e inútil esfuerzo, literalmente no sabía qué hacer, y miraba con desesperación al dramaturgo español Íñigo Ramírez de Haro, sentado a la derecha de Mauricio. Por fin, Íñigo intervino con autoridad, explicó que, a pesar de haber sufrido una embolia, el escritor Mauricio Wacquez había querido cumplir con su compromiso y había conducido solo durante horas desde su lejana residencia. El público rompió a aplaudir. Y ahora pienso que aquella fue la última ovación que escuchó Mauricio en su vida.

Y ya no llegó a Santiago para presentar su último libro, por la sencilla razón de que, desde su doloroso viaje a Chile, muy pocos años antes, sencillamente todo se había desencadenado, como se suele decir, y creo yo se dijo con toda razón en el caso de Mauricio. Me encantaría afirmar ahora que este hombre cabal era demasiado elegante para este mundo, pero la gente diría que sí, que bueno, pero que exagero, movido por mi amor por Mauricio. Me limito pues a decir que fue demasiado elegante para sus últimos años en este mundo. Los lamentos de Mauricio, o no existieron o no llegaron nunca a casa de sus amigos, porque él puso la mar por medio y se ahogaban todos en el agua. Y ahora, para comentar a Mauricio, quisiera restituirle a dos palabras devaluadas por el pésimo uso que de ellas hace la gente, su verdadera significación y su etimología. Diletante es el que se deleita y amateur es el que ama. Así era también él.







Calaceite rinde homenaje a José Donoso y Wacquez







28/10/2007 EL PERIÓDICO CALACEITE
Esta noticia pertenece a la edición en papel.








Una treintena de escritores relacionados con José Donoso y Mauricio Wacquez, entre los que se encuentra Jorge Edwards, participan durante todo el fin de semana en el homenaje que se rinde a estos escritores chilenos en Calaceite, municipio donde vivieron gran parte de su vida. Este reconocimiento se enmarca dentro de las IV jornadas literarias del Matarraña.

El acto, enmarcado dentro de las IV Jornadas Literarias del Matarraña, se celebra con motivo del décimo aniversario de la muerte de José Donoso, escritor del boom latinoamericano de los años 60 y 70, junto a escritores como Mario Vargas Llosa o Gabriel García Márquez, y que fue el causante, a juicio del escritor Emilio Ruiz Barrachina, de que multitud de escritores encontraran en Calaceite y en el Matarraña un punto de referencia, entre ellos el propio García Márquez, Vargas Llosa o Jorge Edwards.

Uno de los escritores que participa en el homenaje, Arturo Fontaine, definió a José Donoso como "un animal literario" de quien aprendió "la pasión por los libros y la literatura", según ha manifestado a Europa Press. Para Fontaine, José Donoso fue "un hombre muy generoso con su tiempo y un gran lector". Fontaine también se refirió a la relación de estos escritores con la localidad. "En la conversación de ellos
Calaceite aparece como un lugar que fue un verdadero hogar; no solamente hablaban de la arquitectura, de las piedras, los campos y los olivos, sino también de la gente y del cariño de la gente que los acogió y el mundo que ahí pudieron armar".

Otro de los escritores asistentes, Carlos Franz, explicó las diferencias entre Donoso y Wacquez. "Son dos generaciones distintas, Donoso pertenece plenamente a la generación del boom latinoamericano, mientras que Wacquez pertenece a una generación posterior y representa otro espíritu de época, un puente interesante que de alguna manera se ha perdido", indicó.

El homenaje a José Donoso y Mauricio Wacquez se inició ayer con una oración laica dedicada a éste último en el cementerio de Calaceite y continuó con el descubrimiento de una escultura en la plaza de los artistas de la localidad, obra que ha sido donada por los escultores Rocío Margarit y David Sánchez.

En el acto se leyeron fragmentos de las obras de los dos escritores chilenos acompañados por música en directo de Sergio González Carducci. Por la tarde, en Cretas, tuvo lugar una mesa redonda sobre literatura, en e que participaron autores como Alfonso Mateo Sagasta, Gala Ruiz, Joaquín Bernat o Juan Bolea, entre una veintena de escritores; y la proyección de una entrevista ofrecida por el propio Donoso en 1977 a TVE. El homenaje termina hoy en Valderrobres, con un recital de poesía.









Una treintena de escritores participan en el homenaje a José Donoso y Mauricio Wacquez en Calaceite (Teruel)
TERUEL, 27 Oct. (EUROPA PRESS) -














Una treintena de escritores relacionados con José Donoso y Mauricio Wacquez, entre los que se encuentra Jorge Edwards, participan hoy en el homenaje que se rinde a estos escritores chilenos en Calaceite (Teruel), municipio donde vivieron gran parte de su vida. Este homenaje se inserta dentro de las IV jornadas literarias del Matarraña.

El acto se celebra con motivo del décimo aniversario de la muerte de José Donoso, escritor del 'boom' latinoamericano de los sesenta y setenta, junto a escritores como Mario Vargas Llosa o Gabriel García Márquez, y que fue el causante, a juicio del escritor Emilio Barrachina, de que multitud de escritores encontraran en Calaceite y en el Matarraña un punto de referencia, entre ellos el propio García Márquez, Vargas Llosa o Jorge Edwards.

Uno de los escritores que participa en el homenaje, Arturo Fontaine, ha definido a José Donoso como "un animal literario" de quien aprendió "la pasión por los libros y la literatura", según ha manifestado en declaraciones a Europa Press.

Para Fontaine, José Donoso fue "un hombre muy generoso con su tiempo y un gran lector" y "a diferencia de otros escritores que son egocéntricos, él era un hombre muy abierto y muy interesado en los otros escritores".

Fontaine conoció a Donoso por sus libros. "Fue un asombro ver cómo el planteaba el texto narrativo, las voces que entrelazaba, el tipo de situaciones que enfrentaba, era un tipo no se hacía por entonces en Chile, estaba dentro de una escena muy novedosa", ha relatado.

"Después lo conocí personalmente", ha continuado Fontaine, rememorando un taller impartido por Donoso en el que participó. "Hablaba muy poco de su obra y en ningún momento utilizó el taller para intentar inculcar una manera de escribir o una estética sino que estaba muy interesado por las diferentes maneras de escribir", ha aclarado.

DOS GENERACIONES.

Otro de los escritores que participa en el homenaje, Carlos Franz, ha explicado las diferencias entre José Donoso y Mauricio Wacquez. "Son dos generaciones distintas, Donoso pertenece plenamente a la generación del 'boom' latinoamericano, mientras que Wacquez pertenece a una generación posterior y representa otro espíritu de época, un puente interesante que de alguna manera se ha perdido", ha indicado.

Según Franz, "después del 'boom' latinoamericano hubo una tendencia hacia una literatura que se acercaba de nuevo a la cultura popular y Wacquez representaba una versión muy refinada de este fenómeno, incluso elitista, sin que eso suponga algo peyorativo, sino todo lo contrario; una opción por la literatura con 'L' mayúscula y una gran exigencia para el lector".

Fontaine se ha referido también a la relación de estos escritores con Calaceite. "En la conversación de ellos Calaceite aparece como un lugar que fue un verdadero hogar; no solamente hablaban de la arquitectura, de las piedras --recuerdo muchas conversaciones sobre las piedras--, los campos y los olivos, sino también de la gente y del cariño de la gente que los acogió y el mundo que ahí pudieron armar".

Franz también ha recordado que tanto Donoso como Wacquez provenían de una zona campesina de Chile, "en cierto modo muy parecida al Matarraña".

HOMENAJE A DONOSO Y WACQUEZ.

El homenaje a José Donoso y Mauricio Wacquez se ha iniciado con una oración laica a éste último en el cementerio de Calaceite y ha continuado con el descubrimiento de una escultura que conmemora a ambos escritores en la plaza de los artistas de la localidad, obra que ha sido donada por los escultores Rocío Margarit y David Sánchez.

En el acto se han leído fragmentos de las obras de los dos escritores chilenos acompañados por música en directo de Sergio González Carducci. Por la tarde, en el municipio de Cretas, se celebrará un coloquio sobre la figura de José Donoso entre los más de 25 escritores invitados a las jornadas, moderado por Emilio Ruiz Barrachina. También se proyectará la entrevista que José Donoso ofreció en 1977 a Televisión Española.




















DE ARAGÓN
EL PERIÓDICO
Domingo, 9 Diciembre 2007














TINTA Y PIEDRA
Emilio Ruiz Barrachina nos propone un viaje literario a Calaceite, el pueblo turolense donde convivieron los autores del Boom

19/05/2005 JUAN Bolea

Autores, artistas y escritores como José Donoso, Mario Vargas Llosa, Mauricio Wacquez, Jorge Edwards, Luis Buñuel, Didier Coste, Angel Crespo, Ricardo Bofill y otros muchos han contribuido a expandir la fama de Calaceite por las difusas fronteras del arte, hasta universalizar este pequeño pueblo de Teruel, dotado de alma propia.

Atraído por su leyenda artística, y por la circunstancia de haber congregado entre sus casas de piedra a buena parte de los protagonistas del Boom latinoamericano de los años sesenta y setenta, el escritor y cineasta Emilio Ruiz Barrachina ha girado una detallada visita a la localidad, y escrito un libro inclasificable, personal, intransferible, lleno de documentación y ternura: Tinta y piedra. Calaceite .

Gracias a Barrachina volvemos a pisar el refugio de José Donoso, a subir las empinadas escaleras que conducían al estudio donde escribió Casa de campo . Casi podemos ver al maestro chileno discutiendo con Didier Coste algún pasaje de la traducción al francés de El obsceno pájaro de la noche , para muchos su mejor libro. Podemos ver, también, a Mauricio Wacquez, el Hamelin de Calaceite, el Gran Gatsby, flechando con su seducción a todo visitante que se acercaba a conocer aquel paraíso, y viviendo con su amante, Francesc, una historia de amor que trágica y hermosamente llegaría a enlazar con la muerte. Vemos a Buñuel, cerca de la casa de Donoso, ensayando los toques de tambor, preparándose para participar en la Semana Santa de Calanda. Vemos a García Márquez pasear por el pueblo, ese Macondo aragonés, y a su entonces íntimo amigo Varguitas, que residiría tres años en Calaceite, velando sus primeras armas literarias.

A través de las voces de parientes, amigos y testigos directos, Barrachina va recreando aquel idílico Calaceite, que en buena parte, pese a las muertes de Donoso, Wacquez, o de la extraordinaria ceramista Teresa Jassá, otro de los espíritus benefactores de la localidad, perdura en la actualidad.

Además, el autor nos suministra una amplia información sobre la historia y la arquitectura de la villa. A medida que Barrachina se adentra en el alma de los areniscos sillares, en las leyendas de visigodos, templarios y cátaros, en los ajusticiamientos y autos de fe, en las iglesias y cárceles, su pluma va trocando la tinta por la piedra, ganando hondura hasta rozar el misterioso núcleo de la energía allí acumulada.

"El Matarraña, frontera entre Teruel y Tarragona, es una región desconocida donde parece que el tiempo se ha detenido. Iglesias cargadas de simbología pagana y pueblos monumentales, de piedra y de agua, rodeados de vegetación mediterránea y una orografía particular, inquietante como pocas. Lugar donde confluyen los caracteres aragoneses, catalanes, valencianos. Y también sus lenguas. Lugar de historias mágicas y guerreras.".

Emilio Ruiz Barrachina es autor de varias novelas: Calamarí , A la sombra de los sueños o El arco de la luna , algunas de las cuales han merecido ser llevadas al cine.

*Escritor y periodista



22 octubre, 2007
228.- IV Jornadas Culturas y Literarias de la Comarca del Matarraña/Matarranya




















Dichas jornadas tendrán lugar entre los días 26 de octubre y 25 de noviembre de 2007.














VIERNES, 26 DE OCTUBRE.CALACEITE20:30 Inauguración de las IV Jornadas Culturales y Literarias de la Comarca del Matarraña/Matarranya con la intervención de Carlos Franz, Arturo Fontaine y Marcelo Maturana en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Calaceite.














SÁBADO, 27 DE OCTUBRE.CALACEITE11:30 Oración laica por Mauricio Wacquez en el cementerio de Calaceite.12:30 Homenaje a José Donoso y Mauricio Wacquez en la Plaza de los Artistas.














Colocación de una escultura donada por los escultores Rocío Margarit y David Sánchez Sanabria, lectura de poemas y fragmentos de la obra de ambos, acompañada por el músico Sergio González Carducci.














CRETAS18:30 Mesa redonda sobre La literatura española e iberoamericana en tiempos de José Donoso y Mauricio Wacquez, y su evolución hasta hoy, en Salón de Plenos del Centro Cultural de Cretas. Intervienen los autores invitados a las jornadas:Elsa Arana, Carlos Franz, Marcelo Maturana, Paz Balmaceda, Sergio Macías, Shlomo Avayou, Arturo Fontaine, Jaime Fontán, Fernando Martínez Lainez, Beatriz Osés, Manuel Francisco Reina, Francisco Quintero, Michele Geiger, Sergio González Carducci, Alfonso Mateo Sagasta, José Ramón Trujillo, Pedro Ramos, Verónica Matte, Juan Bolea, Jaime Jimeno, Gala Ruiz, Guillermo Galván, Jorge Meyer, Miguel Caballero, Joaquín Bernat, Ignacio Fernández, Elisa Palomo. Moderador Emilio Ruiz Barrachina.20:30 h. Proyección inédita de la entrevista ofrecida por José Donoso en 1977 a Televisión Española hablando de su vida y su obra. Autor Emilio Ruiz Barrachina.














DOMINGO, 28 DE OCTUBRE:VALDERROBRES12:00 Recital de poesía a cargo de Manuel Francisco Reina, Francisco Quintero, Jaime Jimeno, Arturo Fontaine, Sergio Macías y Shlomo Avayou, en el Castillo de Valderrobres.














MIÉRCOLES, 7 DE NOVIEMBRE:DÍA COMARCAL DE LA LECTURA.Cuenta cuentos, con la colaboración de las bibliotecas municipales.














SÁBADO, 17 DE NOVIEMBRE:VALDELTORMO19:30 Intervención de los miembros participantes en Sons del Matarranya que explicarán sus vivencias sobre el proyecto. Centro Cultural de Valdeltormo.22:30 Actuación de Raquel y Sergio y Temps al Temps. Centro Cultural de Valdeltormo.













DOMINGO, 18 DE NOVIEMBRE:MAZALEÓN17:00 Charla impartida por Esteban Villarrocha Ardisa, Leer teatro es leer literatura, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Mazaleón.18:30 Espectáculo teatral basado en la obra de Hans Christian Andersen El intrépido Soldadito de Plomo por Teatro Arbolé. En el Salón Cultural de Mazaleón.












SÁBADO, 24 DE NOVIEMBRE:LLEDÓ18:00 Presentación del libro Tornem a se menuts de Susana Antolí ganadora del premio “Guillem Nicolau 2006”. En el Salón Polivalente de Lledó.19:00 Representación de teatro Las Viudas de Nasú interpretada por Alfonso Pablo, David Ardid y Carlos Alcolea. En el Salón Polivalente de Lledó.












DOMINGO, 25 DE NOVIEMBRE:FUENTESPALDA.18:00 Clausura y encuentro de música entre la Federación Comarcal de Música del Matarraña, la Asociación Musical Peñarbés y la Banda Comarcal San Antón. En la Iglesia Parroquial de San Salvador de Fuentespalda.Más información:COMARCA DEL MATARRAÑA/MATARRANYADpto. de Cultura y Patrimonio CulturalTelf. 978-890884Fax. 978-850497





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