miércoles, 18 de abril de 2012

Alejandro Arratia Vidal

www.elrancahuaso.cl

10 de Agosto, 2006 07:08

Fallece un humanista cristiano por excelencia.
Por Jaime Mira

Estimados Amigos y amigas
Soy Jaime Mira Ripollés, sobrino, fui su lazarillo, chofer y barbero como el tio Alejandro lo dijo cuando celebramos sus 80 años de vida.

Hoy no despedimos al tío Alejandro, sólo le decimos buen viaje Tío y que disfrutes en algún lugar que Dios tiene reservado para ti junto a tu madre, tu padre, junto a tu hermano Rafael, tu hermana Payi, tus sobrinos que partieron muy jóvenes y a tanta gente que conociste en vida.

Seguramente te encontrarás con don Eduardo Frei Montalva, el tío Bernardo Leyton, don Radomiro Tomic, tus camaradas y tantos otros que un día soñaron con un mundo mejor, de justicia, de respeto y de paz.

El tío Alejandro, sin eufemismos, fue una gran persona, consecuente con sus ideas políticas, convencido profundamente de sus principios cristianos y el abogado de las personas mas desamparadas.

Esto ultimo le costó estar detenido bajo el régimen militar, por el solo hecho de defender a los sin voz, ante lo que el creía era una injusticia. El Tío Alejandro fue un hombre justo.
Para él la justicia partía principalmente por el respeto a los derechos de las personas, los derechos humanos y el respeto por el adversario.

Se jugó gran parte de su vida por los ideales en los que creía, y nunca renunció a aquellos principios.

Siempre cuando he hablado del Tío Alejandro, decía: el Tío Alejandro es una biblioteca ambulante. Lector por excelencia, culto, por sus estudios en el Seminario, hablaba latín fluidamente, o a cada pregunta que yo le hacía sobre una palabra, él tenía la respuesta correcta.

Su entretención a parte de la lectura, era reunirse en el Club de Leones, o las reuniones en el partido de toda su vida, la Democracia Cristiana, en el hogar de ancianos San José de la Montaña o ver box por televisión, el tenis lo ponía nervioso y el fútbol se quedaba con el europeo.

Era difícil escuchar a mi tío decir no ante un petitorio, o un favor que le solicitaran, la única ves que le escuche un no fuerte y decidido, fue cuando los chilenos tuvimos que votar y elegir entre un no un si. Ahí su respuesta fue un rotundo no. 

El café era parte importante en su vida y obviamente como todos sabemos: el cigarrillo.
Bueno así era el tío Alejandro. Para decir en pocas palabras: un hombre bueno, consecuente, justo, de fe profunda y fumador.

Gracias tío por haber sido como fuiste.
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Miércoles 18 de Abril de 2012

melisa: conocí a Alejandro en un viaje a Santa Cruz el año 2003 para la Fiesta de la Vendimia y aprovechamos de visitar a este pariente de mi papá, como ellos se trataban, quería conocerlo y compartir con él mi estudio genealógico de la familia Arratia, estuvimos en su casa, nos atendieron muy bien con su esposa. Me contó que por casualidad estaba en Peralillo, mi pueblo natal, precisamente el día que mi mamá tuvo a sus mellizas, me impresionó que recordara exactamente mi fecha de nacimiento.
Hago este recuerdo como un homenaje a Adriana, hermana de Alejandro que acaba de fallecer y su funeral es hoy en Pichilemu.
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