Bajo el mismo criterio de mínima intervención con que el Ejército de Chile ha mantenido por 35 años el Museo San José del Carmen de El Huique, el Magíster en Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural de la UDD ha ayudado a recuperar parte importante de su colección que resultó seriamente dañada con el último terremoto.
Texto, Jimena Silva Cubillos Fotografías, Viviana Morales R.
Escultura de bulto redondo de un ángel.
A simple vista se advierte que este ángel tiene faltante de capa pictórica y de dedos
Hasta el 27 de febrero del 2010, Palmilla -comuna ubicada a 56 km al poniente de San Fernando- se enorgullecía de tener una de las casas patronales mejor conservadas de nuestro país. Se trata del Museo San José del Carmen de El Huique, ex hacienda del mismo nombre que data de 1829 y propiedad de Gertrudis Echenique y del ex presidente Federico Errázuriz Echaurren. En 1975, cuando sus últimos dueños, la familia Sánchez de Loira Errázuriz, no fueron capaces de mantener el total del fundo, donaron al Ejército este valioso patrimonio cultural, testimonio de las tradiciones y modos de vida del campo.
Bellamente alhajada -tiene mobiliario del siglo XIX y principios del XX- y con numerosos ambientes muy bien conservados, en 1996 la casa de la histórica hacienda, con su capilla neoclásica y once patios, fue abierta al público como museo histórico costumbrista y agrícola. Sin embargo, las gruesas paredes de adobe, envigados y pilares de maderas y techos con tejas de arcilla de este Monumento Histórico Nacional (1971) también se enfrentaron al sismo de 8.8° de magnitud que sacudió al centro y sur del país. Tanto la infraestructura como la colección resultaron con serios daños.
Conscientes del valor del Museo San José del Carmen de El Huique -inserto en un área protegida de casi 80 hectáreas, denominada Zona Típica por el Consejo de Monumentos Nacionales- el Magíster en Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural de la Universidad del Desarrollo (UDD) ha trabajado arduamente durante los últimos meses para recuperar ciertas piezas museográficas estropeadas por el terremoto.
Aún no sabemos si vamos a reconstruir los faltantes de dedos y manos. Si su ausencia no dificulta la lectura, es mejor dejar la pieza así", explica Cecilia Guerrero.
"A principios de marzo fuimos a El Huique y el panorama era francamente desolador. De nada sirvió la conservación preventiva que habíamos hecho un par de años atrás, cuando, entre otras cosas, fijamos los santos y los ángeles al altar lateral, pues éste se vino abajo junto con fragmentos de muros de la iglesia. Tuvimos que encontrar las piezas, y luego sus partes, entre los escombros y a oscuras porque tampoco había luz", recuerda Johanna Theile, historiadora de arte y especialista en restauración de cerámica, porcelana y metal, y directora del Magíster.
Según cuenta Cecilia Guerrero, profesora a cargo del curso de restauración de policromía que recuperará cuatro esculturas en madera -dos de bulto redondo y dos de candelero, es decir, sólo con torso, cabeza y brazos-, "las piezas tienen un daño similar, aunque aún podríamos encontrarnos con sorpresas porque recién hemos desvestido a uno de los dos ángeles quiteños. Éste, por ejemplo, presenta suciedad superficial, perdida de capa pictórica y grietas con desplazamiento importante", explica esta fotógrafa e historiadora del arte, quien también detalla que al segundo ángel le faltan dedos, que a Santa Magdalena se le cayó una mano y que San Federico perdió uno de sus ojos de vidrio.
Plato con monograma, en azul, de la familia Echenique Errázuriz
"Para realizar cualquier intervención lo primero es hacer es un buen diagnóstico de conservación, y en eso estamos ahora. Luego haremos la propuesta de tratamiento y la llevaremos a cabo. El criterio que estamos aplicando es ser lo más respetuosos posibles porque es muy delicado trabajar con bienes culturales. En cualquier intervención la premisa siempre debe ser conservar. Esa es nuestra obligación. Tenemos que respetar el paso del tiempo y la antigüedad de una obra. En esta especialidad no hay recetas; cada pieza tiene su propia especificidad", explica Guerrero.
En una siguiente etapa, el curso de conservación y restauración textil recuperará la ropa y los accesorios que visten a estas valiosas tallas coloniales. "Claramente los trajes están sucios, tienen polvo y mucha mugre. Ya sabemos que algunos tienen alfileres oxidados, pequeños forados y que el sombrero de Santa Magdalena presenta urdimbre desgastada y pliegues decolorados por los rayos UV. Estos son trajes sencillos, de telas importadas y antiguas como seda, probablemente no originales, pero tienen detalles exquisitos como filigranas o pasamanerías", explica Marisol López, historiadora del arte y profesora de ese taller del Magíster. "Hay que ver cada traje capa por capa, descoser las piezas, documentarlas para volver a armar el puzle, pero nunca lavarlas por un tema de desgaste y porque las prendas ya tienen muchos químicos adheridos y no es posible saber cómo van reaccionar con el agua", precisa.
Aunque el recinto que acoge al comedor principal del museo corrió mejor suerte que su iglesia -incluso perdió su imponente torre de madera, de 23 metros de altura, que contrasta con la horizontalidad general de la propiedad-, la vajilla que estaba sobre la mesa quedó destruida bajo capas de escombros. De allí Johanna Theile, amigos, funcionarios de El Huique y anónimos colaboradores rescataron miles de trozos de cerámica. "Las ordenamos, las juntamos con cinta adhesiva y las pegamos con Uhu universal porque es un material libre de ácido y reversible en acetona. Las partes faltantes las rehicimos con yeso dental", explica Theile, quien dirigió el curso que ya restauró nueve piezas, entre ellas tres con platos con monograma de la familia Echenique Errázuriz y un azafate pintado por Rugendas, además de una sillas del histórico comedor de San José del Carmen de El Huique.
Texto, Jimena Silva Cubillos Fotografías, Viviana Morales --- 6Por primera vez estas piezas de madera policromada salen de El Huique. 9Aunque las vestimentas son sencillas, poseen ricos detalles como filigranas o pasamanerías
En Colchagua, como en pocos otros lugares, aún se respiran aires de antaño y se conservan las tradiciones de campo, en donde grandes casas patronales llenas de historias, reciben a familias completas que llegan a pasar el verano.
Marchigüe y sus alrededores cuenta con varias propiedades que datan de fines del siglo XVII, y que en su mayoría eran encomiendas jesuitas que, luego de la expulsión de esa orden, fueron adquiridas por numerosas familias, las que dedicadas al trabajo de la tierra pasan largas temporadas llenas de recuerdos, anécdotas, cabalgatas y juegos de salón.
Hacienda Calleuque
Cercana a Peralillo, desde 1710 ha tenido varios dueños. En 1880, la compró Miguel Echenique Tagle, uno de los principales hacendados de la zona. Su hija Mercedes Echenique, al contraer matrimonio con Elías Valdés Tagle, la heredó. Elías, un hombre culto y con gran sentido social, convirtió la hacienda en un ejemplo de su época, ya que no sólo mejoró el lugar y explotó las tierras, sino que organizó la primera Caja Rural Cooperativa de Chile en 1915, y creó un sindicato agrícola, en 1920. Actualmente, la propiedad cuenta con un teatro para 200 personas y una iglesia.
Fundo San Miguel del Huique
Las ramas de los robles americanos que flanquean el camino de entrada a la casa de los Vicuña forman un verdadero túnel, el que adornado con macizos de hortensias en flor da la bienvenida a la propiedad. Los increíbles jardines que la rodean fueron diseñados por Juan Grimm, con una gran diversidad de plantas y con canales sombreados de helechos y bambúes. Los diferentes ambientes, colores y aromas están diseñados especialmente para cada época del año.
Viña La Estampa
Vecina a la localidad de Palmilla, Viña La Estampa es propiedad de los cinco hermanos González Ortiz y debe su nombre al centenario molino de su abuelo, el inmigrante español Miguel González Diéguez. Durante los veranos y en época de vendimia se reúnen en la antigua casa, hoy remodelada. Los almuerzos son en uno de los patios, a la sombra del parrón. "La vida social aquí es intensa", dice Soledad.
Fundo Los Maitenes
Esta propiedad fue parte de la hacienda San José de Marchigüe y pertenece a la familia Lira desde fines del siglo XVIII. Con el tiempo, estas tierras se han dividido entre hermanos, pasando de generación en generación. Constanza Sanfuentes de Lira heredó las casas y el campo principal de Los Maitenes. Parte de ese fundo hoy pertenece a su hijo Sergio Lira Sanfuentes.
Federico Errázuriz Echaurren, n. Santiago 16 noviembre 1850, + Valparaíso 12 julio 1901; estudios en Padres Franceses; Instituto Nacional; Universidad de Chile; Abogado; agricultor; administrador de la hacienda El Huique en Colchagua; Diputado por Constitución 1876-1879, 1879-1882; por Rancagua 1882-1885; por Constitución 1885-1888; por Cauquenes y Constitución 1881-1894; Senador por Maule 1895-1900, no completó su período por ser electo Presidente de la República; Presidente de la República de Chile 1896-1901; c. 1875 c. Jertrudis (Gertrudis) Josefa del Carmen Echenique Mujica. 2 hijos.
Elena Errázuriz Echenique c.c. Luis Renato Sánchez García de la Huerta, n. Washington, D.C., EE.UU., 1869, + Santiago 13 enero 1935; estudios en Instituto Nacional; Facultad de Derecho, Universidad de Chile; Bachiller en Humanidades 1884; Bachiller en Leyes 1896; Diplomático; agricultor; Diputado por Temuco e Imperial 1900-1903, 1903-1906; Ministro de Relaciones Exteriores 1912; Ministro en Bélgica 1915; miembro del Partido Liberal; [ h. Mariano Elías Sánchez Fontecilla y Tránsito García de la Huerta Pérez]. Con sucesión.
EL HUIQUE, UNA HACIENDA CON HISTORIA. por Manuel Peña Muñoz
Dicen que soy una de las más hermosas casas patronales de Chile, que por mis corredores olorosos a flor de la pluma y a jazmín de España, han caminado importantes figuras de la historia; que en mis salones deteriorados por el tiempo, se reunía el presidente Federico Errázuriz Echaurren con sus ministros y que después del almuerzo en el comedor de gala, salían a discutir de política bajo la sombra fresca del magnolio. Todo eso cuentan y yo sé bien que es cierto porque aún hoy, en las noches, cuando mis aposentos quedan vacíos y nadie duerme en las grandes camas con dosel, yo siento deambular en las sombras de los cuartos, a mis queridos fantasmas... Son ellos que vienen otra vez, delicadamente, atravesando esferas impalpables, a susurrarme historias de tiempos viejos, cuentos verídicos que saben a penas y a días tristes. Pero también siento el crujido de las sedas en la tertulia musical o las carcajadas de los muchachos en los patios de la servidumbre. Entonces parece que todo vuelve a revivir y percibo risas en las habitaciones, escucho que alguien toca el arpa y después siento a la madre de misiá Elena Errázuriz, a doña Gertrudis Echeñique, conversar con doña Isidora Goyenechea... Recuerdo que esa tarde estuvieron juntas bajo el parrón hablando de las minas de Lota, de aquel viejo palacio a orillas del mar, rodeado de araucarias, avellanos y hortensias azules...Casi al atardecer, antes de irse en el birlocho, doña Isidora le dejó de recuerdo a misiá Gertrudis su propio bastón de madera de cocobolo, cuyo mango tiene forma de pie... Son tantos los recuerdos que ahora, al tratar de reconstruir mi pasado, sólo veo imágenes dispersas y sonidos aterciopelados por el tiempo. A misiá Elenita la distingo más, tal vez porque se dedicó tanto a cuidar personalmente de mis cicatrices. Ella misma restauraba con engrudo y papel mural de arabesco diseño, cada uno de los rasguños de las paredes. Ella mandaba reparar las balaustradas de cristal del comulgatorio de la capilla o bordaba en uno de los escaños del parque, los corderos pascuales de los manteles del altar...La querían tanto, tanto, que cuando llegaba desde la capital a pasar en mis habitaciones una temporada, la iban a buscar a la estación de trenes de Colchagua con banda de música... Desde el campanario puedo ver la antigua estación de madera más allá del puente techado sobre el río Tinguiririca. En esos años pasaban las viejas locomotoras a carbón y de tarde en tarde, los hermosos vagones de pasajeros forrados en madera, con lamparillas de cobre y asientos de felpa roja. Los campesinos acudían a caballo a buscar a los familiares que venían de Santiago. Luego se venían en carretelas por el camino polvoriento bordeado de zarzamoras. Cuando venía misiá Elena, hacían una caravana de coches entoldados para escoltar a las visitas. Abajo se formaba una constelación de carruajes ante la verja del parque. Bajaban apresuradamente las maletas. Los muchachos entraban los baúles y todo este amplio atrio de tierra era un escenario donde bullían los inquilinos, los capataces, los administradores, los huasos con sus aperos, los talladores de estribos y los campesinos con sus ponchos y sus bonetes huicanos confeccionados en fieltro y bordados por las mujeres con los motivos del campo. ¿No era hermosa esa época? Ahora que la revivo, me parece que en ese tiempo no la valoraba. Me parecía tan natural aquella vida, que no me imaginaba siquiera un final así. Me daba la sensación que aquello iba a durar para siempre. Por eso hoy, al ver los cuartos vacíos, me acomete una impresión de desamparo...Pensar que misiá Elena viajó especialmente a España para averiguar el origen de mi estirpe. Porque de allá vinieron los Errázuriz que habitaron mis aposentos, de una generación a la otra... Aunque mis verdaderas raíces son anteriores. Aún mucho antes de que pusieran mi primera piedra, estas praderas sembradas de espinos, pertenecían a los indios picunches. Eran hombres pacíficos y pacientes alfareros. Confeccionaban una delicada cerámica en tonos ahumados. Sabían cultivar el maíz y cantar himnos religiosos en castellano. Los sacerdotes mercedarios que venían de Trujillo, de Cáceres y de Alba de Tormes no tuvieron dificultades para enseñarles la señal de la cruz a esos indígenas que hablaban en mapudungún y que ayudaron a levantar la pequeña capillita de la hacienda fundada por doña Inés de Suárez y por su esposo, don Rodrigo de Quiroga. Nadie lo sabe, pero de esa sencilla ermita a la vera del camino, construida en adobe, teja y madera, con santos coloniales de pelo natural, queda solamente la llave de fierro de la puerta de entrada que ha resistido tres siglos y que yo guardo celosamente en una cajuela con incrustaciones de nácar en una gaveta de la sacristía. El tiempo destruyó la capilla de la hacienda Colchagua, pero no la fe de las familias criollas que habitaron el valle en los tiempos de las procesiones con Cristos de túnicas moradas y coronas de espinas. Eran otros tiempos...Se creía fervientemente en Dios, se ayunaba y se acudía a las misiones. Diferentes españoles comenzaron a llegar de Castilla y de León. Eran los años de las familias vizcaínas, la época de los Echaurren, de los Eyzaguirre, de los Larraín y de los Ossa. Eran hombres de temple que sucedieron a la vieja aristocracia de los conquistadores... A estas tierras de maitenes y pataguas, llegó un día don Pedro de Gregorio de Echeñique, Caballero de la Orden de Santiago, que comenzó la construcción de mis dependencias a mediados del siglo XVIII. Desde entonces, los Echeñique perfeccionaron mi estilo. Fui desde esa época, un modelo de arquitectura rural chilena. Desde diversos pueblos campesinos, desde Manantiales y Cunaco, desde Peralillo y San Fernando, venían a contemplar mis estancias embaldosadas y mi parque con estatuas, glorietas con madreselvas y aljibes. Ahora mis dependencias se iban ampliando. Contaba con bodegas, con establos, con cocheras...con una llavería, con huertos, gallineros y corrales. Todos querían verme y acudían a visitar a los Echeñique para así poder observar bien los detalles de mis rejas de estilo andaluz y de mis sueños de ladrillo con figuras de azulejos. En 1875, doña Gertrudis Echenique que vivía aquí - y que fue la madre de misiá Elenita - se casó con su vecino de la hacienda Los Maquis, don Federico Errázuriz Echaurren - hijo del presidente Errázuriz Zañartu - que también sería presidente de Chile en 1896. Fue entonces que, al venirse a vivir aquí don Federico, me empezaron a llamar "la hacienda de los Errázuriz". Alguien me puso "El Huique" porque entre mi arboleda, revoloteaba un pájaro nativo con ese nombre y que hoy, junto con el huemul. el pudú, el lince o el choroy, parece encontrarse menos...¡El Huique! ¡El Huique!...Así cantaba el pájaro entre las ramas de los boldos centenarios... Dueños de toda la explanada, los Errázuriz dieron vida a los campos...y dieron lujo a las habitaciones unidas por puertas de doble hoja. A la sobriedad espartana de los cuartos severamente decorados con nazarenos y escapularios, se agregaba ahora cierto refinamiento aristocrático traído de París. Los dormitorios que antes olían a espliego, a membrillo guardado en cómodas, a incienso y a zahumerio, se embellecían con lámparas de opalina turquesa con colgantes de uvas doradas. Las cujas de fierro tenían ahora colgaduras de brocato damasquinado. El dormitorio del presidente era - y sigue siendo -magnífico con su espejo Trumeaux de luna perfectas, sus lamparitas votivas, el salivero floreado, las bomboneras, los jarrones isabelinos, las cajuelas de piel de España y el álbum de tapas de madreperla con paisajes antiguos europeos: Cannes, Montecarlo, el Hotel Negresco...Paris... En el salón, alguien está tocando el piano. Puedo escuchar las notas claramente revolotear por mis corredores. Es la esposa de un diplomático belga que interpreta el famoso vals "Mignonette". Ahora alguien la releva. Una dama antigua de polisón y sonrisa estoica, se sienta en el taburete y ataca unas cuadrillas de don Guillermo Wetzer...Luego vienen pasacalles, mazurcas y lanceros...Varias parejas han salido a bailar sobre alfombras mullidas a la luz de los candelabros. Es de noche y al salón llega por las puertas abiertas de par en par, el perfume de los Don Diego de la Noche que se abren en el jardín. Ahora viene "El Temporal en el Cabo de Hornos", el vals brillante que más agradaba a don Federico y a misiá Elenita... En ese tiempo ¿qué edad tenía?...sí...unos diecisiete años apenas...Está en edad de bailar "El Angel de la Caridad", el vals de Rodolfo Lucero que de dedicado a la filantrópica señora doña Juana Ross, casada con don Agustín Edwards Ossandón, que era la dueña de la hacienda Nantagua y fundadora del balneario de Pichilemu...Allí veo a misiá Elenita en el salón encristalado, haciendo figuras en medio de las parejas, frente al cuadro de la "Dama con Palmatoria"...Baila bien misiá Elena...Tiene estilo. ¿Será que le viene de cuna? Al fin y al cabo, fue bautizada en la capilla de La Moneda, siendo presidente de Chile su abuelo...Hoy, lo es su padre, don Federico...Ahí está él, en la poltrona de cuero capitoné, junto al piano alemán Herz. Es que ahora, en el momento en que las damas cierran los abanicos o los mueven sigilosamente en la penumbra del salón, Antonia de Wallerstein, amiga de misiá Gertrudis, que viene de Iquique de visita, se ha sentado a tocar "Idilio de Luciérnagas"... Noche de mazurcas en el gran salón de El Huique....Partituras de música representando a la emperatriz Eugenia, de perfil, con moño trenzado y collar de perlas...Don Federico ha mirado a los ojos a su querida hija Elenita...¿Sabrá ella capturar esos instantes? Don Federico intuye que sí. Sabe que la niña, años más tarde, se preocupará de alhajar personalmente las salas con muebles de época y de viajar a España para investigar la historia de mis moradores... ¿No es acaso bello indagar acerca del origen de nuestras familias? ¿Pensar en nuestros antepasados?...Doña Elenita viajó al País vasco en 1918 y compró el escudo de armas de la familia Errázuriz que representa dos aves que sostienen una guirnalda... ¡y dos corazones flechados! ¿No es un símbolo de una escuela familiar en la que el amor preside cada uno de los actos desde muy antiguo? Allí, en el valle de Batzan, en el barrio de Pertalaz del villorrio de Arizcun, estaba la vieja casa de piedra donde estableció su solar hijosdalgo don Miguel de Errázuriz, el primer antepasado varón que en 1602 casóse con doña Graciana de Orgaycena... A misiá Elenita se le caen las lágrimas. Está emocionada ante ese descubrimiento familiar. No sólo traen a Chile el escudo de piedra que hace sacar de la casa solariega y que ahora adorna uno de mis patios, sino que también averigua la historia de los descendientes de don Miguel de Errázuriz, para ver en qué momento esa línea familiar desemboca en Chile. Sí. Don Francisco Javier de Errázuriz y Larraín, nacido en Aranaz y pariente en línea directa de don Miguel de Errázuriz, vino a Chile en 1733 y se radicó en Santiago. Una vez aquí, se casó en la Catedral con doña María Loreto de Madariaga Lecuona y Jáuregui, rica dama santiaguina también de origen vasco. Esas son las raíces, en Chile, de la familia que por tantos años habitó mis aposentos... Un bisnieto de este matrimonio, dijo misa en mi capilla...Fue don Crescente Errázuriz y Valdivieso, que había estudiado en el Seminario Conciliar de los Santos Angeles Custodios...Yo lo quise mucho y aún hoy, conservo colgado en uno de mis muros, un retrato al óleo del querido arzobispo dominico, cuyo padre, don Francisco Javier Errázuriz y Aldunate fue Guardia de Corps de Fernando VII. Fue entonces que misiá Elenita, empapada de esas historias heráldicas familiares, al volver, dio a la casa todo el sabor español de mi rancia estirpe. Arregló uno de mis comedores en estilo vasco, con lámparas de pantallas de género a cuadros rojos y estampas de costumbres vizcaínas. Una de las salas decoradas con mejor gusto es la de billar. Eran los años 20 y España estaba de moda. Era la época del pintor Julio Romero de Torres. Por todas partes se colgaron cuadros andaluces con serranas vendiendo alfajores y majos en un día de romería. Las paredes de la sala de billar, la primera al entrar a mi primer patio, está prácticamente tapizada de carteles de corridas de toros. Pocos lo notan...Sólo el visitante observador y curioso advierte que junto a la ventana, en medio de castañuelas y panderetas, tengo colgado un cartel histórico: el que se pegó en las paredes de las casas de Bayona el 23 de agosto de 1925, el día de la muerte en la arena del torero Ignacio Sánchez Mejía: "¡Que no quiero verla! Dile a la luna que venga, que no quiero ver la sangre de Ignacio sobre la arena"... En el sillón de cuero cordobés, alguien lee un libro de poemas de Federico García Lorca. En el dormitorio, una prima de misiá Elenita, ordena su colección de "santitos" antiguos con reborde de encaje...Las empleadas bruñen los candelabros y limpian con esmero el cristal de los fanales de Niños Dios sobre las cómodas. Don Tomás Contreras, el mayordomo, revisa las pesebreras. Los muchachos dejan como espejos los faroles de bronce de los birlochos. Otros barren mi capilla o reparan el púlpito con pintura dorada... Pero... ¿qué pasa?...El tiempo es un torbellino que desordena mis pensamientos. Ahora que sobreviene la vejez, los recuerdos se tornan confusos. ¿Será que no quiero acercarme a este tiempo presente? Evado mi época desesperadamente y temo enfrentarla. No me gusta. No quiero aceptar que el río una vez se desbordó y llenó de lodo mis alfombras turcas...que carcomió de humedad mis muros de adobe y que me envejeció sin remedio...No quiero aceptar que... ¡No! Prefiero retroceder en el tiempo y volver a esa época en que el niño Federico pintó mi frontis en una bandeja y se la regaló a misiá Elenita el 18 de agosto de 1948: "A mamá, con todo el cariño de su hijo"... ¿Dónde está hoy el niño? ¿Por qué no ha venido a verme? ¿No se acuerda acaso de cuando jugaba en el patio de la ramada o cuando en las tardes de febrero se sentaba aquí, en el corredor, a mirar los animalitos de loza? Un día se fue el niño Federico y no regresó más. Al cruzar en el automóvil el puente tapado, ni siquiera se volvió para despedirse... ¡Y sin embargo, aquí fue tan feliz! Yo me quedé inmóvil, con el viento en las palmeras, hasta que lo perdí de vista. ¿Volverá el niño a verme? Dicen que hoy vive en la calle Ismael Valdés Vergara, en la capital, rodeado de objetos bellos... ¿Y cuántos años tendrá? ¿Cuántos recuerdos de sus viajes a Europa?... Ahora vuelve una tromba por mis patios sembrados de azucenas. Misiá Elenita ha regresado de Santiago...Me parece verla más acabada, con el pelo más blanco... ¿Qué está haciendo? Se ha sentado en la cómoda-escritorio y con una impecable caligrafía se ha puesto a escribir unas diminutas cartulinas indicando la pequeña historia de cada objeto de la casa. "Este botiquín perteneció a don Diego Portales"..."En esta cama con incrustaciones de marfil durmió el Presidente José Manuel Balmaceda"..."Esta campana se salvó del incendio de la Iglesia de la Compañía el 8 de diciembre de 1863"... Su pasión por la historia de Chile es tan grande que en un viaje a Mendoza compró la puerta por donde cruzaron por última vez los hermanos Carrera antes de ser fusilados...Hermosamente labrada en fierro, hoy se encuentra en uno de mis patios del fondo, junto a la acequia... Misiá Elenita va y viene...Organiza la actividad en la hacienda, recibe la visita de la revista National Geographic que quiere realizar un documental filmado acerca de la vida campesina en una hacienda patronal chilena. ¡Hasta un cine instalaron en una de las bodegas! El 6 de marzo de 1949 exhibieron "Joven, viuda y estanciera" con Meche Ortiz y en la matinée femenina, "El hombre que habló demasiado" con Virginia Bruce...Aún conservo los carteles pegados en una de mis paredes... ¡Ah, sí! ¡Y las propagandas de las paqueterías de Santa Cruz! "La Femme Chic": desde el calcetín hasta el sombrero para hombres". Pero... ¿por qué misiá Elenita viene cada vez menos? ¿Es que ha oído murmuraciones? Algunos campesinos no están conformes...Dicen que van a cambiar la manera de vivir aquí en el campo... ¿Será posible? Pensar que ella traía piezas de género desde la capital a precio de costo para enseñarles a las mujeres a confeccionar su propia ropa...Y son ellas y sus maridos los que hablan de revolución. Yo algo oí por la radio. Unas empleadas estaban en la cocina sentadas junto a una R.C.A. Víctor con expresión temerosa. En 1966 murió misiá Elenita Errázuriz de Sánchez, escuchando los rumores de una Reforma Agraria... Ese mismo año, la hacienda fue expropiada. Quedó la reserva y algunas hectáreas. Esa noche, estaban sacando las cosas personales don Renato Sánchez, hijo de misiá Elenita, con la señora Bebé, cuando tocaron la campanilla. La portera fue a abrir y dijeron que eran unos dirigentes políticos que venían aquí a pasar el fin de semana. Por suerte no les abrieron. Pasaron a ver la capilla y se fueron en sus automóviles. Después de eso, ha sido el abandono aquí en el campo. Vinieron las inundaciones y los terremotos y mis paredes se fueron agrietando cada vez más...Ya casi nadie viene a verme... En 1976, los últimos herederos de El Huique, don Renatito, don Federico y doña Teresa, los tres hermanos Sánchez Errázuriz, decidieron donarlo todo al Ejército...Ya no deseaban seguir viniendo en tales circunstancias...Hoy, los fieles inquilinos custodian las habitaciones vacías ¡vestidos de soldados! ...Añoran, yo creo, el estilo de vida que se llevaba antes aquí y por eso tienen nostalgia por un viejo tiempo ido. No quieren irse...Las bodegas están vacías...En algunas, han puesto a secar semillas se girasol...No hay nadie en el patio de los hornos, no en el patio de los naranjos. Ya nadie usa la vajilla de Limoges, ni los ventiladores a hélice ni los espanta moscas a cuerda que se ponían en las mesas de los banquetes. La mantelería de encaje de Bruselas está guardada. Hay un candado en la gran despensa donde sólo entraba misiá Elenita. La iglesia también está cerrada. A veces, viene el párroco de Palmilla a decir misa y entonces, los mismos criados de antes, ayudan. Hay uno, incluso, que hasta sabe tocar el viejo armonio...Es el que enciende una a una las velas de cera de abeja de la gran lámpara de lágrimas. Hoy, al descenderla sobre el altar para prender los cirios, ha encontrado un picaflor que ha caído muerto, enceguecido con el brillo de las cuentas de vidrio multicolor... Sí. Me gusta detenerme en la capilla. Aquí yacen los restos de los niños Luis y José Errázuriz Vial; los de don Renato, que amó entrañablemente esta casa y que conservó las virtudes de sus antepasados; los de su hermana Teresa; y los de mamá Elenita, la última dueña de esta hacienda, que fue una mujer bondadosa y recta, humilde y fuerte, y que como sus antecesores, amó estas tierras y este palacio campestre con gran cariño, dejando el ejemplo de una vida consagrada al servicio de todos sus habitantes... Tal vez en otros ámbitos más puros, mis queridos moradores me vean y protejan. Por eso, a pesar del olvido - y de un anacrónico televisor que alguien insensible ha encendido a todo volumen en una consola estilo Imperio - a pesar de ello y de la lluvia, a pesar del tiempo y la tristeza, yo pienso que un día voy a volver a mis raíces y que alguien, como ocurre en España con los castillos históricos, va a decidir restaurarme. Tal vez sea hermoso que en el futuro me convierta en un auténtico museo de costumbres campesinas como quería misiá Elenita, y que al pasear por mis habitaciones empapeladas como en aquellos tiempos, los chilenos sepan cómo se vivía antes en el campo. Comprendo que se viven otros años y que hay que saber aceptar las nuevas formas de vida. Y yo, prefiero adaptarme antes que morir abandonada...No quiero el olvido. Quiero que se abran otra vez mis rejas como antes y que se reparen mis viejas heridas... ¿No hay alguien que pueda hacer algo? ¿Alguien que comprenda mi historia y ame mis secretos? ¿Alguien que se pasee con agrado entre las estatuas del parque y que desee conservarme como testimonio de tres siglos de historia de Chile? Si ese alguien existe... ¡que consiga ayuda! ¡ que venga!...Aquí, en medio de la llanura, al otro lado del río, bajo las palmas despeinadas, yo estaré aguardando...
Es una casa de grandes dimensiones, en cuya fachada existe una hermosa decoración rica en colorido y que está llena de objetos, reliquias y obras de arte que recrean a la perfección el ambiente del siglo XVIII.Entre otras cosas, allí se encuentra la campana que perteneciera a la iglesia de la Compañía de Jesús, obras de destacados pintores chilenos como Luis Strozzi y Carlos Alegría, así como una importante colección de fanales, opalinas y objetos religiosos. Finalmente, también se pueden observar fotografías y objetos personales de doña Gertrudez Echenique Mujica, hija del Presidente Federico Errázuriz Echaurren.
Museo de El Huique En la comuna de Palmilla –camino a Pichilemu, pasado Santa Cruz- está el museo San José del Carmen de “El Huique” de propiedad del Ejército de Chile y que actualmente es un Monumento Histórico Nacional.
Nombre CASAS DE LA HACIENDA SAN JOSÉ DEL CARMEN EL HUIQUE Ubicación Palmilla: 34º 27’ S 71º 28’ W Las casas de la Hacienda San José del Carmen El Huique se ubican 9 kilómetros al norponiente del pueblo de Palmilla, en la provincia de Colchagua, en la Zona Central de Chile.
La zona de Colchagua, de excepcional productividad agrícola, no fue habitada ni explotada mayormente por los españoles sino hasta el siglo XVII. Ello a raíz de la escasa población indígena que albergaba, y en razón de que las tierras, si bien de gran potencial, o carecían de riego o estaban por el contrario inundadas. En 1598, el gran alzamiento indígena provocó una concentración de la población hispana en el centro del país, lo que a su vez condujo al poblamiento de la zona, y a la aplicación en ella de técnicas de riego y de cultivo que la constituyeron en la región agrícola por excelencia. Colchagua se desarrolló en base a un sistema económico cuya unidad era la hacienda, centro productivo autosuficiente en torno al cual se forjó la sociedad y la cultura de la zona central de Chile.
La Hacienda San José del Carmen El Huique tiene su origen en la de Larmague, que constituyera a comienzos del siglo XVII el conquistador Juan de Quiroga, en base a mercedes de tierra y concesiones. A mediados del siglo XVIII, el predio pasó a manos de la familia Echenique, y a fines de la misma centuria, ocurrió la primera división de la propiedad, entre dos de los integrantes del mencionado clan. En 1828, el dueño de la porción denominada “El Huique” era don Juan José Echenique y Bascuñán, quien comenzó a edificar las casas, a la par que a acrecentar la superficie de la hacienda. En 1852 edificó la bella iglesia.
La única hija de don Juan José, doña Gertrudis Echenique, heredó “El Huique” a título individual, y continuó la labor de su padre. Ella y su marido, -don Federico Errázuriz Echaurren, quien ocupó la Presidencia de la República entre 1896 y 1901-, invirtieron energías y recursos en la construcción, aumentando el número de habitaciones y mejorando su alhajamiento y comodidad. Lo propio hizo doña Elena, hija de ambos y heredera también única.
Como sucedió en general en las casas patronales chilenas, las de San José del Carmen experimentaron un crecimiento gradual, el cual respondía a las necesidades que se iban presentando. Las dependencias, con corredores, se distribuyen en torno a patios -catorce en total-. El que corresponde al sector residencial, y que sirve de acceso al conjunto, exhibe un cuidado jardín de tipo francés, y centenarias palmeras. Originalmente, los patios contaban con empedrado de huevillo, el cual se conserva hoy en el sector de acceso. Los patios interiores fueron recubiertos con pastelones de cerámica.
Domina el conjunto la magnífica iglesia de estilo neoclásico, emplazada en el lado sur, cuyo pórtico, con tres arcos de medio punto, sostiene una torre de madera de 23 metros de altura e influencias neoclásicas, que contrasta con la horizontalidad general de los recintos. Su única nave es de proporción alargada, a la cual se ha anexado un cuerpo perpendicular al presbiterio, correspondiente a la capilla de la familia. La iglesia es de una simpleza general que sólo rompe el altar, profusamente ornamentado.
Hacia el surponiente se distribuyen dependencias de servicio, en torno a patios con frutales, donde se dispusieron hornos, pozos de agua, y otros elementos de uso doméstico, que hoy es posible apreciar. Hacia el norte del recinto se yerguen hoy construcciones destinadas originalmente al bodegaje y a la realización de faenas agrícolas, las cuales son hoy propiedad de comuneros agrícolas.
En general, el conjunto está estructurado por muros de adobe en sobrecimiento de albañilería de ladrillo. Los envigados, entramados y pilares son de madera de roble, ciprés y espino; la cubierta es de teja de arcilla y los pisos de pastelón de arcilla, donde no subsiste el huevillo original.
Las casas de la hacienda El Huique reflejan con gran fidelidad la forma de vida tradicional del agro chileno, en base a la hacienda. Son, también, una extraordinaria muestra de la arquitectura rural de los albores de la República. Gracias a la preocupación de sus propietarios, cuya familia conservó por dos siglos la propiedad, a la gestión del Ejército, -que desde 1976 ha velado por la conservación y puesta en valor de los inmuebles-, y a la de los comuneros agrícolas que laboran estas tierras, este bien patrimonial puede ser apreciado por todos, en la forma de un museo de sitio.
JUSTIFICACIÓN DEL VALOR UNIVERSAL EXCEPCIONAL: Criterios cumplidos:
Las Casas de la Hacienda San José del Carmen El Huique cumplen cabalmente con el criterio ii, iii y v para la inclusión de bienes culturales en la Lista del Patrimonio Mundial, tal como éstos son definidos en la Guía Operativa para la Implementación de la Convención del Patrimonio Mundial.
Criterio II
Los edificios que conforman este gran conjunto son la muestra más relevante que se conserva de la tipología “casas patronales” de arquitectura rural chilena. En ella se funde el aporte indígena, el ancestro musulmán y el sello hispano, para dar por resultado soluciones formales y constructivas de gran calidad, no obstante lo discreto de sus medios. Se trata de una tradición que se remonta a los inicios de la Colonia.
Criterio V
Esta forma arquitectónica, presente con variantes entre Copiapó y Concepción, se identifica fuertemente con el medio, la cultura y el tipo de habitante propio de la zona agrícola central de Chile. Se trata de una arquitectura sencilla y exenta de artificios, que se caracteriza por el aprovechamiento al máximo de los recursos naturales y por la solidez, solidez que ha sido puesta a prueba en numerosos terremotos. Es una arquitectura que es el marco de un sistema social y económico determinado, y de una cultura que tiene su origen en el mestizaje indígena-español.
Esta arquitectura, en los poblados, se tradujo en construcciones en fachada continua con corredores y patios interiores. En las haciendas, esta arquitectura dio lugar a una tipología cuyo mejor exponente es el conjunto de El Huique. Los núcleos originales de esta tipología se centran en un patio, cuadrado o rectangular, abierto generalmente hacia el frente principal; las dependencias se distribuyen en forma de U. A medida que aumentan las necesidades y los recursos, se van agregando nuevas construcciones, siempre en torno a patios. Es infaltable la capilla o iglesia, que es el edificio más alhajado y elaborado del conjunto. El material predominante es el adobe y la madera.
Criterio III
Las Casas de El Huique son un testimonio excepcional de la forma de vida propia de la hacienda chilena, y como tal, de la cultura agrícola tradicional de la zona central de Chile.
Garantías de autenticidad e integridad: Las casas de El Huique se han conservado adecuadamente gracias a los cuidados de sus propietarios tradicionales, y a los de los actuales dueños, el Ejército de Chile -casa patronal- y los comuneros agrícolas. Por otra parte, la autoridad local ha otorgado un gran apoyo a la puesta en valor de este bien.
Las casas fueron declaradas monumento nacional en la categoría de monumento histórico por el Decreto Supremo Nº2412 del 6 de octubre de 1971. Recientemente, por Decreto Exento Nº488, del 29 de agosto de 1996, se estableció una Zona Típica para resguardar el entorno del monumento. En el área protegida no se pueden realizar intervenciones sin la autorización del Consejo.
Comparación con otras propiedades similares: En Chile Central existen otras casas patronales que caracterizan la vida de la hacienda, pero la del Huique es la que conserva la mayor proporción de dependencias, en el mejor estado de conservación. Por otra parte, las casas conservan su alhajamiento y enseres.
Castillos, Haciendas, Casonas Patrimoniales e Iglesias
CAPILLA Y PATIOS HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS DE SAN FERNANDO
Estas edificaciones se localizan en la calle Negrete de la ciudad de San Fernando. La construcción de sus primeros cuerpos datan del año 1848-1850, cuyas obras quedaron temporalmente inconclusas por falta de recursos.En el año 1872, llega a San Fernando un grupo de ocho religiosas pertenecientes a la Congregación de las Hijas de la Caridad para organizar el Hospital, y atender a los enfermos.En el año 1878 bajo la tuición de Sor Julia que asume la dirección del mismo, se amplia su construcción, y en el año 1884 con fondos donados por doña Mercedes Gómez vda. de Valenzuela, se inicia la construcción de la actual Capilla, que quedó totalmente concluida en el año 1889. En el año 1890 se instala el altar gótico, donación anónima tallado en madera de encina.La Capilla está situada de oriente a poniente. Tiene acceso directo desde la calle, y hacia el sur la cierra su patio principal. Se destaca por su volumen alto de 16 mts., algo angosto de 14 x 37,5 mts., y por el tratamiento gótico de sus fachadas caracterizadas por la cuidada factura de sus aparejos y decoraciones de ladrillo a la vista.El interior de esta capilla presenta una sola nave neogótica de cielo listonado con estuco de yeso, cuya altura no alcanza a expresar plenamente el ímpetu ascensional que caracterizó al gótico.Hasta la fecha se desconoce el nombre del arquitecto que la proyectó, en virtud a que el incendio que afectó al Hospital en el año 1935 destruyó toda la documentación existente. Se atribuye esta obra a Teodoro Burchard, secundado por el constructor José Rudocindo Ortiz. La Capilla pertenece al Hospital San Juan de Dios, bajo la administración del Servicio Nacional de Salud, y eclesiásticamente depende de la Parroquia de San Agustín, del Obispado de Rancagua. El conjunto hospitalario y capilla está emplazado al norponiente de la ciudad de San Fernando, en un entorno rodeado de casas bajas y huertos que constituyen el antiguo barrio residencial, muy próximo a la Casa de Lircunlauta. El estado de conservación del inmueble es precario por cuanto el terremoto del año 1985, le ocasionó serios daños en su estructura. La Capilla está al servicio de oficios religiosos.Declarados Monumento Nacional, mediante Decreto Nº 936, del 16.11.84, del Ministerio de Educación.
IGLESIA Y CLAUSTRO DE SAN FRANCISCO DE SAN FERNANDO
Se encuentran ubicados en la Avda. Manuel Rodríguez esquina de Valdivia frente a la Plazuela Manuel Rodríguez.El origen de su fundación se remonta a Octubre de 1744, fecha en que llega un grupo de ocho misioneros jesuitas que levantan su casa misional a dos cuadras aproximadas al sureste de la Plaza Mayor que ya albergaba a una pequeña iglesia parroquial. El 2 de Abril de 1750, la Compañía de Jesús funda un colegio anexo a su residencia, y el 8 de Mayo de 1755 bajo la advocación de San Miguel Arcángel, se da comienzo a la construcción de una iglesia de cierta dimensión.El templo en un principio de cal y ladrillo, compuesto de tres naves y dos torres que enmarcaban el frontispicio no quedó terminado, por cuanto la Orden de los Jesuitas fue expulsada en el año 1767. La iglesia, el colegio y la residencia fueron cedidos por las autoridades de la época a cambio de otros terrenos, a la Orden Franciscana que dio término a la obra.En el año 1891 se demolió el templo para dar comienzo sobre gran parte de la estructura de sus cimientos a la construcción del actual, cuyas obras se iniciaron el 17 de Diciembre del mismo año bajo la dirección de Fray Juan Bautista Labra. Esta nueva construcción se levantó gracias al aporte de feligreses.Las principales características arquitectónicas del templo es una superficie basilica de 973,84 mts., compuesta de tres naves separadas por dos arquería que acotan la nave central de 8 mts., de ancho más 2 naves laterales de 4 mts., de ancho que constituyen los espacios de circulación que rematan en sendos altares, y una torre de 32 mts., de alto cuya cúpula ajena a la concepción estilística del templo (gótico-románico), fue construida en el año 1930 dado que la original mucho más alargada se desplomó junto a las dos torrecillas que se erigían a ambos costados del templo por efectos del terremoto de 1928, que azotó a la ciudad. Adosado al costado oriente del templo se encuentran los restos del convento, edificación de dos pisos de 30,8 mts., de largo de fachada, y 12,40 mts., de ancho cuya construcción de ladrillo a la vista da una forma armoniosa al conjunto.El entorno donde se emplaza la Iglesia y Claustro de San Francisco, cuya masa domina la volumetría del sector bajo resaltada por la perspectiva que le abre la plazuela colindante, se constituye en un hito por sus relaciones espaciales que genera en el ámbito urbano. Su estado de conservación es de regular estado; se encuentra al servicio de oficios religiosos y puede ser visitada durante la semana.Declarados Monumento Nacional, mediante Decreto Nº 936, del 16.11.84., del Ministerio de Educación.
Restauración de Iglesia San Francisco. Uno de los proyectos más anhelados por los habitantes de esta ciudad, es la recuperación de la Iglesia San Francisco, que resultó seriamente dañada por el terremoto del año 1985. Hace ya varios años que la Corporación de Desarrollo de San Fernando, encabezada por su presidente, Roberto Silva Saavedra, ha estado haciendo gestiones a través del gobierno y la iglesia católica para que finalmente este proyecto de restauración por fin pueda ser una realidad. Las autoridades están optimistas que la concreción de la obra se conseguirá y para el gobernador de Colchagua, Marco Solorza, efectivamente, se han dado algunos pasos para que esto ocurra. En entrevista con el Diario VI Región, la autoridad sostuvo que dentro de la agenda de la Presidenta Michelle Bachelet, está la decisión de poder reincorporar al patrimonio arquitectónico del país aquellos edificios que se encuentran en desuso o deteriorados, como es el caso de la Iglesia San Francisco. "En este caso en particular, es válido y oportuno el poder señalar que el Ministerio de Obras Públicas a través de la Dirección de Arquitectura está terminando el estudio que va a determinar los costos que significa la reparación de este símbolo histórico. El propio Ministerio junto al Gobierno Regional firmará este año un convenio de colaboración donde se pretende conseguir los recursos para poder lograr cristalizar el proyecto. En definitiva, lo importante de esto, es que está la decisión explícita del gobierno de poder avanzar en esta materia y prueba de ello es el estudio técnico que actualmente se está ejecutando al diseño. Eso va a determinar los costos que significa la recuperación de la iglesia donde a partir de eso nosotros como gobierno vamos a buscar los recursos tanto en el Ministerio de Obras Públicas como en el Gobierno Regional", concluyó Marco Solorza. Por su parte, el presidente de la Corporación de Desarrollo, Roberto Silva, se mostró feliz por los avances logrados hasta ahora y dijo estar confiado en que finalmente el proyecto se va a concretar. "Como sabemos, la Iglesia San Francisco es Monumento Nacional, característica que logró nuestra corporación. Desde hace bastante tiempo que venimos haciendo campañas para su restauración. Durante este período ha habido reuniones con los intendentes, gobernadores, con el alcalde Juan Paulo Molina, con jefes de servicio y con el Obispo, Monseñor Alejandro Goic, pero finalmente fue el gobernador Solorza quien nos entregó la información de los importantes avances". (R.S.H.C.)./
CASA PATRONAL DE LIRCUNLAUTA
Ubicada en la calle Juan Jiménez con Alameda en la ciudad de San Fernando. Construcción típica de arquitectura colonial levantada en el siglo XVIII en los terrenos pertenecientes a la Hacienda Lircunlauta. Perteneció a Juan Jiménez de León, quien donó las 450 cuadras de tierra para fundar esta ciudad. La casona cuenta con un núcleo central que encierra un gran patio rodeado de corredores y un patio posterior abierto en "U". Contiguo hacia el norte de la propiedad se ubican las bodegas y patios de labores. Su fachada principal se presenta como un solo y largo cuerpo horizontal de un piso, donde sobresale un volumen arquitectónico de dos niveles de influencia urbana atravesado por un zaguán de ingreso. La propiedad descansa sobre cimientos de piedra - bolón y sobrecimiento de albañilería de ladrillo en aparejo de 0,70 m., de espesor y 0,60 m., de alto, y muros de 0,70 m., de espesor. La techumbre de par, tirante y nudillo es de madera de roble al igual que los pilares del corredor. Protege la cubierta de la techumbre tejas de arcilla hechas a mano. La construcción colinda lo urbano con lo rural. Observaciones En la actualidad el inmueble está dividido en dos sectores. El sector norte de la propiedad con una superficie de 1.850 m2., es de dominio particular y está destinado a bodegas. El sector sur con una superficie de 4.056 m2., pertenece a la I. Municipalidad de San Fernando y alberga a la casa de la cultura de esta ciudad. Declarada monumento nacional mediante decreto nº 71 del 12.01.81., del Ministerio de Educación.
Cristo Hacienda Los Lingues (Foto Nicolás Aguayo)
Capilla Hacienda Los Lingues
Comedor en el sótano Hacienda Los Lingues (Foto Nicolás Aguayo)
Salón Hacienda Los Lingues (Foto Nicolás Aguayo)
Hacienda Los Lingues:
Ubicada a 30Km. al noreste de la ciudad de San Fernando. Data del siglo XVI y conserva con fidelidad la arquitectura de la época. Está habilitada para la recepción de turistas durante todo el año. Las casas fueron construidas en 1710 y modernizadas en 1810. En la construcción se empleó adobón de hasta un metro de ancho, lo que ha permitido su permanencia por casi tres siglos. El sótano de la hacienda está habilitado en parte como comedor, las caballerizas son grandes y suntuosas y albergan el aras o criadero de caballos, la de más antigua raigambre de toda América Latina.
Caballerizas Hacienda Los Lingues (Foto Nicolás Aguayo)
Museo Hotel los Lingues
VALLE DE COLCHAGUA HACIENDA LOS LINGUES A fines del siglo XVI, se radicó en El Valle de Santiago Don Melchor Jufré del Águila, hidalgo extremeño, hijo de un caballero de la orden militar de Santiago, quien desempeñó el cargo de alcalde de la capital en 1599. Como escritor y cronista de éxito se ganó prestigio en la sociedad santiaguina y es agraciado por el rey de España con la Estancia de la Angostura, situada en el Valle Central. La Hacienda Los Lingues, años más tarde es heredada por su hija Doña Ana María del Águila, esposa del gobernador de Chile, Don Diego González Montero ( 1669-1670 ), antepasados ambos del prócer de la Independencia Don José Gregorio Argomedo y Montero del Águila, que allí nació en 1767. Desde entonces Los Lingues ha pertenecido ininterrumpidamente a sus descendientes de generación en generación. De esta manera ha logrado permanecer más de cuatro siglos a la misma familia. El actual propietario de Los Lingues el Sr. Germán Claro Lira, ha restaurado las antiguas casas de la hacienda tanto en su arquitectura exterior como en la decoración interior, presentándolas como eran en la época de su primitiva construcción. En esta tarea ha sido asesorado por arquitectos e historiadores que lo han guiado en su propósito, respetando las características que tenían las casas rurales del valle central en el período colonial hispánico, y a la vez, siendo fieles a las transformaciones que experimentaron a raíz de la Independencia. Se ha logrado así, exhibir un testimonio vivo del pasado, que permite en el presente conocer mejor la realidad histórica de lo que fue una típica propiedad agrícola chilena. Sus casas patronales por ejemplo, construidas entre los años 1690 y 1700 por la familia Argomedo donde nació precisamente Don José Gregorio de Argomedo, miembro de la Primera Junta de Gobierno ( 18 de septiembre de 1810 ). La casona depara una sucesión de sorpresas. Algunas puertas fueron fabricadas por los célebres jesuitas bávaros de Calera de Tango, de los cuales se conservan obras en el Palacio de la Moneda, la Catedral de Santiago y otros sitios del país. El sótano con gruesos muros de cal y canto, el mismo material que sirvió para el legendario puente sobre el río Mapocho, está reacondicionado en enormes comedores de invierno, con capacidad para albergar a centenares de comensales. Las casas patronales ocupan una superficie superior a los cinco mil metros cuadrados, a lo que se suman las construcciones anexas con tres mil quinientos metros cuadrados. Gran parte de sus alhajas aún se conservan: adornos, vajilla fina de plata, cristalerías, mesas de juego, lámparas. Cada objeto tiene su historia; algunos pertenecieron a personajes ilustres de la vida chilena como Mateo de Toro y Zambrano, Conde de la Conquista, quien presidió la Primera Junta de Gobierno; hay recuerdos de Gaspar Marín y José Gregorio de Argomedo, Ramón Freire, José Victorino Lastarria, entre otros. Se destaca entre estos objetos un Cristo florentino del siglo XVII, hecho en marfil con 48 cm. de alto, el cual perteneció al papa Pío IX, ubicado en la capilla de la hacienda.
SAN PEDRO DE ALCÁNTARA
Su principal atractivo se centra en su arquitectura, lo que motivó a que fuera declarada Zona Típica. Se destaca la Iglesia por su estilo arquitectónico, complementado por el entorno donde se emplaza ocupando terrenos cedidos originalmente por doña Francisca Muñoz de Gormáz a la orden franciscana para fundar un hospicio a fines de 1600. En 1722 se ratifica la fundación del hospicio. Fue entonces, por orden de Felipe V cuando se erige un convento, que daría posterior origen a la formación del caserío a su alrededor. El convento se concluye en 1725 y toma el nombre de San Pedro de Alcántara. La obra original fue dañada; lo que da paso a nuevas construcciones y restauraciones a principios de este siglo.
Capilla casa familia Valdés
Entrada casa familia Valdés Entrada Hacienda Calleuque CALLEUQUE
HACIENDA “CALLEUQUE” compuesta por los fundos “Casas de Calleuque”, “La Blanca” y “Cañetenes”, ubicada a 1 kilómetro al norte de la Estación de Peralillo, (ramal del Ferrocarril de San Fernando a Pichilemu). Tiene una superficie total de 6.000 hectáreas, de las cuales 1.500 hectáreas son regadas con dos canales propios que nacen del estero Ligüeimo, el resto son de lomajes suaves. Las principales industrias que explota son: La crianza y engorda de ganado vacuno, (en la crianza posee una masa de 1.000 animales más o menos, y en la engorda, se compran 1.000 vacunos más o menos. Lechería, ordeña término medio 150 vacas, leche destinada a la fabricación de mantequilla, que se expende en Santiago, habiendo sido premiada con medalla de oro en la Exposición Industrial de 1916 en la Quinta Normal. Siembras de trigo blanco y algo de candeal, con producción media de 4.000 y 5.000 quintales métricos. Crianza de ganado lanar, con una existencia de 5.000 ovejas más o menos mestizos “Oxford Down”. Crianza de caballares chilenos y mestizos de “Yorkshire” para el servicio del fundo. Chacarería, se siembran más o menos 150 hectáreas, casi todas destinadas a raciones de los empleados e inquilinos. Los deslindes de sus potreros en el campo de riego están todos plantados con álamos, habiendo pequeños bosques de eucaliptus, pinos v acacios. Tiene establecido en la misma, hacienda un Molino de Cilindros, terminado en 1916, con capacidad para para producir hasta 250 quintales de harina flor, cada 24 horas. Las maquinarias son todas de la Casa Daverio de Zurich, de 12 pares de cilindros Sasores y Plansichters, maquinarias de limpia, etc. Movido con una turbina Lüther-Francis, de 50 lt. P. Con la misma turbina funciona una instalación eléctrica para producir 2 instalaciones de fuerza, (3 dínamos fran-ceses de la casa Jaquet Fréres), para trillar, y luz eléc¬trica para a alumbrar el molino, las casas y el parque. La hacienda y el molino tienen su marca comercial registrada con el nombre de Calleuque. Los diversos productos de esta hacienda, han obtenido primeros premios en las Exposiciones Internacionales de Chicago y Quito. Cuenta con amplias casas habitación, un bonito parque, con numero¬sas colecciones de plantas y flores finas, arboleda frutal y hortaliza, varios galpones, graneros y otras dependencias, (que suman una superficie de 6.000 metros cuadrados edificados). Contando con una capilla, de estilo toscano, y un teatro completo con capacidad para más de 200 personas. Funciona una escuela pública, en edificio propio de cal y ladrillo, con una existencia de 80 a 100 alumnos. Tiene 100 posesiones de empleados e inquilinos, casi en su totalidad de material sólido, (adobe y teja). Hay una viña de 3 hectáreas, de uva de mesa, para el consumo del fundo. Obras Sociales, es el primer fundo en Chile, que las ha iniciado, y cuenta desde 1915 con una caja Rural-Cooperativa de Ahorros y Préstamos, sistema Haiffeisn, desde 1919, con una Cooperativa de consumos, y desde 1920 con un Sindicato Agrícola, con secciones de Círculo Social y Socorros Mutuos y Seguros, para ganado de labor, (Detalle de la Memoria. La hacienda tiene un servicio de teléfono propio a la Estación, y a la oficina del Telégrafo del Estado. Dirección postal y telegráfica: Estación Peralillo. En Santiago: Teatinos 112 Don Elías Valdés Tagle
Sin duda para iniciar la biografía de este notable jurista y conocer de sus orígenes en nuestro país, es necesario también conocer el de su familia, quiénes eran sus padres y abuelos a lo menos. El encabezador de este mosaico fue el segundo poseedor del mayorazgo Valdés. El primero fue su padre don Francisco Javier Valdés Carrera. El hijo desempeñó funciones de Alcalde ordinario en 1800 y 1801 y fue capitán de milicias reales. Aguijoneados por sus primos los Carrera, formó parte del cabildo de Santiago en los años 1811 y 1812. Durante la Reconquista Española se retractó de sus ideas patriotas y el gobernador Casimiro Marcó del Pont aceptó su conversión a la realeza. Formó parte del último Cabildo realista de 1817. Al triunfar los patriotas en la gesta de Chacabuco, le ocuparon su casa y en ella se alojó el libertador San Martín. Se justificó después ante los vencedores y luego en 1826 fue diputado. Es uno de los firmantes de la Constitución liberal de ese año, murió en 1839. Contrajo Matrimonio con doña Jesús Saravia y tuvo numerosa descendencia que ha transmitido su estirpe. Extinción del Mayorazgo Valdés.- Su hijo mayor, don José Agustín Valdés Saravia, exvinculó las propiedades del mayorazgo el 25 de Noviembre de 1854 e impuso sobre ellas un capital de 442 mil pesos a censo del 4% anual. Fue diputado por Santiago en el año 1824. Como dueño del Mayorazgo ocupó alta situación. Casado con doña Tránsito Valdés Hurtado, tuvo trece hijos, algunos de los cuales fueron diputados. Uno de ellos, don Ignacio, contrajo matrimonio con doña Clorinda Tagle Álamos y tuvieron tres hijos, Clemencia, María Ilduara y Elías Don Elías Valdés Tagle nació en 1870. Estudió Derecho y se graduó de Licenciado en la Facultad de Leyes y Ciencias Políticas en Enero de 1893, esto es, a los 23 años, -período en que gobernaron don Domingo Santa María y don José Manuel Balmaceda, resalto estos acontecimientos para contextualizar el momento histórico que vivía Valdés Tagle al momento de egresar de la Universidad, tiempos de mucha agitación política y grandes demandas sociales cuestiones que influirían notablemente y marcarían la obra Jurídica-social de Elías Valdés, la memoria que presentó sobre "La Asistencia Pública en Chile", corroboran lo anteriormente dicho, se publicó por acuerdo de la comisión examinadora en los Anales de la Universidad de Chile, en Abril del mismo año. Se tituló de Abogado a los veintitrés años precisamente, el 12 de agosto de 1893, Valdés Tagle ejerció un tiempo la profesión, y después se dedicó a la agricultura a la vez que a los altos estudios de la Sociología y la Economía Política y Social, su pasión era la investigación Científica del Derecho y la implantación en Chile de nuevas formas de trabajo, según Valdés, el motor principal del desarrollo. Fue un convencido y tenaz propagandista de los sindicatos, de las cooperativas, de la organización científica del trabajo y en especial del sistema de cajas rurales Raiffeissen en conjunto con el crédito agrícola. Fue miembro honorario de la Facultad de Agronomía de la Pontificia Universidad Católica de Chile recién fundada en ese entonces; miembro fundador de la Academia de Ciencias Económicas y Políticas de esta misma Universidad; miembro afiliado del Instituto Internacional de Organización Científica del Trabajo de Ginebra; miembro fundador y director de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía y de varias otras instituciones; comendador con placa de la Orden de San Gregorio Magno y comendador de la Orden de Malta. En 1893 y 1894 fue uno de los fundadores y redactores en su segunda época de la revista La Estrella de Chile y publicó varios estudios entre ellos uno sobre el patronato nacional. Durante su prolija carrera formó parte y presentó trabajos sobre los temas de su especialidad en el Cuarto Congreso Científico, primero panamericano, celebrado en 1908; en la primera semana Social Agrícola de 1913; en el Congreso Agrícola Regional de Concepción del mismo año; en el segundo Congreso de Gobierno local de 1919; en la Asamblea de Agricultores del mismo año; en el Congreso Mariano de 1921; en la semana de la Moneda de 1924; en la Conferencia Económica Social y Agrícola de 1929; en el primer Congreso Nacional de Cooperativas de 1930 entre otros. En el año 1919 fundó en compañía de varias personas deseosas de mejorar la situación moral y económica de la clase obrera la Asociación "Liga del Orden Social", de la cual fue presidente y que organizó la Cooperativa de Consumos Independencia, el "Restaurante Económico" ubicado en calle San Pablo esquina de Teatinos y el Sindicato Agrícola de Calleuque. Debido a los bajos salarios que percibía la Policía del país elaboró un sistema de Cooperativas con un escogido grupo de guardianes de la Policía de Santiago, fundó en 1923 doce Cooperativas de consumo, una en cada Comisaría, les redactó los Estatutos y les dió varias conferencias, especialmente una a todo el cuerpo de Guardianes en el estadio Policial, el 15 de Junio de 1924. En su hacienda de Calleuque (Provincia de O`Higgins), organizó en 1915 la primera caja rural cooperativa en Chile y el primer Sindicato Agrícola en 1920. Casado con doña Mercedes Echenique Tagle en 1897, tuvo seis hijos: María Amalia, fallecida en 1922, Mercedes, Marta, Loreto, Olga y Elías. Finalmente Don Elías Valdés Tagle fallece en el año 1940, en su hacienda de Calleuque en donde, según sus mismas palabras, pasó los mejores años de su vida.
La casa Grande. El señorialismo de las haciendas colchaguinas, quizá no se encuentra en otra parte del país. Allí es donde se levantaron los grandes “palacios criollos”, combinación de pueblos amurallados, conventos, haciendas autoabastecidas. Este despliegue espacial expresaba en el plano territorial el poder terrateniente. Colchagua, y en general la costa del Valle central, son las regiones que con más propiedad nos hacen presente la imagen del feudalismo agrario, el señorío de las casas y la servidumbre de los inquilinos. Calleuque es quizá una de las haciendas que expresa más apropiadamente el paisaje colchaguino, el paisaje de las haciendas de la zona central; poseía 6 mil metros de edificios y cien casas de inquilinos. Esta es la región más señorial de Chile y, también, aquella donde se desarrolló un fuerte paternalismo, como base de las relaciones entre patrones e inquilinos. Los patrones, en su mayoría católicos, tendieron a consolidar un sistema de inquilinaje fuertemente arraigado en la lealtad, en la religión y en valores de esta naturaleza. Cada patrón de estas haciendas se consideraba un "señor". Paternalismo y primeras organizaciones para los campesinos. En la hacienda Calleuque vivían en 1920 más de mil personas y había más de cien posesiones de inquilinos. El propietario de ese entonces, imbuido por las ideas católicas de la época, fomentó un conjunto de organizaciones para los inquilinos, que fueron modelo en su tiempo. Este fue un caso "moderno" para la época de tratamiento de la mano de obra; sin duda expresaba un legítimo interés de este tipo de hacendados por dar al inquilinaje mejores condiciones de Ada y trabajo, y así mantener las relaciones tradicionales de lealtad entre patrones e inquilinos. No se pretendía, como en Aconcagua, la eliminación del inquilinaje o, como en Santiago, su explotación sin compasión. La maternidad señorial de estas haciendas conducía a un comportamiento paternalista diferente.
Cuando murió Renato Sánchez de Loria, Elena Errázuriz Echenique cerró una serie de recintos de la casa patronal. Fuente: El Mercurio
La cocina tenía su propio patio. Con amplios aleros se ocupaba también para el lavado y planchado. El lugar se conserva tal cual como se empleaba en el siglo pasado. Fuente: El Mercurio Comedor principal de la hacienda El Huique, lugar de descanso de Errázuriz Echaurren (Museo San José del Carmen de El Huique).
La capilla, de una sola nave, tiene un sector lateral donde la familia Errázuriz Echenique escuchaba misa. En su interior guarda colecciones de arte religioso ricamente ornamentadas en pan de oro. Fuente: El Mercurio Fotos: Gonzalo LópezModificado el 10/06/2006
Visitas de una o dos horas se pueden hacer a la casona. Allí se puede apreciar cómo funcionaba la amplia cocina para recibir a diplomáticos e incluso al Gabinete completo del Presidente. Fuente: El Mercurio Fotos: Gonzalo López Modificado el 10/06/2006
Hasta 1901 el Presidente Federico Errázuriz ocupó la casona.Fuente: El Mercurio
El mobiliario victoriano es austero, con barnices oscuros. Se ha ambientado tal como lo tenía Elena Errázuriz Echenique antes de morir.Fuente: El Mercurio
Museo San Jose del Carmen de El Huique
Declarado Monumento Histórico Nacional en 1961. Parte de la casa patronal fue donada al Ejército de Chile en 1975, por sus últimos dueños, la familia Sánchez de Loria Errazuriz . La Institución lo abrio al público, como Museo Histórico Costumbrista y agrícola en 1996, siendo este un testimonio representativo de las costumbres del campo y las haciendas de la zona central del siglo XIX y primera mitad del siglo XX. La casa de grandes dimensiones, tiene una fachada de 250 mts. de frente, destacando el volumen de la iglesia con un campanario de 23 mts. de altura y el patio principal ornamentado con palmeras, árboles y flores que perfuman todo el lugar. En los diferentes patios se pueden ver también reliquias históricas como la Campaña de La Iglesia de la Compañía, la reja de los Carrera, diferentes tipos de hornos de barro y elementos propios del trabajo doméstico. Al interior de la casa patronal se percibe el tiempo interrumpido, bellamente alhajada, exhibe muebles estilo imperio, una gran colección de opalinas, hermosas lámparas, fotografías históricas, como "El abrazo del Estrecho" donde aparece el Presidente Federico Errázuriz Echaurren de Chile, junto al Presidente de Argentina Julio Roca, sellando la paz entre ambos países, a bordo del acorazado O'Higgins en 1899. La casa contiene una valiosa colección de óleos, entre los cuales destacan los artistas, Melchor Pérez de Holguín, José Gil de Castro, Alfredo Valenzuela Puelma, Luis Strozzi y Carlos Alegría. Guarda también los objetos propios de nuestra cultura, como son los utensilios de greda, cobre, joyas mapuches, y el típico sombrero original de l a Ex- Hacienda, el bonete Huicano. En la Iglesia del museo se desarrollan ininterrumpidamente las actividades religiosas, con misa los domingos a las 11:00 hrs. y las ceremonias propias de la comunidad. "El Huique", es el único museo costumbrista en Chile de esta categoría, que se mantiene en excelente estado de conservación. Ubicación: San Jose del Carmen, Comuna de El Huique, VI region, Chile.MUSEO SAN JOSÉ DEL CARMEN - EL HUIQUE Este Monumento Histórico Nacional constituye uno de los sitios histórico más valiosos del país y se encuentra ubicado en la comuna de La Palmilla, a 56 kms. de San Fernando (camino a Pichilemu). La hacienda ubicada antiguamente en los terrenos de Larmague, data del siglo XVII, durante este período sus propietarios fueron ilustres personajes de origen español, pero no fue hasta 1756 que el Coronel de los Reales don Pedro Gregorio Echeñique comienza una verdadera dinastía, manteniendo la propiedad en la misma familia por casi 200 años. Su nieto don Juan José Echeñique, heredó la hijuela y construyó en 1829 la casa que hoy existe. El inmueble está ricamente alhajado con obras de arte y antigüedades, entre las que destacan la Iglesia; la pintura ubicada situada en la habitación "doña Elena"; la campana de la iglesia de la Compañía de Jesús, obsequiada por Pedro Subercaseaux al Presidente Errázuriz. El valor histórico de la casa se ve incrementada por los destacados personajes que dejaron su huella en el tiempo, uno de ellos es doña Gertrudiz Echeñique, casada con Federico Errázuriz Echaurren, presidente de Chile durante 1896-1901. Su hija, doña Elena Errázuriz Echeñique, al momento de su muerte pidió encarecidamente a sus hijos la preservaran en el tiempo. Ellos, en 1975, donaron la propiedad al Ejército de Chile.
Casa Patronal
Capilla Hacienda San José de El Huique
Hacienda El Huique San José del Carmen es parte de la Comuna de Palmilla. En 1996 la casa se abrió al público como museo histórico costumbrista. La capilla lateral, con influencias neoclásicas, tiene una torre de 23 metros de altura. Fuente: El Mercurio Fotos: Gonzalo López Modificado el 10/06/2006
Nos fuimos al pasado medieval!!...fieles a nuestros sueños los designios del destino nos llevaron como por arte de magia al mundo de la fantasía y la edad de las brujas, señores feudales, comilonas opíparas, musica, fuego y un ambiente de miedo!! Estuvimos en el Castillo del Agua Clara, en Santa Cruz, disfrutamos de un ambiente de sueño, ...mmmmh no les cuento como estaba el ciervo y las brochetitas de jabalí!!!, Volaron las espadas ante un atónito grupo que veía al Dragon y el Triskell estrellarse en la entrada del castillo a la luz del fuego majestuoso de una gran pira, se nos unió luego el mismísimo Mac Lean, con su gaita escocesa...ya mas íntimos nos dimos al festejo y a hacer música junto a la guitarra de Sebastián, el acordeón de Hugo y el violín maravillosos de Cristina, Como para no salir del sueño y seguir en ese mundo mágico.... Ric del Clan Celta's Blog Actividades Celticas en Chile, Danzas Irlandesas (Soft y Hard shoes), Esgrima Medieval, Gaiteros Escoceses y Gallegos
Castillo del Agua Clara en la VI Región
Una completa muestra de los principales atractivos, productos y servicios turísticos existentes en la Región de O’Higgins, realizaron los empresarios de la zona para dar a conocer su oferta para la próxima temporada a los operadores turísticos y agentes de viaje, en el marco de la 10ª Caravana Achmart. (05 de Abril de 2005). Las empresas participantes calificaron la Feria como una excelente oportunidad para establecer contactos y dar a conocer a los visitantes, unos 400 agentes de viaje, descubrir los distintos productos y servicios turísticos existentes en la Región de O'Higgins. Uno de estas empresas: Alejandro Caerols - Castillo Medieval.
Alejandro Caerols, tecladista y fundador de la banda “Cofradía”
(Copiado de su Blog)
Neo Clásico Medieval - La música vista desde un plano místico Desde hace más de dos décadas, ha surgido de manera subterránea en nuestro país un estilo musical que tiene sus raíces en el medioevo y que año a año ha ido ganando adeptos, principalmente en la V y VI Regiones. La historia de la música medieval en Chile surge en el año 84’, año en que Alejandro Caerols, junto a Jaime Acuña deciden formar un dueto dedicado a la música con raíces medievales surgidas en la Irlanda del siglo XV. Tuvieron que pasar diez años, para que en el año 1994, esta idea de rescatar un gusto surgido a raíz de los viajes de ambos al viejo continente se transformara en algo viable: había nacido “Cofradía”. Por otra parte, en la capital de Chile comenzaba a surgir un número importante de gente dedicada a compatibilizar la música medieval y celta con el baile. Es así como poco a poco, la música medieval experimenta una mixtura por la que fluyen distintas áreas del arte, y, hoy en día, la música medieval ha llegado a ocupar un lugar en el que convergen principalmente las capas más acomodadas dentro del escalafón social. Ejemplo de aquello es el hecho de que se realicen eventos dedicados a este tipo de música en un genuino castillo medieval ubicado a las afueras de la ciudad de San Fernando en la VI Región de nuestro país llamado “Castillo del Agua Clara”. Según Alejandro Caerols, tecladista y fundador de la banda “Cofradía”, y además propietario del castillo: “música medieval es un reflejo del verdadero espíritu, en donde mediante la creación fluyen imágenes y sentimientos.”. A diferencia de la música popular, la música de raíces medievales tiene la cualidad de permitir un máximo de improvisación, debido a que todo lo que se toca en vivo es una consecuencia del estado mental en el que todos los músicos ejecutantes nos encontramos. Es una onda súper mística, que difícilmente puede ser valorada por un público popular, simplemente debido a que no pretende ser una música vendible”. Según Ignacio Valdez, músico celta viñamarino, “la idea de formar agrupaciones en las que se ejecutan estilos alternativos, está profundamente relacionada con las vivencias personales de quienes nos dedicamos a este cuento, a diferencia de lo que comúnmente pueda señalarse al decir que lo que hacemos es sólo el acto de recoger algo foráneo”. Asimismo, hay quienes salen de los márgenes de la normalidad, dedicando parte importante de su tiempo para hacer que el cuento de la música medieval se convierta de alguna manera en una suerte de folklore a pequeña escala. Según Gonzalo Herreros, bailarín de la agrupación de baile celta “Danzante”, “el hecho de dedicarse a algo distinto y que de alguna manera sale de lo común es producto de las distintas motivaciones artísticas que muchos tenemos. Quizás la única diferencia está dada porque en la música celta con frecuencia las cosas son vistas como ridículas y por ello quizás la música y en definitiva la cultura celta obligadamente tiene que ir dirigida a sectores sociales específicos música medieval es un reflejo del verdadero espíritu, en donde mediante la creación fluyen imágenes y sentimientos”.
Castillo Medieval en Lihueimo comuna de Palmilla
En los tiempos el rey Arturo, se vivía en castillos, donde los caballeros de la mesa redonda, debatían sus proyectos y planes para combatir a los enemigos de la corona. Así nació el castillo de Camelot. Los castillos, eran fortalezas inexpugnables donde se batallaba por días y a veces por meses Hoy en día, los castillos forman parte de la historia y como centros turísticos de los países nórdicos y anglos. Sin embargo, y aunque parezca irrisorio, en Chile, también existen algunos de estos castillos, y uno en especial, llamado el castillo de Tocámelot, que esta ubicado en pleno corazón del valle de Colchagua en la sexta región. Si bien es cierto que no se reúnen los caballeros de la mesa redonda, si lo hacen las hacendados de la mesa cuadrada, lugar en que se suelen hacer valiosos negocios latifundistas, ganaderos y de mostos. Ubicado en el sector Lihueimo, en la comuna de Palmilla, el pedacito de Castillo, es un manjar para los turistas, ya que data de más de cien años, y según lugareños, fue construido sólo por un trabajador que se demoró nada menos que 19 años en terminar sus mas de 400 metros cuadrados. Consta de 20 habitaciones, de propiedad de doña Carmen Errázuriz Eyzaguirre (bis nieta del presidente Errázuriz) y de su esposo Miguel Irarrázabal Echenique que lo usan sólo para pasar algunos días lejos del mundanal ruido de la ciudad y respirar el aire puro del campo.
Castillo medieval en Lihueimo
Se trata de una edificación levantada hace algún tiempo por la familia Errázuriz (parientes del ex Presidente de Chile), y que está hecha a imagen y semejanza de un castillo europeo. La construcción está ubicada en la localidad de Palmilla, a 20 Kms de Santa Cruz, sector Lihueimo, muy cerca de la carretera I-50 hacia Pichilemu. Actualmente se encuentra habitada, mostrando sus encantos a los turistas, que con asombro tienen la oportunidad de visitar un auténtico castillo europeo enclavado en el corazón de la provincia de Colchagua.
Castillo de San José de Peñuelas (Foto: José Pinto)
Leyenda de noches de luna llena, donde se alternan la lujuria y los pactos demoníacos, aterra a huasos colchagüinos Juran que cola de flecha baila cueca en castillo embrujado Miguel Díaz, ex propietario de la imponente estructura, relata encuentro con el cachudo. Pasado a azufre.- El castillo de estilo medieval se mantiene firme porque está hecho de piedra, aunque la falta de un techo ha facilitado la acción erosionadora de la lluvia. Desde los tiempos en que las culebras andaban con chaleco, los huasos que viven cerca de la Ruta I-50 que corre entre San Fernando y Pichilemu juran de guata que los terrenos y el castillo de San José de Peñuelas están embrujados. La leyenda dice que en noches de luna llena, bajo sus viejos arcones y tras sus ventanas huecas como las órbitas de una calavera, se reúne el cachudo con sus ángeles negros en pelotas a bailar la Cueca Larga del Condenado, amenizada por cantoras de tres pechos y patas de cabra que tocan guitarras de 13 cuerdas y arpas encordadas con tripas de niños sin bautizar y cristianos renegados.
El castillo comenzó a construirlo a principios del siglo XX una viuda de apellido Rojas, que tenía intención de reincidir en el matrimonio.
"La Sucesión Rojas les pagaba a los peones 20 centavos por cada carga de piedras que llevaran hasta el sitio, pero a medio camino el pretendiente se arrancó con la plata a Viña del Mar y se la farreó. Y hasta allí nomás llegó el proyecto. Nunca tuvo tijerales ni techo. Los fantasmas se cagan de frío", dijo a La Cuarta, la sin miedo, Miguel Díaz Lorca (70), penúltimo dueño del cascarón. ¡Buaahh! Antes de venderlo a don Ariel Droguett Muñoz, Díaz tuvo escalofriantes experiencias en el lugar. Como cuando, envalentonado por el chacolí, una noche se paró frente al portón de la torre y comenzó a llamar al diablo para proponerle un pacto. "De repente comenzó a correr un chiflón helado que me levantó del suelo. El primero en salir arrancando fue mi perro leonero. No paramos de correr hasta que llegamos a la casa y nos metimos dentro de un ropero", confesó. ¡Glup! Fuente : LA CUARTA
Hace varios años, una amiga me envió un mail con la foto y la historia de un castillo medieval ubicado en Ligüeimo, construido por la familia Errázuriz, lo hizo porque sabía que mis orígenes estaban en esta región. Nunca había oído que existiera este castillo, guardé la foto y de vez en cuando buscaba en la red para verificar su existencia. No fue fácil encontrar fotos, sí, encontré en el sitio del Gobierno Regional de O´Higgins, menciones del Castillo de Lihueimo entre las atracciones turísticas de Palmilla y en Placilla, un castillo Medieval en el Fundo San Luis. Afortunadamente en el sitio de la Municipalidad de PALMILLA encontré lo que buscaba hacía tanto tiempo, la confirmación que ese castillo era real y una foto más actualizada de él. Y en cuanto al Castillo del Agua Clara, lo encontré por el nombre de su dueño Alejandro Caerols y su actividad como cultor de música medieval.
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CAPILLA Y PATIOS HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS DE SAN FERNANDO
Estas edificaciones se localizan en la calle Negrete de la ciudad de San Fernando. La construcción de sus primeros cuerpos datan del año 1848-1850, cuyas obras quedaron temporalmente inconclusas por falta de recursos.En el año 1872, llega a San Fernando un grupo de ocho religiosas pertenecientes a la Congregación de las Hijas de la Caridad para organizar el Hospital, y atender a los enfermos.En el año 1878 bajo la tuición de Sor Julia que asume la dirección del mismo, se amplia su construcción, y en el año 1884 con fondos donados por doña Mercedes Gómez vda. de Valenzuela, se inicia la construcción de la actual Capilla, que quedó totalmente concluida en el año 1889. En el año 1890 se instala el altar gótico, donación anónima tallado en madera de encina.La Capilla está situada de oriente a poniente. Tiene acceso directo desde la calle, y hacia el sur la cierra su patio principal. Se destaca por su volumen alto de 16 mts., algo angosto de 14 x 37,5 mts., y por el tratamiento gótico de sus fachadas caracterizadas por la cuidada factura de sus aparejos y decoraciones de ladrillo a la vista.El interior de esta capilla presenta una sola nave neogótica de cielo listonado con estuco de yeso, cuya altura no alcanza a expresar plenamente el ímpetu ascensional que caracterizó al gótico.Hasta la fecha se desconoce el nombre del arquitecto que la proyectó, en virtud a que el incendio que afectó al Hospital en el año 1935 destruyó toda la documentación existente. Se atribuye esta obra a Teodoro Burchard, secundado por el constructor José Rudocindo Ortiz. La Capilla pertenece al Hospital San Juan de Dios, bajo la administración del Servicio Nacional de Salud, y eclesiásticamente depende de la Parroquia de San Agustín, del Obispado de Rancagua. El conjunto hospitalario y capilla está emplazado al norponiente de la ciudad de San Fernando, en un entorno rodeado de casas bajas y huertos que constituyen el antiguo barrio residencial, muy próximo a la Casa de Lircunlauta. El estado de conservación del inmueble es precario por cuanto el terremoto del año 1985, le ocasionó serios daños en su estructura. La Capilla está al servicio de oficios religiosos.Declarados Monumento Nacional, mediante Decreto Nº 936, del 16.11.84, del Ministerio de Educación.
IGLESIA Y CLAUSTRO DE SAN FRANCISCO DE SAN FERNANDO
Se encuentran ubicados en la Avda. Manuel Rodríguez esquina de Valdivia frente a la Plazuela Manuel Rodríguez.El origen de su fundación se remonta a Octubre de 1744, fecha en que llega un grupo de ocho misioneros jesuitas que levantan su casa misional a dos cuadras aproximadas al sureste de la Plaza Mayor que ya albergaba a una pequeña iglesia parroquial. El 2 de Abril de 1750, la Compañía de Jesús funda un colegio anexo a su residencia, y el 8 de Mayo de 1755 bajo la advocación de San Miguel Arcángel, se da comienzo a la construcción de una iglesia de cierta dimensión.El templo en un principio de cal y ladrillo, compuesto de tres naves y dos torres que enmarcaban el frontispicio no quedó terminado, por cuanto la Orden de los Jesuitas fue expulsada en el año 1767. La iglesia, el colegio y la residencia fueron cedidos por las autoridades de la época a cambio de otros terrenos, a la Orden Franciscana que dio término a la obra.En el año 1891 se demolió el templo para dar comienzo sobre gran parte de la estructura de sus cimientos a la construcción del actual, cuyas obras se iniciaron el 17 de Diciembre del mismo año bajo la dirección de Fray Juan Bautista Labra. Esta nueva construcción se levantó gracias al aporte de feligreses.Las principales características arquitectónicas del templo es una superficie basilica de 973,84 mts., compuesta de tres naves separadas por dos arquería que acotan la nave central de 8 mts., de ancho más 2 naves laterales de 4 mts., de ancho que constituyen los espacios de circulación que rematan en sendos altares, y una torre de 32 mts., de alto cuya cúpula ajena a la concepción estilística del templo (gótico-románico), fue construida en el año 1930 dado que la original mucho más alargada se desplomó junto a las dos torrecillas que se erigían a ambos costados del templo por efectos del terremoto de 1928, que azotó a la ciudad. Adosado al costado oriente del templo se encuentran los restos del convento, edificación de dos pisos de 30,8 mts., de largo de fachada, y 12,40 mts., de ancho cuya construcción de ladrillo a la vista da una forma armoniosa al conjunto.El entorno donde se emplaza la Iglesia y Claustro de San Francisco, cuya masa domina la volumetría del sector bajo resaltada por la perspectiva que le abre la plazuela colindante, se constituye en un hito por sus relaciones espaciales que genera en el ámbito urbano. Su estado de conservación es de regular estado; se encuentra al servicio de oficios religiosos y puede ser visitada durante la semana.Declarados Monumento Nacional, mediante Decreto Nº 936, del 16.11.84., del Ministerio de Educación.
Restauración de Iglesia San Francisco. Uno de los proyectos más anhelados por los habitantes de esta ciudad, es la recuperación de la Iglesia San Francisco, que resultó seriamente dañada por el terremoto del año 1985. Hace ya varios años que la Corporación de Desarrollo de San Fernando, encabezada por su presidente, Roberto Silva Saavedra, ha estado haciendo gestiones a través del gobierno y la iglesia católica para que finalmente este proyecto de restauración por fin pueda ser una realidad. Las autoridades están optimistas que la concreción de la obra se conseguirá y para el gobernador de Colchagua, Marco Solorza, efectivamente, se han dado algunos pasos para que esto ocurra. En entrevista con el Diario VI Región, la autoridad sostuvo que dentro de la agenda de la Presidenta Michelle Bachelet, está la decisión de poder reincorporar al patrimonio arquitectónico del país aquellos edificios que se encuentran en desuso o deteriorados, como es el caso de la Iglesia San Francisco. "En este caso en particular, es válido y oportuno el poder señalar que el Ministerio de Obras Públicas a través de la Dirección de Arquitectura está terminando el estudio que va a determinar los costos que significa la reparación de este símbolo histórico. El propio Ministerio junto al Gobierno Regional firmará este año un convenio de colaboración donde se pretende conseguir los recursos para poder lograr cristalizar el proyecto. En definitiva, lo importante de esto, es que está la decisión explícita del gobierno de poder avanzar en esta materia y prueba de ello es el estudio técnico que actualmente se está ejecutando al diseño. Eso va a determinar los costos que significa la recuperación de la iglesia donde a partir de eso nosotros como gobierno vamos a buscar los recursos tanto en el Ministerio de Obras Públicas como en el Gobierno Regional", concluyó Marco Solorza. Por su parte, el presidente de la Corporación de Desarrollo, Roberto Silva, se mostró feliz por los avances logrados hasta ahora y dijo estar confiado en que finalmente el proyecto se va a concretar. "Como sabemos, la Iglesia San Francisco es Monumento Nacional, característica que logró nuestra corporación. Desde hace bastante tiempo que venimos haciendo campañas para su restauración. Durante este período ha habido reuniones con los intendentes, gobernadores, con el alcalde Juan Paulo Molina, con jefes de servicio y con el Obispo, Monseñor Alejandro Goic, pero finalmente fue el gobernador Solorza quien nos entregó la información de los importantes avances". (R.S.H.C.)./
CASA PATRONAL DE LIRCUNLAUTA
Ubicada en la calle Juan Jiménez con Alameda en la ciudad de San Fernando. Construcción típica de arquitectura colonial levantada en el siglo XVIII en los terrenos pertenecientes a la Hacienda Lircunlauta. Perteneció a Juan Jiménez de León, quien donó las 450 cuadras de tierra para fundar esta ciudad. La casona cuenta con un núcleo central que encierra un gran patio rodeado de corredores y un patio posterior abierto en "U". Contiguo hacia el norte de la propiedad se ubican las bodegas y patios de labores. Su fachada principal se presenta como un solo y largo cuerpo horizontal de un piso, donde sobresale un volumen arquitectónico de dos niveles de influencia urbana atravesado por un zaguán de ingreso. La propiedad descansa sobre cimientos de piedra - bolón y sobrecimiento de albañilería de ladrillo en aparejo de 0,70 m., de espesor y 0,60 m., de alto, y muros de 0,70 m., de espesor. La techumbre de par, tirante y nudillo es de madera de roble al igual que los pilares del corredor. Protege la cubierta de la techumbre tejas de arcilla hechas a mano. La construcción colinda lo urbano con lo rural. Observaciones En la actualidad el inmueble está dividido en dos sectores. El sector norte de la propiedad con una superficie de 1.850 m2., es de dominio particular y está destinado a bodegas. El sector sur con una superficie de 4.056 m2., pertenece a la I. Municipalidad de San Fernando y alberga a la casa de la cultura de esta ciudad. Declarada monumento nacional mediante decreto nº 71 del 12.01.81., del Ministerio de Educación.
Cristo Hacienda Los Lingues (Foto Nicolás Aguayo)
Capilla Hacienda Los Lingues
Comedor en el sótano Hacienda Los Lingues (Foto Nicolás Aguayo)
Salón Hacienda Los Lingues (Foto Nicolás Aguayo)
Hacienda Los Lingues:
Ubicada a 30Km. al noreste de la ciudad de San Fernando. Data del siglo XVI y conserva con fidelidad la arquitectura de la época. Está habilitada para la recepción de turistas durante todo el año. Las casas fueron construidas en 1710 y modernizadas en 1810. En la construcción se empleó adobón de hasta un metro de ancho, lo que ha permitido su permanencia por casi tres siglos. El sótano de la hacienda está habilitado en parte como comedor, las caballerizas son grandes y suntuosas y albergan el aras o criadero de caballos, la de más antigua raigambre de toda América Latina.
Caballerizas Hacienda Los Lingues (Foto Nicolás Aguayo)
Museo Hotel los Lingues
VALLE DE COLCHAGUA HACIENDA LOS LINGUES A fines del siglo XVI, se radicó en El Valle de Santiago Don Melchor Jufré del Águila, hidalgo extremeño, hijo de un caballero de la orden militar de Santiago, quien desempeñó el cargo de alcalde de la capital en 1599. Como escritor y cronista de éxito se ganó prestigio en la sociedad santiaguina y es agraciado por el rey de España con la Estancia de la Angostura, situada en el Valle Central. La Hacienda Los Lingues, años más tarde es heredada por su hija Doña Ana María del Águila, esposa del gobernador de Chile, Don Diego González Montero ( 1669-1670 ), antepasados ambos del prócer de la Independencia Don José Gregorio Argomedo y Montero del Águila, que allí nació en 1767. Desde entonces Los Lingues ha pertenecido ininterrumpidamente a sus descendientes de generación en generación. De esta manera ha logrado permanecer más de cuatro siglos a la misma familia. El actual propietario de Los Lingues el Sr. Germán Claro Lira, ha restaurado las antiguas casas de la hacienda tanto en su arquitectura exterior como en la decoración interior, presentándolas como eran en la época de su primitiva construcción. En esta tarea ha sido asesorado por arquitectos e historiadores que lo han guiado en su propósito, respetando las características que tenían las casas rurales del valle central en el período colonial hispánico, y a la vez, siendo fieles a las transformaciones que experimentaron a raíz de la Independencia. Se ha logrado así, exhibir un testimonio vivo del pasado, que permite en el presente conocer mejor la realidad histórica de lo que fue una típica propiedad agrícola chilena. Sus casas patronales por ejemplo, construidas entre los años 1690 y 1700 por la familia Argomedo donde nació precisamente Don José Gregorio de Argomedo, miembro de la Primera Junta de Gobierno ( 18 de septiembre de 1810 ). La casona depara una sucesión de sorpresas. Algunas puertas fueron fabricadas por los célebres jesuitas bávaros de Calera de Tango, de los cuales se conservan obras en el Palacio de la Moneda, la Catedral de Santiago y otros sitios del país. El sótano con gruesos muros de cal y canto, el mismo material que sirvió para el legendario puente sobre el río Mapocho, está reacondicionado en enormes comedores de invierno, con capacidad para albergar a centenares de comensales. Las casas patronales ocupan una superficie superior a los cinco mil metros cuadrados, a lo que se suman las construcciones anexas con tres mil quinientos metros cuadrados. Gran parte de sus alhajas aún se conservan: adornos, vajilla fina de plata, cristalerías, mesas de juego, lámparas. Cada objeto tiene su historia; algunos pertenecieron a personajes ilustres de la vida chilena como Mateo de Toro y Zambrano, Conde de la Conquista, quien presidió la Primera Junta de Gobierno; hay recuerdos de Gaspar Marín y José Gregorio de Argomedo, Ramón Freire, José Victorino Lastarria, entre otros. Se destaca entre estos objetos un Cristo florentino del siglo XVII, hecho en marfil con 48 cm. de alto, el cual perteneció al papa Pío IX, ubicado en la capilla de la hacienda.
SAN PEDRO DE ALCÁNTARA
Su principal atractivo se centra en su arquitectura, lo que motivó a que fuera declarada Zona Típica. Se destaca la Iglesia por su estilo arquitectónico, complementado por el entorno donde se emplaza ocupando terrenos cedidos originalmente por doña Francisca Muñoz de Gormáz a la orden franciscana para fundar un hospicio a fines de 1600. En 1722 se ratifica la fundación del hospicio. Fue entonces, por orden de Felipe V cuando se erige un convento, que daría posterior origen a la formación del caserío a su alrededor. El convento se concluye en 1725 y toma el nombre de San Pedro de Alcántara. La obra original fue dañada; lo que da paso a nuevas construcciones y restauraciones a principios de este siglo.
Capilla casa familia Valdés
Entrada casa familia Valdés Entrada Hacienda Calleuque CALLEUQUE
HACIENDA “CALLEUQUE” compuesta por los fundos “Casas de Calleuque”, “La Blanca” y “Cañetenes”, ubicada a 1 kilómetro al norte de la Estación de Peralillo, (ramal del Ferrocarril de San Fernando a Pichilemu). Tiene una superficie total de 6.000 hectáreas, de las cuales 1.500 hectáreas son regadas con dos canales propios que nacen del estero Ligüeimo, el resto son de lomajes suaves. Las principales industrias que explota son: La crianza y engorda de ganado vacuno, (en la crianza posee una masa de 1.000 animales más o menos, y en la engorda, se compran 1.000 vacunos más o menos. Lechería, ordeña término medio 150 vacas, leche destinada a la fabricación de mantequilla, que se expende en Santiago, habiendo sido premiada con medalla de oro en la Exposición Industrial de 1916 en la Quinta Normal. Siembras de trigo blanco y algo de candeal, con producción media de 4.000 y 5.000 quintales métricos. Crianza de ganado lanar, con una existencia de 5.000 ovejas más o menos mestizos “Oxford Down”. Crianza de caballares chilenos y mestizos de “Yorkshire” para el servicio del fundo. Chacarería, se siembran más o menos 150 hectáreas, casi todas destinadas a raciones de los empleados e inquilinos. Los deslindes de sus potreros en el campo de riego están todos plantados con álamos, habiendo pequeños bosques de eucaliptus, pinos v acacios. Tiene establecido en la misma, hacienda un Molino de Cilindros, terminado en 1916, con capacidad para para producir hasta 250 quintales de harina flor, cada 24 horas. Las maquinarias son todas de la Casa Daverio de Zurich, de 12 pares de cilindros Sasores y Plansichters, maquinarias de limpia, etc. Movido con una turbina Lüther-Francis, de 50 lt. P. Con la misma turbina funciona una instalación eléctrica para producir 2 instalaciones de fuerza, (3 dínamos fran-ceses de la casa Jaquet Fréres), para trillar, y luz eléc¬trica para a alumbrar el molino, las casas y el parque. La hacienda y el molino tienen su marca comercial registrada con el nombre de Calleuque. Los diversos productos de esta hacienda, han obtenido primeros premios en las Exposiciones Internacionales de Chicago y Quito. Cuenta con amplias casas habitación, un bonito parque, con numero¬sas colecciones de plantas y flores finas, arboleda frutal y hortaliza, varios galpones, graneros y otras dependencias, (que suman una superficie de 6.000 metros cuadrados edificados). Contando con una capilla, de estilo toscano, y un teatro completo con capacidad para más de 200 personas. Funciona una escuela pública, en edificio propio de cal y ladrillo, con una existencia de 80 a 100 alumnos. Tiene 100 posesiones de empleados e inquilinos, casi en su totalidad de material sólido, (adobe y teja). Hay una viña de 3 hectáreas, de uva de mesa, para el consumo del fundo. Obras Sociales, es el primer fundo en Chile, que las ha iniciado, y cuenta desde 1915 con una caja Rural-Cooperativa de Ahorros y Préstamos, sistema Haiffeisn, desde 1919, con una Cooperativa de consumos, y desde 1920 con un Sindicato Agrícola, con secciones de Círculo Social y Socorros Mutuos y Seguros, para ganado de labor, (Detalle de la Memoria. La hacienda tiene un servicio de teléfono propio a la Estación, y a la oficina del Telégrafo del Estado. Dirección postal y telegráfica: Estación Peralillo. En Santiago: Teatinos 112 Don Elías Valdés Tagle
Sin duda para iniciar la biografía de este notable jurista y conocer de sus orígenes en nuestro país, es necesario también conocer el de su familia, quiénes eran sus padres y abuelos a lo menos. El encabezador de este mosaico fue el segundo poseedor del mayorazgo Valdés. El primero fue su padre don Francisco Javier Valdés Carrera. El hijo desempeñó funciones de Alcalde ordinario en 1800 y 1801 y fue capitán de milicias reales. Aguijoneados por sus primos los Carrera, formó parte del cabildo de Santiago en los años 1811 y 1812. Durante la Reconquista Española se retractó de sus ideas patriotas y el gobernador Casimiro Marcó del Pont aceptó su conversión a la realeza. Formó parte del último Cabildo realista de 1817. Al triunfar los patriotas en la gesta de Chacabuco, le ocuparon su casa y en ella se alojó el libertador San Martín. Se justificó después ante los vencedores y luego en 1826 fue diputado. Es uno de los firmantes de la Constitución liberal de ese año, murió en 1839. Contrajo Matrimonio con doña Jesús Saravia y tuvo numerosa descendencia que ha transmitido su estirpe. Extinción del Mayorazgo Valdés.- Su hijo mayor, don José Agustín Valdés Saravia, exvinculó las propiedades del mayorazgo el 25 de Noviembre de 1854 e impuso sobre ellas un capital de 442 mil pesos a censo del 4% anual. Fue diputado por Santiago en el año 1824. Como dueño del Mayorazgo ocupó alta situación. Casado con doña Tránsito Valdés Hurtado, tuvo trece hijos, algunos de los cuales fueron diputados. Uno de ellos, don Ignacio, contrajo matrimonio con doña Clorinda Tagle Álamos y tuvieron tres hijos, Clemencia, María Ilduara y Elías Don Elías Valdés Tagle nació en 1870. Estudió Derecho y se graduó de Licenciado en la Facultad de Leyes y Ciencias Políticas en Enero de 1893, esto es, a los 23 años, -período en que gobernaron don Domingo Santa María y don José Manuel Balmaceda, resalto estos acontecimientos para contextualizar el momento histórico que vivía Valdés Tagle al momento de egresar de la Universidad, tiempos de mucha agitación política y grandes demandas sociales cuestiones que influirían notablemente y marcarían la obra Jurídica-social de Elías Valdés, la memoria que presentó sobre "La Asistencia Pública en Chile", corroboran lo anteriormente dicho, se publicó por acuerdo de la comisión examinadora en los Anales de la Universidad de Chile, en Abril del mismo año. Se tituló de Abogado a los veintitrés años precisamente, el 12 de agosto de 1893, Valdés Tagle ejerció un tiempo la profesión, y después se dedicó a la agricultura a la vez que a los altos estudios de la Sociología y la Economía Política y Social, su pasión era la investigación Científica del Derecho y la implantación en Chile de nuevas formas de trabajo, según Valdés, el motor principal del desarrollo. Fue un convencido y tenaz propagandista de los sindicatos, de las cooperativas, de la organización científica del trabajo y en especial del sistema de cajas rurales Raiffeissen en conjunto con el crédito agrícola. Fue miembro honorario de la Facultad de Agronomía de la Pontificia Universidad Católica de Chile recién fundada en ese entonces; miembro fundador de la Academia de Ciencias Económicas y Políticas de esta misma Universidad; miembro afiliado del Instituto Internacional de Organización Científica del Trabajo de Ginebra; miembro fundador y director de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía y de varias otras instituciones; comendador con placa de la Orden de San Gregorio Magno y comendador de la Orden de Malta. En 1893 y 1894 fue uno de los fundadores y redactores en su segunda época de la revista La Estrella de Chile y publicó varios estudios entre ellos uno sobre el patronato nacional. Durante su prolija carrera formó parte y presentó trabajos sobre los temas de su especialidad en el Cuarto Congreso Científico, primero panamericano, celebrado en 1908; en la primera semana Social Agrícola de 1913; en el Congreso Agrícola Regional de Concepción del mismo año; en el segundo Congreso de Gobierno local de 1919; en la Asamblea de Agricultores del mismo año; en el Congreso Mariano de 1921; en la semana de la Moneda de 1924; en la Conferencia Económica Social y Agrícola de 1929; en el primer Congreso Nacional de Cooperativas de 1930 entre otros. En el año 1919 fundó en compañía de varias personas deseosas de mejorar la situación moral y económica de la clase obrera la Asociación "Liga del Orden Social", de la cual fue presidente y que organizó la Cooperativa de Consumos Independencia, el "Restaurante Económico" ubicado en calle San Pablo esquina de Teatinos y el Sindicato Agrícola de Calleuque. Debido a los bajos salarios que percibía la Policía del país elaboró un sistema de Cooperativas con un escogido grupo de guardianes de la Policía de Santiago, fundó en 1923 doce Cooperativas de consumo, una en cada Comisaría, les redactó los Estatutos y les dió varias conferencias, especialmente una a todo el cuerpo de Guardianes en el estadio Policial, el 15 de Junio de 1924. En su hacienda de Calleuque (Provincia de O`Higgins), organizó en 1915 la primera caja rural cooperativa en Chile y el primer Sindicato Agrícola en 1920. Casado con doña Mercedes Echenique Tagle en 1897, tuvo seis hijos: María Amalia, fallecida en 1922, Mercedes, Marta, Loreto, Olga y Elías. Finalmente Don Elías Valdés Tagle fallece en el año 1940, en su hacienda de Calleuque en donde, según sus mismas palabras, pasó los mejores años de su vida.
La casa Grande. El señorialismo de las haciendas colchaguinas, quizá no se encuentra en otra parte del país. Allí es donde se levantaron los grandes “palacios criollos”, combinación de pueblos amurallados, conventos, haciendas autoabastecidas. Este despliegue espacial expresaba en el plano territorial el poder terrateniente. Colchagua, y en general la costa del Valle central, son las regiones que con más propiedad nos hacen presente la imagen del feudalismo agrario, el señorío de las casas y la servidumbre de los inquilinos. Calleuque es quizá una de las haciendas que expresa más apropiadamente el paisaje colchaguino, el paisaje de las haciendas de la zona central; poseía 6 mil metros de edificios y cien casas de inquilinos. Esta es la región más señorial de Chile y, también, aquella donde se desarrolló un fuerte paternalismo, como base de las relaciones entre patrones e inquilinos. Los patrones, en su mayoría católicos, tendieron a consolidar un sistema de inquilinaje fuertemente arraigado en la lealtad, en la religión y en valores de esta naturaleza. Cada patrón de estas haciendas se consideraba un "señor". Paternalismo y primeras organizaciones para los campesinos. En la hacienda Calleuque vivían en 1920 más de mil personas y había más de cien posesiones de inquilinos. El propietario de ese entonces, imbuido por las ideas católicas de la época, fomentó un conjunto de organizaciones para los inquilinos, que fueron modelo en su tiempo. Este fue un caso "moderno" para la época de tratamiento de la mano de obra; sin duda expresaba un legítimo interés de este tipo de hacendados por dar al inquilinaje mejores condiciones de Ada y trabajo, y así mantener las relaciones tradicionales de lealtad entre patrones e inquilinos. No se pretendía, como en Aconcagua, la eliminación del inquilinaje o, como en Santiago, su explotación sin compasión. La maternidad señorial de estas haciendas conducía a un comportamiento paternalista diferente.
Cuando murió Renato Sánchez de Loria, Elena Errázuriz Echenique cerró una serie de recintos de la casa patronal. Fuente: El Mercurio
La cocina tenía su propio patio. Con amplios aleros se ocupaba también para el lavado y planchado. El lugar se conserva tal cual como se empleaba en el siglo pasado. Fuente: El Mercurio Comedor principal de la hacienda El Huique, lugar de descanso de Errázuriz Echaurren (Museo San José del Carmen de El Huique).
La capilla, de una sola nave, tiene un sector lateral donde la familia Errázuriz Echenique escuchaba misa. En su interior guarda colecciones de arte religioso ricamente ornamentadas en pan de oro. Fuente: El Mercurio Fotos: Gonzalo LópezModificado el 10/06/2006
Visitas de una o dos horas se pueden hacer a la casona. Allí se puede apreciar cómo funcionaba la amplia cocina para recibir a diplomáticos e incluso al Gabinete completo del Presidente. Fuente: El Mercurio Fotos: Gonzalo López Modificado el 10/06/2006
Hasta 1901 el Presidente Federico Errázuriz ocupó la casona.Fuente: El Mercurio
El mobiliario victoriano es austero, con barnices oscuros. Se ha ambientado tal como lo tenía Elena Errázuriz Echenique antes de morir.Fuente: El Mercurio
Museo San Jose del Carmen de El Huique
Declarado Monumento Histórico Nacional en 1961. Parte de la casa patronal fue donada al Ejército de Chile en 1975, por sus últimos dueños, la familia Sánchez de Loria Errazuriz . La Institución lo abrio al público, como Museo Histórico Costumbrista y agrícola en 1996, siendo este un testimonio representativo de las costumbres del campo y las haciendas de la zona central del siglo XIX y primera mitad del siglo XX. La casa de grandes dimensiones, tiene una fachada de 250 mts. de frente, destacando el volumen de la iglesia con un campanario de 23 mts. de altura y el patio principal ornamentado con palmeras, árboles y flores que perfuman todo el lugar. En los diferentes patios se pueden ver también reliquias históricas como la Campaña de La Iglesia de la Compañía, la reja de los Carrera, diferentes tipos de hornos de barro y elementos propios del trabajo doméstico. Al interior de la casa patronal se percibe el tiempo interrumpido, bellamente alhajada, exhibe muebles estilo imperio, una gran colección de opalinas, hermosas lámparas, fotografías históricas, como "El abrazo del Estrecho" donde aparece el Presidente Federico Errázuriz Echaurren de Chile, junto al Presidente de Argentina Julio Roca, sellando la paz entre ambos países, a bordo del acorazado O'Higgins en 1899. La casa contiene una valiosa colección de óleos, entre los cuales destacan los artistas, Melchor Pérez de Holguín, José Gil de Castro, Alfredo Valenzuela Puelma, Luis Strozzi y Carlos Alegría. Guarda también los objetos propios de nuestra cultura, como son los utensilios de greda, cobre, joyas mapuches, y el típico sombrero original de l a Ex- Hacienda, el bonete Huicano. En la Iglesia del museo se desarrollan ininterrumpidamente las actividades religiosas, con misa los domingos a las 11:00 hrs. y las ceremonias propias de la comunidad. "El Huique", es el único museo costumbrista en Chile de esta categoría, que se mantiene en excelente estado de conservación. Ubicación: San Jose del Carmen, Comuna de El Huique, VI region, Chile.MUSEO SAN JOSÉ DEL CARMEN - EL HUIQUE Este Monumento Histórico Nacional constituye uno de los sitios histórico más valiosos del país y se encuentra ubicado en la comuna de La Palmilla, a 56 kms. de San Fernando (camino a Pichilemu). La hacienda ubicada antiguamente en los terrenos de Larmague, data del siglo XVII, durante este período sus propietarios fueron ilustres personajes de origen español, pero no fue hasta 1756 que el Coronel de los Reales don Pedro Gregorio Echeñique comienza una verdadera dinastía, manteniendo la propiedad en la misma familia por casi 200 años. Su nieto don Juan José Echeñique, heredó la hijuela y construyó en 1829 la casa que hoy existe. El inmueble está ricamente alhajado con obras de arte y antigüedades, entre las que destacan la Iglesia; la pintura ubicada situada en la habitación "doña Elena"; la campana de la iglesia de la Compañía de Jesús, obsequiada por Pedro Subercaseaux al Presidente Errázuriz. El valor histórico de la casa se ve incrementada por los destacados personajes que dejaron su huella en el tiempo, uno de ellos es doña Gertrudiz Echeñique, casada con Federico Errázuriz Echaurren, presidente de Chile durante 1896-1901. Su hija, doña Elena Errázuriz Echeñique, al momento de su muerte pidió encarecidamente a sus hijos la preservaran en el tiempo. Ellos, en 1975, donaron la propiedad al Ejército de Chile.
Casa Patronal
Capilla Hacienda San José de El Huique
Hacienda El Huique San José del Carmen es parte de la Comuna de Palmilla. En 1996 la casa se abrió al público como museo histórico costumbrista. La capilla lateral, con influencias neoclásicas, tiene una torre de 23 metros de altura. Fuente: El Mercurio Fotos: Gonzalo López Modificado el 10/06/2006
Nos fuimos al pasado medieval!!...fieles a nuestros sueños los designios del destino nos llevaron como por arte de magia al mundo de la fantasía y la edad de las brujas, señores feudales, comilonas opíparas, musica, fuego y un ambiente de miedo!! Estuvimos en el Castillo del Agua Clara, en Santa Cruz, disfrutamos de un ambiente de sueño, ...mmmmh no les cuento como estaba el ciervo y las brochetitas de jabalí!!!, Volaron las espadas ante un atónito grupo que veía al Dragon y el Triskell estrellarse en la entrada del castillo a la luz del fuego majestuoso de una gran pira, se nos unió luego el mismísimo Mac Lean, con su gaita escocesa...ya mas íntimos nos dimos al festejo y a hacer música junto a la guitarra de Sebastián, el acordeón de Hugo y el violín maravillosos de Cristina, Como para no salir del sueño y seguir en ese mundo mágico.... Ric del Clan Celta's Blog Actividades Celticas en Chile, Danzas Irlandesas (Soft y Hard shoes), Esgrima Medieval, Gaiteros Escoceses y Gallegos
Castillo del Agua Clara en la VI Región
Una completa muestra de los principales atractivos, productos y servicios turísticos existentes en la Región de O’Higgins, realizaron los empresarios de la zona para dar a conocer su oferta para la próxima temporada a los operadores turísticos y agentes de viaje, en el marco de la 10ª Caravana Achmart. (05 de Abril de 2005). Las empresas participantes calificaron la Feria como una excelente oportunidad para establecer contactos y dar a conocer a los visitantes, unos 400 agentes de viaje, descubrir los distintos productos y servicios turísticos existentes en la Región de O'Higgins. Uno de estas empresas: Alejandro Caerols - Castillo Medieval.
Alejandro Caerols, tecladista y fundador de la banda “Cofradía”
(Copiado de su Blog)
Neo Clásico Medieval - La música vista desde un plano místico Desde hace más de dos décadas, ha surgido de manera subterránea en nuestro país un estilo musical que tiene sus raíces en el medioevo y que año a año ha ido ganando adeptos, principalmente en la V y VI Regiones. La historia de la música medieval en Chile surge en el año 84’, año en que Alejandro Caerols, junto a Jaime Acuña deciden formar un dueto dedicado a la música con raíces medievales surgidas en la Irlanda del siglo XV. Tuvieron que pasar diez años, para que en el año 1994, esta idea de rescatar un gusto surgido a raíz de los viajes de ambos al viejo continente se transformara en algo viable: había nacido “Cofradía”. Por otra parte, en la capital de Chile comenzaba a surgir un número importante de gente dedicada a compatibilizar la música medieval y celta con el baile. Es así como poco a poco, la música medieval experimenta una mixtura por la que fluyen distintas áreas del arte, y, hoy en día, la música medieval ha llegado a ocupar un lugar en el que convergen principalmente las capas más acomodadas dentro del escalafón social. Ejemplo de aquello es el hecho de que se realicen eventos dedicados a este tipo de música en un genuino castillo medieval ubicado a las afueras de la ciudad de San Fernando en la VI Región de nuestro país llamado “Castillo del Agua Clara”. Según Alejandro Caerols, tecladista y fundador de la banda “Cofradía”, y además propietario del castillo: “música medieval es un reflejo del verdadero espíritu, en donde mediante la creación fluyen imágenes y sentimientos.”. A diferencia de la música popular, la música de raíces medievales tiene la cualidad de permitir un máximo de improvisación, debido a que todo lo que se toca en vivo es una consecuencia del estado mental en el que todos los músicos ejecutantes nos encontramos. Es una onda súper mística, que difícilmente puede ser valorada por un público popular, simplemente debido a que no pretende ser una música vendible”. Según Ignacio Valdez, músico celta viñamarino, “la idea de formar agrupaciones en las que se ejecutan estilos alternativos, está profundamente relacionada con las vivencias personales de quienes nos dedicamos a este cuento, a diferencia de lo que comúnmente pueda señalarse al decir que lo que hacemos es sólo el acto de recoger algo foráneo”. Asimismo, hay quienes salen de los márgenes de la normalidad, dedicando parte importante de su tiempo para hacer que el cuento de la música medieval se convierta de alguna manera en una suerte de folklore a pequeña escala. Según Gonzalo Herreros, bailarín de la agrupación de baile celta “Danzante”, “el hecho de dedicarse a algo distinto y que de alguna manera sale de lo común es producto de las distintas motivaciones artísticas que muchos tenemos. Quizás la única diferencia está dada porque en la música celta con frecuencia las cosas son vistas como ridículas y por ello quizás la música y en definitiva la cultura celta obligadamente tiene que ir dirigida a sectores sociales específicos música medieval es un reflejo del verdadero espíritu, en donde mediante la creación fluyen imágenes y sentimientos”.
Castillo Medieval en Lihueimo comuna de Palmilla
En los tiempos el rey Arturo, se vivía en castillos, donde los caballeros de la mesa redonda, debatían sus proyectos y planes para combatir a los enemigos de la corona. Así nació el castillo de Camelot. Los castillos, eran fortalezas inexpugnables donde se batallaba por días y a veces por meses Hoy en día, los castillos forman parte de la historia y como centros turísticos de los países nórdicos y anglos. Sin embargo, y aunque parezca irrisorio, en Chile, también existen algunos de estos castillos, y uno en especial, llamado el castillo de Tocámelot, que esta ubicado en pleno corazón del valle de Colchagua en la sexta región. Si bien es cierto que no se reúnen los caballeros de la mesa redonda, si lo hacen las hacendados de la mesa cuadrada, lugar en que se suelen hacer valiosos negocios latifundistas, ganaderos y de mostos. Ubicado en el sector Lihueimo, en la comuna de Palmilla, el pedacito de Castillo, es un manjar para los turistas, ya que data de más de cien años, y según lugareños, fue construido sólo por un trabajador que se demoró nada menos que 19 años en terminar sus mas de 400 metros cuadrados. Consta de 20 habitaciones, de propiedad de doña Carmen Errázuriz Eyzaguirre (bis nieta del presidente Errázuriz) y de su esposo Miguel Irarrázabal Echenique que lo usan sólo para pasar algunos días lejos del mundanal ruido de la ciudad y respirar el aire puro del campo.
Castillo medieval en Lihueimo
Se trata de una edificación levantada hace algún tiempo por la familia Errázuriz (parientes del ex Presidente de Chile), y que está hecha a imagen y semejanza de un castillo europeo. La construcción está ubicada en la localidad de Palmilla, a 20 Kms de Santa Cruz, sector Lihueimo, muy cerca de la carretera I-50 hacia Pichilemu. Actualmente se encuentra habitada, mostrando sus encantos a los turistas, que con asombro tienen la oportunidad de visitar un auténtico castillo europeo enclavado en el corazón de la provincia de Colchagua.
Castillo de San José de Peñuelas (Foto: José Pinto)
Leyenda de noches de luna llena, donde se alternan la lujuria y los pactos demoníacos, aterra a huasos colchagüinos Juran que cola de flecha baila cueca en castillo embrujado Miguel Díaz, ex propietario de la imponente estructura, relata encuentro con el cachudo. Pasado a azufre.- El castillo de estilo medieval se mantiene firme porque está hecho de piedra, aunque la falta de un techo ha facilitado la acción erosionadora de la lluvia. Desde los tiempos en que las culebras andaban con chaleco, los huasos que viven cerca de la Ruta I-50 que corre entre San Fernando y Pichilemu juran de guata que los terrenos y el castillo de San José de Peñuelas están embrujados. La leyenda dice que en noches de luna llena, bajo sus viejos arcones y tras sus ventanas huecas como las órbitas de una calavera, se reúne el cachudo con sus ángeles negros en pelotas a bailar la Cueca Larga del Condenado, amenizada por cantoras de tres pechos y patas de cabra que tocan guitarras de 13 cuerdas y arpas encordadas con tripas de niños sin bautizar y cristianos renegados.
El castillo comenzó a construirlo a principios del siglo XX una viuda de apellido Rojas, que tenía intención de reincidir en el matrimonio.
"La Sucesión Rojas les pagaba a los peones 20 centavos por cada carga de piedras que llevaran hasta el sitio, pero a medio camino el pretendiente se arrancó con la plata a Viña del Mar y se la farreó. Y hasta allí nomás llegó el proyecto. Nunca tuvo tijerales ni techo. Los fantasmas se cagan de frío", dijo a La Cuarta, la sin miedo, Miguel Díaz Lorca (70), penúltimo dueño del cascarón. ¡Buaahh! Antes de venderlo a don Ariel Droguett Muñoz, Díaz tuvo escalofriantes experiencias en el lugar. Como cuando, envalentonado por el chacolí, una noche se paró frente al portón de la torre y comenzó a llamar al diablo para proponerle un pacto. "De repente comenzó a correr un chiflón helado que me levantó del suelo. El primero en salir arrancando fue mi perro leonero. No paramos de correr hasta que llegamos a la casa y nos metimos dentro de un ropero", confesó. ¡Glup! Fuente : LA CUARTA
Hace varios años, una amiga me envió un mail con la foto y la historia de un castillo medieval ubicado en Ligüeimo, construido por la familia Errázuriz, lo hizo porque sabía que mis orígenes estaban en esta región. Nunca había oído que existiera este castillo, guardé la foto y de vez en cuando buscaba en la red para verificar su existencia. No fue fácil encontrar fotos, sí, encontré en el sitio del Gobierno Regional de O´Higgins, menciones del Castillo de Lihueimo entre las atracciones turísticas de Palmilla y en Placilla, un castillo Medieval en el Fundo San Luis. Afortunadamente en el sitio de la Municipalidad de PALMILLA encontré lo que buscaba hacía tanto tiempo, la confirmación que ese castillo era real y una foto más actualizada de él. Y en cuanto al Castillo del Agua Clara, lo encontré por el nombre de su dueño Alejandro Caerols y su actividad como cultor de música medieval.