lunes, 20 de julio de 2009

"El Torito" se rodará en San Vicente de Tagua Tagua

DeColchagua.cl
Enviado el Sábado, 07 marzo a las 04:11:02 por WroKeN

Con bastante optimismo, el equipo productor, ya está trabajando en las locaciones y parajes que utilizarán en el rodaje de la primera película que se realizará en la ciudad de San Vicente de Tagua Tagua. Una co-producción entre profesionales de Santiago, Valparaíso y San Vicente, que contarán una historia ambientada en la década del ‘50, de un “bandido” de la zona.

Desde unas semanas, los productores de la primera película que se rodará en la comuna de San Vicente de Tagua Tagua, se encuentran trabajando en los detalles de la producción audiovisual, una historia que data del año 1950, sobre un bandido de la zona llamado “El Torito”. Bastantes historias y mitos nacen de este personaje, trabajo que han realizado durante un año, para recopilar la mayor cantidad de información, en relación a la historia que le rodea.

Este fin de semana recién pasado, el equipo de producción realizó algunas pruebas de las escenas mas importantes de la película, donde se trasladaron a la localidad de Zúñiga, y realizaron los últimos preparativos del casting de las personas que estarán presente en la grabación de esa escena.

Felipe Arias, Director de la Película, comenta que “ha sido importante el apoyo que nos han brindado acá, el incentivo y la motivación que han mostrado en ser partícipes de una producción regional”. Agrega que han encontrado locaciones muy lindas y acordes a la historia que se desea contar, sobre un personaje típico de la zona, a quien apodaban “El Torito”. Varias historias rodean a este personaje, pero el director agrega que “se contará la realidad y se condimentará con las otras leyendas que los mismos habitantes nos han comentado”.

Marzo, es el mes que tienen determinado para realizar las grabaciones, donde han estado trabajando en los detalles del rodaje y las personas que los acompañarán como extras de la película. Rodrigo de Mendoza, Productor Ejecutivo, comenta que “ha sido importante realizar esta película acá en nuestra ciudad, queremos mostrar una producción y llevar el nombre de San Vicente por todos lados, en los distintos festivales que se realizan, tanto en nuestro país, como en el extranjero”.

La historia cuenta que una mujer es violada y asesinada por un par de policías en una zona rural, a comienzos de la década de los años 50. Su hermano, apodado “El Torito”, sale a cobrar venganza por el pueblo. Un despiadado sargento, es asignado para dar caza al Torito, y dejar en claro que nadie puede tocar a un policía.

Esta producción es parte del concurso del Fondo del Fomento de Desarrollo Audiovisual, que lograron en base al desarrollo de un proyecto y un trabajo informativo que les ha llevado más de un año, en recopilar la información para la producción de este rodaje. Más detalles en,
eltoritolapelicula@blogspot.com y en Facebook de Torito, la pelicula.



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lunes
16 de febrero de 2009
"GRAN CONVOCATORIA PARA LA INSCRIPCION DE EXTRAS EN LA PELICULA: EL TORITO"
"PARTICIPA EN LA 1RA PELÍCULA DE SAN VICENTE DE TAGUA TAGUA"

SÁBADO 21 - 19:00 - EN EL PICADERO DEL CLUB DE HUASOS DE SAN VICENTE.

Ubicación: Av. Campos Sport, San Vicente De Tagua Tagua.
Invitación para todas las familias de la zona.

Auspicia: Productora Hombres Menguantes
Mayor información en:
http://eltoritolapelicula.blogspot.com/

Contacto: producciontorito@gmail.com
Publicado por HombresMenguantes en 7:12

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El bandido de los ojos transparentes
Littin, Miguel



Colección: Biblioteca Breve
Genero: Novela
224 págs.
PVP: 11,42 euros
ISBN: 84-322-0768-3

El bandido de los ojos transparentes cuenta la historia de una persecución implacable y, al mismo tiempo, la historia de una obsesión, la del teniente Ramírez, que sigue las huellas y el relato de las hazañas de un bandido, Abraham Díaz, el Torito.
Un reto entre dos hombres en un mundo rural remoto, habitado por huraños buscadores de oro, emigrantes cansados y gente de un circo ambulante que pueblan al mismo tiempo un país y una alucinación. El deber del teniente es la caza de un hombre, y su debilidad, el amor que siente por la hermana del bandido.

En El bandido de los ojos transparentes encontramos el colorido de una novela de aventuras y la grandeza simbólica de una tragedia antigua. De extraordinario poder de evocación y lenguaje rico y plástico, El bandido de los ojos transparentes renueva un género que ha dado a la novela en español algunos de sus títulos mayores: el relato épico y a la vez apólogo moral, que ha deparado al lector una galería de personajes—desde el Pedro Páramo de Rulfo hasta el Aureliano Buendía de García Márquez—, de los que el Torito es legítimo continuador y heredero por derecho propio.
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Miguel Littin asegura que «lo más libre sigue siendo la literatura»
El escritor y director de cine publica su segunda novela
PILAR MAURELL

BARCELONA.- Se ha pasado media vida dirigiendo, escribiendo guiones y tramando historias para la gran pantalla. Se ha acercado a los clásicos latinoamericanos y desde hace un tiempo se ha decidido por una travesía en solitario. La de la pluma y el papel en blanco. Miguel Littin (Palmilla, 1942) ha llegado a puerto llevando bajo el brazo la leyenda de un sueño: El bandido de los ojos transparentes (Seix Barral).

Esta es la segunda novela que publica el director de El chacal de Nahueltoro (1969) y trata, en forma de crónica, la historia de Abraham Díaz, Torito, «un bandido, un malhechor, un hombre inocente, declarado culpable en su ausencia, porque de tanto no estar se convierte en la ausencia misma», asegura Littin, mientras se toma una pastilla contra una gripe de órdago que le ametralla la cabeza. Torito es también la herencia de Pedro Páramo, de Rulfo, y Aureliano Buendía, de García Márquez, «dos maestros que yo admiro mucho», cuenta Littin, quien critica «que una generación quiera devorar a la anterior para poder ser».

En El bandido de los ojos transparentes, Littin mezcla la realidad con la leyenda y ésta con la imaginación a través de la crónica, «un género», dice, «que no escogí yo, sino que él me eligió».

«Además, la crónica te permite la posibilidad de crecer e incorporar tus propios ingredientes, de modo que lo que cuentas, sea verdad o no, es la visión de muchas personas acerca de un mismo hecho».

Cuenta el director que se lo ha pasado de fábula escribiendo esta novela, porque «lo bueno de escribir es que uno puede decir lo que le parezca». Además, la ha redactado como lo hace siempre, entre rodajes, en un avión a medio camino de ninguna parte. «Soy un vagabundo eterno», cuenta socarrón cuando la pastilla contra la gripe ya empieza a hacerle efecto, «y en cada lugar quiero dejar escrito un telegrama, un mensaje».

Pero por encima de todo, lo que deja embelesado al director-escritor es «la libertad de la que goza la literatura, mucho más amplia que la del cine», que está atado a la industria, asegura.

Momentáneamente liberado de la angustia de la gripe, Littin se anima. «Lo más libre sigue siendo la literatura», exclama. «La mejor película es el primer libro que uno leyó», asiente el director, porque está «lleno de misterio, de interrogantes e insinuaciones». Y este es el desafío del cine: «Alcanzar la capacidad de insinuación y misterio que tiene la literatura», señala.

Y sigue con las críticas al cine. «El autor en el cine», dice, «es una especie en extinción, por motivos industriales. Y por los mismos motivos, las películas son sólo productos de consumo». En contra de esto, Littin reivindica el «entusiasmo», una «mirada transparente, y creer que a fin de cuentas el humanismo va a vencer, aunque el espectáculo que tenemos ante los ojos no sea nada alentador». Y esa es la mirada de Torito, porque cuenta Littin que, en definitiva, «el libro resume una alegría de vivir y de gozar del vino, las mujeres y las cosas agradables y fantásticas».

El director chileno acaba de rodar Tierra de fuego, con Ornella Mutti, en Galicia. Una película que prevé montar en Barcelona y que estará en las pantallas el próximo septiembre.

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San Vicente de Tagua Tagua es tierra de leyendas vivas. En cada recodo...
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domingo, 19 de julio de 2009

El cementerio más antiguo de Chile vuelve a la vida

Fuente: El Mercurio
domingo, 19 de julio de 2009
Vida Ciencia y Tecnología

Comunidad y científicos buscan preservar el sitio ubicado en la VI Región.



En agosto se reanuda la investigación en Cuchipuy, en San Vicente de Tagua Tagua. Nuevos estudios demostrarían que los restos humanos que alberga tienen más de 8 mil años.
Richard García



Uno de los cráneos encontrados en las excavaciones, que permitieron encontrar 70 individuos. Habría muchos más.

Difícilmente existe en Chile un sitio más atractivo para mostrar el trabajo arqueológico que el yacimiento de Cuchipuy, a ocho kilómetros de San Vicente de Tagua Tagua, en la VI Región. Protegido de las lluvias por una especie de hangar metálico de más de cinco metros de alto, el recinto es parada obligada de los escolares que visitan allí el conjunto de cementerios precolombinos más antiguo del país, en el que se han encontrado restos de humanos de hasta 8 mil años.

Los futuros visitantes tendrán el aliciente adicional de que podrán contemplar una excavación en directo, ya que desde el próximo mes se reanudarán los trabajos de investigación, detenidos por décadas.

El regreso será en grande. El arqueólogo Donald Jackson y el antropólogo Eugenio Aspillaga, ambos de la U. de Chile, tendrán el apoyo de un proyecto internacional donde su contraparte son los arqueólogos de Atapuerca, el sitio arqueológico más importante de España y Europa. "Cuchipuy es un yacimiento muy rico, con muchísima información sobre los grupos humanos que hace más de 7 mil años ocupaban el sector central de Chile", resalta el arqueólogo español José Pedro Rodríguez.


YACIMIENTO.- El antropólogo Eugenio Aspillaga junto a una réplica de los esqueletos encontrados en 1978. Las paredes de la excavación se reforzaron con rocas para evitar su desmoronamiento. El hangar que protege la excavación de las lluvias se ha transformado en un verdadero museo.

"Hay un cementerio a los dos metros de profundidad, otro distinto al metro ochenta, uno más al metro cincuenta, cada uno de una época distinta... es una verdadera torta. Resulta excepcional que este mismo lugar se haya usado durante tanto tiempo", destaca Aspillaga.

La primera vez que llegó allí fue en 1978, cuando era un joven estudiante de antropología. Acompañaba a su maestro Juan Munizaga, alertado por el hallazgo de unos extraños cráneos a los pies de un cerrito con forma de pirámide. Las excavaciones demostraron que se trataba de algo que prometía mucho. De partida obtuvieron una noción de los rasgos físicos de la gente del llamado período arcaico. Se habló del "hombre de Cuchipuy".

El trabajo creció con poco presupuesto. Pero el escaso financiamiento de la U. de Chile los obligó a paralizar las faenas a fines de los ochenta. Los investigadores principales fallecieron y otros se retiraron.

Pero el sitio nunca fue completamente olvidado. La Municipalidad de San Vicente de Tagua Tagua, consciente del tesoro que tenía entre manos, compró y cerró el terreno para evitar los saqueos. Y un trabajo posterior añadió el imponente hangar.

A fines de los noventa, Aspillaga y una nueva generación de arqueólogos, encabezada por Jackson, rescataron las piezas de las bodegas de la universidad y retomaron su análisis.

Ahora los investigadores excavarán en busca de más evidencia y harán nuevas dataciones con tecnología actual. "Antes los restos más antiguos dieron fechas de aproximada- mente ocho mil años, pero con las técnicas actuales podría llegar a los 9 mil e incluso 10 mil años de antigüedad", destaca Aspillaga, afirmando que bajo esas excavaciones había restos que la primera vez no pudieron fechar. Tal vez esté allí el chileno más antiguo.

Un nuevo museo

La persistente presencia humana en la zona no es extraña. Hasta mediados del siglo pasado existió allí la laguna de Tagua Tagua y una rica biodiversidad. No en vano en la zona también se han producido espectaculares hallazgos de huesos de mastodontes asociados a artefactos de piedra y restos de carbón.


El secretario municipal Omar Ramírez.

La mayoría de la evidencia de Cuchipuy o de los mastodontes hoy descansa en museos regionales o nacionales. "No tenemos nada aquí, ésa es nuestra tragedia", se lamenta, Omar Ramírez, secretario municipal de San Vicente de Tagua Tagua.

Eso está cambiando. Uno de los requisitos que las autoridades les habían puesto para poder exhibir su patrimonio era contar con un museo. Y éste ya es una realidad desde hace más de un año en la escuela La Laguna.



EXPOSICIÓN.- El museo de la escuela incluye réplicas arqueológicas fabricadas por los alumnos y también material de épocas más modernas.

Herramientas empleadas por los antiguos habitantes de Cuchipuy encontradas en el sitio.

Lo formaron casi a pulso los docentes y estudiantes. "Lo organizamos para que las personas recordaran a sus antepasados", cuenta con entusiasmo Cristina Jara, de quinto básico.

El recinto fue remodelado con fondos regionales.

El chileno más antiguo

Durante muchos años los restos humanos en Cuchipuy fueron considerados los más antiguos del país, pero en la década pasada el arqueólogo Ruben Stehberg encontró en la caverna de Piuquenes (Valle del Río Blanco, V Región) osamentas que fechó en 9.20 años.

Una laguna ausente

Hace más de 9 mil años, el paisaje al sur de San Vicente de Tagua Tagua era muy distinto al actual. Una gran laguna dominaba la vista mientras pueblos de cazadores y recolectores acampaban por sus orillas, rodeadas de espesos bosques de robles, coigües y lengas. También era refugio de los mastodontes, majestuosos antepasados de los elefantes y un imán para los cazadores, que terminaron por extinguirlos. La laguna y su rica biodiversidad persistieron durante siglos e incluso pudo verla desde los cerros cercanos el naturalista Charles Darwin en 1834, pero las inundaciones que provocaba llevaron a su drenaje por medio de un canal artificial y hoy es un fértil terreno agrícola.
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MUSEO CUCHIPUY


Museo Arqueologico al aire libre

MUSEO LA LAGUNA>



Histórico, Paleontológico, Arqueológico

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Libro San Vicente de Tagua Tagua: 12.000 años de Historia
Enviado el Martes, 06 septiembre a las 17:24:56 por cristian

Un Visitante escribió "Lanzamiento del libro “San Vicente de Tagua Tagua: 12.000 años de Historia”, el día viernes 9 de Septiembre, a las 19:30 horas en la Biblioteca Municipal “Salvador Correa Ovalle”, ubicada en los edificios públicos de la comuna de San Vicente de Tagua Tagua.

El libro escrito por Jorge Arturo Espinoza Pinto, trata sobre la comuna de San Vicente de Tagua Tagua y consta de 12 capítulos:

•12.000 años de Historia: se revisa desde los primeros habitantes hasta los años 90.
•¿Dónde estamos?: aspectos políticos, físicos, clima, flora y fauna.
•Arqueología: descubrimientos con 12.000 años de antigüedad.
•Cómo hemos crecido: evolución de la población desde el censo de 1895 hasta el 2002.
•Localidades: cada sector es mencionado, destacándose sus principales actividades, características y población.
•Economía: se muestra a que se dedica la población, destacándose las actividades económicas más relevantes
•Educación: los colegios, escuelas y liceo.
•Tejas, corredores y adobes: se revisa la arquitectura de la comuna, sus casas, etc.
•Turismo: se dan a conocer los lugares y fiestas más atractivos.
•Colonias: española y árabe.
•Asociaciones y servicios comunales: municipalidad, hospital, carabineros, bomberos, bancos, correo, clubes, etc.
•Imágenes: se muestran sectores de la comuna.

El libro tiene 140 páginas, con 8 páginas en color, a tan sólo $2.990, estará a la venta en los principales comercios del centro de San Vicente de Tagua Tagua.

RESUMEN

Después de varios años de entretenidas conversaciones, búsquedas en los archivos de las bibliotecas y gracias a la ayuda de innumerables personas, tengo el agrado de entregar a la comunidad esta publicación, que no es más que un compendio de información sobre la comuna de San Vicente de Tagua Tagua. En este documento se revisa la historia de la comuna, su geografía, aspectos arqueológicos, la evolución de su población y su situación actual. También se describen las localidades de los alrededores, su economía principalmente agrícola, el aporte de la educación, la arquitectura típica de la zona central, el turismo, las colonias presentes y las diferentes asociaciones y servicios comunales para finalizar con un conjunto de imágenes de la comuna.
Ya han pasado 160 años desde que la señora Carmen Gallegos, donara los terrenos en los cuales se encuentra emplazada la ciudad de San Vicente de Tagua Tagua, ubicada a 52 Km al sur de Rancagua y 140 Km de Santiago. El valle es bañado por las aguas del estero Zamorano y los ríos Cachapoal y Claro, que entregan a los agricultores uno de los elementos fundamentales para la producción agrícola. En la actualidad, la población de la comuna alcanza los 40.253 habitantes (Censo 2002), y la ciudad se ha transformado en un centro de atracción comercial, financiero, educacional y de servicios para las localidades de los alrededores y comunas vecinas como Peumo, Pichidegua y Las Cabras.
Los descubrimientos arqueológicos en los sectores de La Laguna, Cuchipuy y Santa Inés, tienen una antigüedad de aproximadamente 12.000 años para la fauna extinta y alrededor de 8.000 años para los restos humanos. Cabe destacar que con estos descubrimientos San Vicente de Tagua Tagua se transforma en uno de los centros arqueológicos más importante del país y de relevancia mundial.
San Vicente es mucho más que una ciudad formada alrededor de su plaza ya que al estar inmersa en una zona agrícola, las localidades de los alrededores tienen una vital importancia en el desarrollo de la comuna. Zúñiga, Toquihua, Tunca, Pueblo de Indios, Requehua, Rastrojos, El Tambo, Rinconada, Callejones, Pencahue, La Laguna y Millahue son algunas de las localidades que se describen más adelante.
Las actividades económicas principales en la comuna son la agricultura, la industria de alimentos y el comercio. La producción agrícola se desarrolla de manera intensiva en todos los alrededores, destacándose la producción frutícola y siembras. La industria de alimentos está representada principalmente por la faenadora Super Pollo y los packings (plantas de proceso de frutas) de la zona. El centro de la ciudad es un foco de atracción comercial y financiero, destacándose Supermercados, Proveedores de insumos agrícolas, Bancos, Ferreterías, Tiendas de vestuario, Menaje, Librerías, Restaurantes, Farmacias, Hospital, Centros Médicos y Laboratorios clínicos.
La educación es impartida por establecimientos ubicados en la ciudad donde se destaca por su calidad educacional el colegio El Salvador, además, existen varias escuelas básicas rurales y un liceo agrícola en la localidad de El Tambo.
La arquitectura de la comuna es representativa de la zona central, casas de adobe con corredores y techos de tejas aún se mantienen en pie, mezclándose con casas de albañilería más actuales. La ciudad posee una plaza de armas que esta rodeada por un conjunto de edificios que se entremezclan de manera armónica. En la localidad de Zúñiga, recientemente declarada zona típica, se pueden apreciar casas de fachada continua en muy buen estado de conservación y en Pencahue existe una iglesia colonial, declarada monumento nacional.
El turismo, en sus formas de ecoturismo y agroturismo se desarrolla en los alrededores de la comuna, en cerros y centros campestres, como Santa Clara ubicado en Zúñiga. Dentro de los panoramas destacan los paseos, excursiones, actividades campestres, caza, pesca y fiestas típicas como rodeos, carreras a la chilena, domaduras y fiestas patrias.
San Vicente de Tagua Tagua ha sido un lugar de atracción para muchas personas, destacándose las colonias árabe y española, que han dejado su legado en la comuna, Casa García, Tienda España, El Portalón, ferretería Covadonga, población Bathich y el reloj ubicado en la plaza de armas son una muestra de los proyectos desarrollados por estas personas.
También se describen las diferentes asociaciones y servicios comunales, como la Municipalidad, Hospital, Bomberos, Carabineros, Rotary Club, Club de Leones y clubes deportivos. Para finalizar con un conjunto de imágenes de San Vicente de Tagua Tagua."

Noticia más leída sobre CULTURA:
Libro San Vicente de Tagua Tagua: 12.000 años de Historia

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La famosa laguna de los tiempos de la Colonia
La actualmente desconocida laguna Tagua Tagua fue examinada por famosos científicos y viajeros de la época.
Escrito por Pablo Ramos



La laguna de Tagua Tagua, hoy inexistente, estaba ubicada a 10 km. de la ciudad de San Vicente de Tagua Tagua, Provincia de Cachapoal, VI región, rodeada de cerros de mediana altura. La laguna tenía forma elíptica y sus dimensiones eran de 10 km de sur a norte y 13 km de este a oeste. Su profundidad promedio era de 5 metros. Con las lluvias en invierno la laguna se extendía por 31 km2.

La laguna no tenía desagüe, por lo tanto en invierno se producían inundaciones en zonas cercanas. Esto hizo que en 1833, don Javier Errázuriz Sotomayor, mandara a desaguar la laguna. Los trabajos duraron cerca de 10 años.

Esta misma laguna que hoy no existe fue visitada por cronistas, viajeros y científicos connotados de la epoca, elogiando su belleza y su abundante flora y fauna.

Alonso de Ovalle en su Histórica Relación del Reyno de Chile de 1646, dice, hablando de las lagunas de Chile: "...Dejando de lado las lagunas de Aculeo y Pudaguel, da principio la famosa laguna de Tagua Tagua, ahi son mucho mayor las truchas que se crían, y en más abundancia, y en la caza de patos y otras aves no tiene comparación..."

El naturalista Claudio Gay visitó la laguna en 1831 y la describe así: "Taguatagua, grande y bella laguna, en la cual vi por primera vez el singular espectaculo de las islas flotantes que cubren casi la mitad de su superficie. Sobre estas islas llamadas chivines por los habitantes, hacen sus nidos los cisnes, flamencos, cheuques, garzas y otra infinidad de especies para la ciencia."

En 1834 la laguna fue visitada por Charles Darwin y dice: "En el camino vimos el lago de Taguatagua, célebre por sus islas flotantes que ha descrito Mr. Gay. Estas islas llegan a adquirir un espesor de seis pies, cuya mayor parte va sumergida. Según el lado de donde sople el viento, pasan de una a otra orilla del lago y llevan a veces de pasajeros caballos u otros animales..."

Despues de la desecación de la laguna despertó un nuevo interés científico, aparecieron restos de fauna pleistocenica, especialmente de mastodontes, los que fueron enviados al Museo de Historia Natural de Paris y se ilustran en el Atlas de Claudio Gay de 1844.

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domingo, 9 de marzo de 2008

Reseña Histórica San Vicente de Tagua Tagua

Hoy en día la antigua laguna de Tagua Tagua ha dado paso a ricos terrenos para el cultivo. Idahue, S. Inés, La Rioja, San Marcos, Millahue, Cuchipuy, Los Mayos

Las condiciones climáticas, la vegetación y la fauna hicieron de este sector un ambiente muy favorable a la vida del hombre. Desde los 11.000 años existen vestigios de ocupación humana, en torno a la antigua Laguna de Tagua Tagua, que fue desecada por su dueño don Javier Errázuriz a partir del año 1833, para impedir las inundaciones provocadas en épocas de crecida.
Al vaciar totalmente esta laguna, quedaron al descubierto las primeras evidencias de fauna pleistocénica de mastodontes y caballos americanos, correspondiendo a un lugar de faenamiento, ya que se encontraron implementos de piedra y hueso para realizar este trabajo. Este sitio de Tagua Tagua, es un yacimiento relevante a nivel americano y en el contexto regional, representa hasta hoy, el único con evidencias indiscutibles de asociación humana con fauna extinta.
Sitios arqueológicos como los de Cuchipuy, Tagua Tagua I y II, Santa Inés, el salvador Idahue y la Muralla, nos demuestran una ocupación ininterrumpida del hombre en este sector.
Existen numerosos documentos que nos informan de los indios Tagua Tagua, que fueron asignados por don Pedro de Valdivia al conquistador Juan Bautista Pastene. Famosa fue la fábrica de jarcias de este genovés, en esta encomienda y en la de pangue. En 1549 se nombra al cacique Maluenpangue como el representante de los indios de este lugar que entregaron en contacto con los españoles y en 1585 ya se nombraba este poblado indígena como doctrina para evangelizar a los naturales. En 1604 se entrega la merced de tierra que comprendía la Laguna de Tagua Tagua a don Melchor de Sanabria.
En el siglo XVIII la Hacienda de Tagua Tagua figura como una de las más extensas de la región con una superficie de 10.000 cuadras. El plano más antiguo del pueblo de Tagua Tagua, llamado San Vicente es precisamente de este siglo y en él se muestra que el caserío había surgido en torno al estero Zamorano y a pequeños cursos de agua, tenía una delimitación formando un cuadrado con una superficie de 217 cuadras.

Contaba con iglesia y cementerio en 1745 y se transformó en vice Parroquia de San Fernando en 1767.

En la actualidad el espacio urbano más importante de San Vicente es la plaza, una de las más interesantes de la región desde el punto de vista arquitectónico. Su trazado está respaldado por cuatro bordes definidos por fachadas de edificaciones, que a pesar de haber sido construidos en distintos períodos, mantienen una unidad volumétrica y una comunidad jerarquizando los principales edificios. esta situación responde al patrón urbanizador hispano para América.

La Plaza tiene una pileta central y algunos notables ejemplares arbóreos autóctonos y europeos, constituyendo efectivamente el centro de la vida urbana, ya que concentra los edificios públicos, iglesia y comercio importante. Las funciones de su entorno le dan a este lugar un dinamismo no observado en otras comunas de la región, donde las actividades se dispersan debido a la diferente organización de los edificios públicos.

Es interesante destacar el carácter que ha tenido la renovación de las edificaciones dentro del perímetro de la plaza, que salvo dos intervenciones recientes mantiene los rasgos tradicionales, potenciando algunos edificios patrimoniales existentes, los que han sido ampliados respetuosamente. Es el caso de la gran casa que perteneció a doña Carmen Gallegos, con una planta en forma de H, lo que define una pequeña explanada que permite la circulación por corredores amplios hacia su acceso en el centro del volumen. Este esquema genera un patio interior de proporciones armónicas y a escala humana. Uno de los cañones laterales fue remplazado por un edificio de dos plantas en forma de la que se integra al área patrimonial, cerrando el patio interior. En este edificio se concentran todos los servicios públicos.

Debemos mencionar el importante papel desempeñado por el ex alcalde, don Augusto Rodríguez, quien encargó al arquitecto especialista en patrimonio arquitectónico, logrando que un particular siguiera las recomendaciones de este arquitecto, para intervenir en otro sector de la plaza, definiendo la imagen actual del lugar.


Otro sector de gran importancia patrimonial de esta comuna es Zúñiga, que debe su nombre al párroco de Peumo, don Antonio Zúñiga (1758-1812), quién dedicó su larga y fructífera vida sacerdotal al servicio de los demás, recibiendo el reconocimiento de sus coterráneos quienes le dieron este nombre al poblado.
Este lugar presenta en la actualidad los rasgos más característicos de la arquitectura colonial, a pesar de su trazado lineal que ofrece una sucesión de rincones de fachada continua y dimensiones agradables para la vida. Sus habitantes demuestran una especial preocupación por el mantenimiento de sus casas, las que han sido pintadas de colores puros, lo que les da una fisonomía notable.

El poblado surgió en torno a la capilla que se ubica en su centro, generando una pequeña plaza arbolada. Las proporciones de la calle, iglesia y vivienda unido a las otras características ya enunciadas hacen de este lugar un sector único en la región que debería ser mantenido y valorado con una declaratoria de zona típica para evitar posibles intervenciones que desvirtúen su carácter.
En otro sector de este poblado, se encuentra la Casa Lisboa que fue una importante casa patronal que se integra al trazado. A pesar del pésimo estado en que se encuentra, son reconocibles su jerarquía, armonía de proporciones y fineza de ejecución. Según el Padre Gabriel Guarda, "..la Casa Lisboa, probablemente ejemplar único en el país, muestra a la calle una disposición en forma de U con galerías porticadas en sus dos plantas". Los méritos que tiene esta construcción deberían ser reconocidos para su pronta restauración.
Debemos destacar dentro de esta comuna algunas casas patronales de innegable valor histórico y arquitectónico, es el caso del Fundo Viña Casas Viejas y del Fundo Pencahue.
La primera de ellas de más de doscientos años, rodeada de amplios corredores que se curvan en los extremos, característica muy poco común en nuestra arquitectura. Se mantiene en perfecto estado complementada por un magnífico jardín. Tiene una bodega de dos pisos con corredores en el primero de ellos, contigua a la casa.
Las casas del Fundo Pencahue precedidas por un volumen de bodegas, de forma de U con corredores que forman un patio de acceso, son muy simples, de gran belleza y se encuentran en muy buen estado de conservación. La capilla descrita por el Padre Guarda "...está precedida de un gran atrio al aire libre, de suelo duro y circuito por un muro cuya única abertura es la reja de entrada. Los viejos plátanos orientales que la pueblan trazan auténticas naves naturales, especialmente adecuadas para las funciones religiosas masivas en tiempo de misión; a la vez, le confieren una lograda perspectiva a la proporcionada fachada de la capilla, que en algún momento perdió su retablo principal. La solución obtenida en este conjunto es excepcionalmente original y bella y la cuidada mantención de los propietarios realza sus méritos clásicos. (Guarda, 1988).

EN SAN VICENTE DE TAGUA TAGUA:
LA CASONA ABIERTA AL PUEBLO
Texto: Constanza Toledo SotoFotografías: José Luis Rissetti.
VIVIENDA Y DECORACIÓN

Adriana y Javier junto a sus hijos Javier -sacerdote- y Jorge. La iglesia está rodeada de plátanos orientales y una colección de tinajas de greda.

La familia Prado en uno de los corredores de la casa. Jorge recuerda que cuando un tío se casó enviaron a San Vicente un telegrama que decía "van novios".Sin embargo, en el teléfono entendieron "van novillos" y cuando la pareja llegó al fundo estaban todos los huasos esperándolos con caballos y lazos.

El protagonista de esta historia es un fundo del siglo XIX, con una casona y una iglesia abierta a la comunidad que han heredado seis generaciones. Sus dueños son una familia de tradiciones muy chilenas, de ésas que nunca se acostumbraron a Santiago, que viven a concho el estilo del campo, disfrutan de la tierra y de andar a caballo. En Pencahue comenzó su vida y aquí quieren que termine.
“Lo más nuevo aquí tiene 80 años”, señala medio en serio medio en broma Jorge Prado, hijo del actual dueño de “Casas de Pencahue” y sobrino bisnieto de Domingo Bezanilla, quien compró el fundo en septiembre de 1850 por la suma 25.040 pesos.
Y aunque anteriormente se había hecho propietario también de Millahue, hacienda ubicada a pocos kilómetros de distancia, fue en Pencahue donde Domingo dejaría su herencia. Nadie tiene muy claro por qué lo adquirió “pero todos creemos que lo pensó como un negocio de ganado más que en su residencia”, aclara Jorge a quien desde niño le ha costado separarse de este sitio.
Por esos días la construcción contaba únicamente con el ala norte, la enorme bodega y una sencilla capilla que este hombre, soltero, adinerado y algo ermitaño según cuentan, mandó a echar abajo pidiendo permiso al arzobispado de aquel entonces.

La iglesia está abierta para distintas celebraciones de la comunidad y se ha remodelado en dos ocasiones: cuando en 1953 Javier realizó su primera misa y hace pocos años, para el matrimonio de Jorge, hijo.
Hacia 1867 la nueva iglesia “por muchos años la única del sector” ya estaba en pie con parte de sus ornamentos, algunos muebles y el Vía Crucis traídos desde Europa; y, al mismo tiempo, comenzaba a levantarse la enorme casona “sin lujos”, de adobe y tejas, altos techos y pisos de madera, románticos corredores y cuya forma de “H” aún se mantiene.

Desde ese minuto los sucesores han respetado cada detalle arquitectónico.

La casona ha sobrevivido a varios terremotos, pero lejos el más fuerte fue el del 85
cuando durmieron en carpas mientras reconstruían parte del techo.

El terreno pertenee a una hijuela que se llama "El Naranjal" que cuenta con 60 hectáreas y no tiene límites bien definidos.
Naranjos, ciruelos, duraznos y limones, entre otros frutales crecen en el fundo y son parte de la actividad de exportación que sus dueños realizan.

En un patio cercano a la iglesia Jorge padre creó el museo "La Leñera" donde ha instalado, con ayuda de sus nietos,
distintos objetos antiguos de la casa que ha encontrado botados por ahí.


Actualmente la casona cuenta con12 mil m2 que incluyen una decena de habitaciones, siete baños, un gran living y una biblioteca. Adriana Aránguiz fue la última heredera mujer ya que su marido, Javier Prado, compró a sus cuñados la propiedad.
El matrimonio pasaba largas temporadas disfrutando del fundo y cuando él murió su hijo Jorge se hizo cargo, trasladándose para allá a vivir con su madre y su mujer, Magdalena.
Su hermano Javier en cambio fue especialmente cercano a la iglesia, abierta para que la comunidad hiciera todo tipo de celebraciones. Quizás las misas que desde niño realizaba a escondidas lo llevaron más tarde a optar por la vida sacerdotal.

De todo esto hace 50 años, cuando el camino a San Vicente Tagua Tagua era de tierra y el viaje demoraba al menos cinco o seis horas. Aquí además nacieron los hijos de Jorge y Magdalena. Primero Francisco Javier y después Jorge, que lleva 46 años establecido en Pencahue. De niño recuerda la casa de sus padres, “el corazón de la familia”, como cariñosamente define el lugar que ha sido testigo del paso del tiempo, de sus juegos de infancia y de eternos días en el campo; “lo típico eran las carreras de barquitos en la acequia; bañarse en los canales; ir a caballo a San Vicente y ‘estacionarlos’ en la plaza; o hacer mermelada y dulce de membrillo con mi abuela, que se sentaba tardes enteras en el corredor”.
Aquí estudió hasta tercero básico, época en que se trasladaron a Santiago, ciudad que ha sido solo un paradero para ellos. Incluso durante su vida universitaria “volvía todos los viernes”, hasta que en el año 83 se quedó definitivamente en esta localidad y en ocasiones sus únicos acompañantes fueron los difuntos que estaban siendo velados en la capilla, a pasos de su pieza.
Actualmente sus padres se desviven por su campo y aunque tienen que viajar, la mayor parte de la semana la pasan allá. Juntos parten los domingos a comprar plantas y se entretienen armando cada rincón del pintoresco jardín que ha sido visitado por importantes personajes y donde también se han celebrado importantes fiestas como cumpleaños, primeras comuniones, el matrimonio “a la chilena” de Jorge y los bautizos de casi todos los nietos a quienes su abuelo ha regalado un árbol con sus nombres y dejado así en buenas manos su querido fundo familiar. EL MERCURIO VD


CASA LISBOA EN ZÚÑIGA

Lía Bravo Lisboa es hoy la dueña de esta casona; la tiene a la venta. La gente sueña con que un organismo gubernamental la compre para hacerla Corporación Cultural. Restaurarla costaría 200 millones de pesos.

CASA LISBOA

Hacia 1850 llega a Zúñiga la familia Lisboa Huerta, que había adquirido una propiedad de aproximadamente 6 cuadras. Su solvente situación económica y su interés por el progreso del lugar hacen de don Ramón Lisboa Muñoz el principal impulsor del crecimiento y desarrollo de Zúniga, tarea en que lo suceden sus hijos Luis Antonio, Francisco y Genaro entre otros (43). La construcción de la casa de la familia Lisboa (...) es la muestra de la voluntad y del anhelo de promoción de don Ramón Lisboa. Hacia 1885 parte de la familia Lisboa emigró de Zúñiga y siendo don Luis Antonio notario en Peumo (44). Al año siguiente se desata una epidemia de cólera en el país que se prolonga hasta 1888. En la región del Cachapoal que constaba con 21.693 habitantes, 682 mueren durante la epidemia y es Zúñiga quien acoge a los enfermos en un lazareto establecido por los hermanos Francisco y Genaro Lisboa, presbítero y médico respectivamente (45)



Varias otras edificaciones esperan sumarse, como la casa de Ramón Lisboa, una de las más antiguas, de 1850, que está en franco deterioro. Las galerías porticadas en sus dos plantas y el detalle de sus capiteles llamó la atención del conocido sacerdote benedictino, arquitecto e historiador, padre Gabriel Guarda, quien ha levantado voces para defenderla por su valor. La comunidad busca fondos para arreglarla y traspasarla para sede cultural. Otras casonas, en manos de privados ya se están restaurando.
Orgullosos, los pobladores harán el 7 de octubre la gran fiesta oficial por el nombramiento con que Monumentos Nacionales los honró. Todo el pueblo se vestirá con ropas antiguas y los niños representarán a personajes típicos de los tiempos de la colonia y otros que aparecieron después. René Norambuena, el profesor de música de la Escuela Carmen Gallegos, ya los está instruyendo y ensayan en la plaza de San Vicente sus roles de aguateros, carteros, lloronas, organilleros, fotógrafos, copuchentas, veleros y palomitas, como se llaman hasta hoy las vendedoras de pasteles. Todos se preparan para recibir a los visitantes con sus mejores manjares y ofrecerles un interesante día de campo.

ARTÍCULO/ ZÚNIGA: LA SENCILLEZ DE LA VIVIENDA CONTINUA ELEVADA AL RANGO DE ZONA TÍPICA/ ANTONIO SAHADY VILLANUEVA - FELIPE GALLARDO GASTELO - CAMILO GUZMÁN HEIM

V/D Revista de El Mercurio Nº467 15 junio 2005.

LA FAMOSA LAGUNA DE LOS TIEMPOS DE LA COLONIA
categorias: Nacional - Cultura

La actualmente desconocida laguna Tagua Tagua fue examinada por famosos científicos y viajeros de la época.
Escrito por Pablo Ramos

La laguna de Tagua Tagua, hoy inexistente, estaba ubicada a 10 km. de la ciudad de San Vicente de Tagua Tagua, Provincia de Cachapoal, VI región, rodeada de cerros de mediana altura. La laguna tenía forma elíptica y sus dimensiones eran de 10 km de sur a norte y 13 km de este a oeste. Su profundidad promedio era de 5 metros. Con las lluvias en invierno la laguna se extendía por 31 km2.

La laguna no tenía desagüe, por lo tanto en invierno se producían inundaciones en zonas cercanas. Esto hizo que en 1833, don Javier Errázuriz Sotomayor, mandara a desaguar la laguna. Los trabajos duraron cerca de 10 años.

Esta misma laguna que hoy no existe fue visitada por cronistas, viajeros y científicos connotados de la epoca, elogiando su belleza y su abundante flora y fauna.


Alonso de Ovalle en su Histórica Relación del Reyno de Chile de 1646, dice, hablando de las lagunas de Chile: "...Dejando de lado las lagunas de Aculeo y Pudaguel, da principio la famosa laguna de Tagua Tagua, ahi son mucho mayor las truchas que se crían, y en más abundancia, y en la caza de patos y otras aves no tiene comparación..."

CLAUDIO GAY

El naturalista Claudio Gay visitó la laguna en 1831 y la describe así: "Taguatagua, grande y bella laguna, en la cual vi por primera vez el singular espectaculo de las islas flotantes que cubren casi la mitad de su superficie. Sobre estas islas llamadas chivines por los habitantes, hacen sus nidos los cisnes, flamencos, cheuques, garzas y otra infinidad de especies para la ciencia."

CHARLES DARWIN

En 1834 la laguna fue visitada por Charles Darwin y dice: "En el camino vimos el lago de Taguatagua, célebre por sus islas flotantes que ha descrito Mr. Gay. Estas islas llegan a adquirir un espesor de seis pies, cuya mayor parte va sumergida. Según el lado de donde sople el viento, pasan de una a otra orilla del lago y llevan a veces de pasajeros caballos u otros animales..."

Despues de la desecación de la laguna despertó un nuevo interés científico, aparecieron restos de fauna pleistocenica, especialmente de mastodontes, los que fueron enviados al Museo de Historia Natural de Paris y se ilustran en el Atlas de Claudio Gay de 1844.

EL RANCAHUASO
Libro San Vicente de Tagua Tagua: 12.000 años de Historia
AUTOR: Jorge Arturo Espinoza Pinto
Enviado el Martes, 06 septiembre a las 18:24:56
por CRISTIÁN
Lanzamiento del libro “San Vicente de Tagua Tagua: 12.000 años de Historia”, el día viernes 9 de Septiembre, a las 19:30 horas en la Biblioteca Municipal “Salvador Correa Ovalle”, ubicada en los edificios públicos de la comuna de San Vicente de Tagua Tagua.
El libro escrito por Jorge Arturo Espinoza Pinto, trata sobre la comuna de San Vicente de Tagua Tagua y consta de 12 capítulos:
•12.000 años de Historia: se revisa desde los primeros habitantes hasta los años 90.•¿Dónde estamos?: aspectos políticos, físicos, clima, flora y fauna.
•Arqueología: descubrimientos con 12.000 años de antigüedad.•Cómo hemos crecido: evolución de la población desde el censo de 1895 hasta el 2002.
•Localidades: cada sector es mencionado, destacándose sus principales actividades, características y población.•Economía: se muestra a que se dedica la población, destacándose las actividades económicas más relevantes
•Educación: los colegios, escuelas y liceo.
•Tejas, corredores y adobes: se revisa la arquitectura de la comuna, sus casas, etc.
•Turismo: se dan a conocer los lugares y fiestas más atractivos.
•Colonias: española y árabe.
•Asociaciones y servicios comunales: municipalidad, hospital, carabineros, bomberos, bancos, correo, clubes, etc.
•Imágenes: se muestran sectores de la comuna.
El libro tiene 140 páginas, con 8 páginas en color, a tan sólo $2.990, estará a la venta en los principales comercios del centro de San Vicente de Tagua Tagua.
RESUMEN
Después de varios años de entretenidas conversaciones, búsquedas en los archivos de las bibliotecas y gracias a la ayuda de innumerables personas, tengo el agrado de entregar a la comunidad esta publicación, que no es más que un compendio de información sobre la comuna de San Vicente de Tagua Tagua. En este documento se revisa la historia de la comuna, su geografía, aspectos arqueológicos, la evolución de su población y su situación actual. También se describen las localidades de los alrededores, su economía principalmente agrícola, el aporte de la educación, la arquitectura típica de la zona central, el turismo, las colonias presentes y las diferentes asociaciones y servicios comunales para finalizar con un conjunto de imágenes de la comuna. Ya han pasado 160 años desde que la señora Carmen Gallegos, donara los terrenos en los cuales se encuentra emplazada la ciudad de San Vicente de Tagua Tagua, ubicada a 52 Km al sur de Rancagua y 140 Km de Santiago. El valle es bañado por las aguas del estero Zamorano y los ríos Cachapoal y Claro, que entregan a los agricultores uno de los elementos fundamentales para la producción agrícola. En la actualidad, la población de la comuna alcanza los 40.253 habitantes (Censo 2002), y la ciudad se ha transformado en un centro de atracción comercial, financiero, educacional y de servicios para las localidades de los alrededores y comunas vecinas como Peumo, Pichidegua y Las Cabras.
Los descubrimientos arqueológicos en los sectores de La Laguna, Cuchipuy y Santa Inés, tienen una antigüedad de aproximadamente 12.000 años para la fauna extinta y alrededor de 8.000 años para los restos humanos. Cabe destacar que con estos descubrimientos San Vicente de Tagua Tagua se transforma en uno de los centros arqueológicos más importante del país y de relevancia mundial.
San Vicente es mucho más que una ciudad formada alrededor de su plaza ya que al estar inmersa en una zona agrícola, las localidades de los alrededores tienen una vital importancia en el desarrollo de la comuna.
Zúñiga, Toquihua, Tunca, Pueblo de Indios, Requehua, Rastrojos, El Tambo, Rinconada, Callejones, Pencahue, La Laguna y Millahue son algunas de las localidades que se describen más adelante.
Las actividades económicas principales en la comuna son la agricultura, la industria de alimentos y el comercio. La producción agrícola se desarrolla de manera intensiva en todos los alrededores, destacándose la producción frutícola y siembras.
La industria de alimentos está representada principalmente por la faenadora Super Pollo y los packings (plantas de proceso de frutas) de la zona.
El centro de la ciudad es un foco de atracción comercial y financiero, destacándose Supermercados, Proveedores de insumos agrícolas, Bancos, Ferreterías, Tiendas de vestuario, Menaje, Librerías, Restaurantes, Farmacias, Hospital, Centros Médicos y Laboratorios clínicos.
La educación es impartida por establecimientos ubicados en la ciudad donde se destaca por su calidad educacional el colegio El Salvador, además, existen varias escuelas básicas rurales y un liceo agrícola en la localidad de El Tambo.
La arquitectura de la comuna es representativa de la zona central, casas de adobe con corredores y techos de tejas aún se mantienen en pie, mezclándose con casas de albañilería más actuales. La ciudad posee una plaza de armas que esta rodeada por un conjunto de edificios que se entremezclan de manera armónica.
En la localidad de Zúñiga, recientemente declarada zona típica, se pueden apreciar casas de fachada continua en muy buen estado de conservación y en Pencahue existe una iglesia colonial, declarada monumento nacional.
El turismo, en sus formas de ecoturismo y agroturismo se desarrolla en los alrededores de la comuna, en cerros y centros campestres, como Santa Clara ubicado en Zúñiga.
Dentro de los panoramas destacan los paseos, excursiones, actividades campestres, caza, pesca y fiestas típicas como rodeos, carreras a la chilena, domaduras y fiestas patrias.
San Vicente de Tagua Tagua ha sido un lugar de atracción para muchas personas, destacándose las colonias árabe y española, que han dejado su legado en la comuna, Casa García, Tienda España, El Portalón, ferretería Covadonga, población Bathich y el reloj ubicado en la plaza de armas son una muestra de los proyectos desarrollados por estas personas.
También se describen las diferentes asociaciones y servicios comunales, como la Municipalidad, Hospital, Bomberos, Carabineros, Rotary Club, Club de Leones y clubes deportivos. Para finalizar con un conjunto de imágenes de San Vicente de Tagua Tagua."


ESTUDIO SOBRE LAS SUPUESTAS ARPÍAS CAPTURADAS EN CHILE (1784) Y PERÚ ( 1829)

LEER MÁS

La Lámina que Menciona Tagua Tagua
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El folklorólogo chileno Oreste Plath recogió una tradición local que involucra la presencia de un monstruo en Tagua Tagua : “Acuático y alado ser de dos colas y con escamas como coraza que se lleva los animales. Los campesinos de los contornos se organizan para darle caza pero los nocturnos cazadores no logran atraparlo”.Según el fallecido investigador la leyenda estaba alimentada por la existencia de chivines , islotes flotantes compuestos de raíces fibrosas entrelazadas que se transformaban en verdaderas islas. Muchas veces el ganado curioso ascendía a esos islotes encallados en la orilla. Posteriormente la corriente los alejaba produciendo inexorablemente su pérdida por sumersión , efecto que semejaba un gigantesco monstruo que los llevaba aguas abajo. (Versión de Fernández Rodríguez).

VER VIDEO MUSEO LA LAGUNA



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sábado, 14 de abril de 2007

Prehistoria y arqueología regional (I)

Período paleoindio: los primeros pobladores (... - 9.000 a.C.)
Entre los 26.000 y 10.000 años a.C., en el período geológico conocido como pleistoceno, las condiciones climáticas en nuestra zona eran diferentes a las actuales. Bajas temperaturas, alta humedad y escasa evaporación favorecieron en el valle la extensión de lagos, praderas y bosques donde se encontraban especies arbóreas como robles (Nothofagus oblicua), coigües (Notofagus dombeyi), lengas (Podocarpus andinus), característicos de paisajes más australes.

Mastodonte o elefante americano

En este escenario habitaba una fauna diversa compuesta por mastodontes o elefantes americanos (Cuvieronus sp.), ciervos de los pantanos (Antifer niemeyeri), caballos americanos (Equus sp.) y depredadores menores como cánidos, zorros, coipos, roedores, ranas, aves acuáticas y peces.
Estas especies se encontraban preferentemente en torno a cuencas lacustres interiores y costeras, como es el caso de la laguna de Tagua-Tagua (comuna de San Vicente de Tagua-Tagua).
Las condiciones ambientales se modificaron con posterioridad a los 9.000 a.C., configurando un ámbito cálido y seco que implicó por una parte, una disminución en la disponibilidad de recursos alimenticios para estos grandes herbívoros y por otra la restricción de la extensión de la laguna hacia el centro de la cuenca, dejando expuestas áreas lacustres pantanosas que se convirtieron en el último refugio de la megafauna y en un oasis para los cazadores quienes, aprovechando estas condiciones, intensificaron sus prácticas de caza, contribuyendo al exterminio de esta fauna pleistocénica (Nuñez et al., 1994).
La laguna de Tagua Tagua con una superficie aproximada de 90 Kms2, se emplazaba en una rinconada (34° 30’S, 71° 10’ W), limitada por un cordón montañoso de unos 35 kms. de extensión EW y unos 25 kms. NS, en el borde oriental de la Cordillera de la Costa, conectada a nivel con la depresión central a través del corredor de Cuchipuy (ibid., 1994).
Gay y la laguna de Tagua Tagua
Debido al interés que despertaba, la laguna de Tagua Tagua fue visitada por diversos cronistas viajeros y científicos en distintas épocas.
Nos interesa destacar la descripción hecha por el naturalista Claudio Gay, quien la recorrió en 1831:
“En dos meses, poco más o menos que salí de Santiago he hecho, entre otras, tres grandes excursiones: la primera a Tagua-Tagua, grande y bella laguna, en la cual ví por primera vez aquel grande y singular espectáculo tan maravillosamente cantado por los bardos escoceses y cuyas causas han desconocido los físicos por mucho tiempo.
“Consiste en islas flotantes que cubren casi la mitad de la laguna y que, según la dirección de los vientos, la recorren de norte a sur o de oriente a poniente. Las visité con cuidado y después de examinarlas y estudiarlas bien, no he encontrado en ellas más que grandes montones de restos vegetales como convulvulus, pomageton, ranunculus y sobre todo typha arundo, y otras gramíneas entrelazadas de mil maneras, y sobre las cuales varan otras plantas flotantes que pudriéndose, depositan una especie de tierra extremadamente fértil, que se va aumentando más y más por la destrucción de otros vegetales que nacen entre ellas; de modo que estas islas van creciendo poco a poco tanto en extensión como en espesor… Sobre estas islas llamadas chivín por los habitantes, ponen sus huevos pájaros tan notables por su número como por su variedad, los cisnes (cignus melancolyphus), los flamencos (phoenicopterus chilensis), los cheuques (platalea ajaja), las garzas, los alcedos, las fúlicas, los ibis y una infinidad de otras especies nuevas tanto para mí como para la ciencia…” (Barros Arana, 1930).
Su propietario, Javier Errázuriz, en 1833, inició los trabajos de drenaje parcial de esta cuenca para impedir las inundaciones provocadas en épocas de crecida por falta de un desagüe natural. Se abrió un túnel de 4 kms. entre los cerros de La Muralla y La Silleta denominado Socavón, que comunicaría esta área con el valle del sector norte antes de desembocar en el río Cachapoal (Peña, 1998).

Recreación de caza de mastodonte.Museo Regional de Rancagua
Restos de mastodonte in situ en la Laguna de Tagua Tagua.

Molar de mastodonte.En exhibición en Museo Regional de Rancagua.

La laguna se vació totalmente, quedando al descubierto las primeras evidencias de fauna pleistocénica. En años posteriores a 1967, investigadores del Museo Nacional de Historia Natural y de la Universidad de Chile, excavaron junto al canal de desagüe, encontrando un depósito paleoindio entre los 2.03 y los 2.35 metros de profundidad. Se rescataron más de cincuenta artefactos líticos asociados a huesos de megafauna y a abundantes restos de carbón, que fueron fechados en 11.380 +- 320 A.P., 11.320 +- 300 A.P. y 11.000 +- 170 A.P. (Núñez, 1983).

Este sitio, por su contexto, corresponde a un lugar de faenamiento, conclusión que nace de la naturaleza de los implementos de piedra y hueso -como cuchillos, raspadores, retocadores, relacionados con la desarticulación de animales- y a la presencia de finas incisiones en los huesos astrágalo y calcáneo del caballo americano, producidos al seccionar los tendones del animal (Casamiquela et al., 1967; Durán, 1980).
Se detectó un nivel ocupacional más reciente a un metro de profundidad con material cultural propio de cazadores recolectores, denominado Tagua-Tagua II que fue fechado en 6.130 +- 115 A.P. (Palma, 1969; Durán, 1980).
En la década de los noventa se realizaron nuevas excavaciones estratigráficas en la cuenca de Tagua-Tagua, identificándose dos sitios con restos de doce mastodontes (Stegomastodon humbolti), puntas de proyectil de cristal de roca tipo cola de pescado, machacadores, lascas y un fragmento decorado de cabecera de dardo, elaborado en marfil de colmillo de mastodonte, único elemento decorado en esta materia prima que se conoce en América hasta el momento.
Estos sitios fueron datados por radiocarbono entre 10.120 +- 130 y 9.900 +- 110 A.P. y se relacionan estrechamente con labores de caza especializada de megamamíferos localizados en paleoambientes lacustres sometidos a stress de aridez (Núñez, 1994).
El sitio de Tagua Tagua es un yacimiento relevante a nivel americano y en el contexto regional, representa hasta hoy, el único con evidencias indiscutibles de asociación humana con fauna extinta.
En otros lugares de esta región como Santa Cruz, Marchigüe, Paredones, también se han encontrado restos de megafauna, sin embargo, no se ha determinado su relación efectiva con el hombre.

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