miércoles, 19 de enero de 2011

ONEMI mantiene Alerta Roja en la Región de O’Higgins

El Rancagüino Online
Enero 19, 2011
por alejandra sepulveda

- La humareda producida por el siniestro de La Palmería en Las Cabras —que lleva 578 hectáreas quemadas—, sumado al producido en Rinconada de Tambo en San Vicente, han afectado los cielos de la región dejándolos muy contaminados por el humo.
Por: Felipe Alvear Silva


Fotos: Marco Lara

Continúa la Alerta Roja en la Región de O’Higgins producto de los incendios forestales que se mantienen en la zona, entre los que destacan los dos siniestros activos ubicados en las comunas de Las Cabras y San Vicente de Tagua Tagua. De acuerdo al informe entregado por la directora de la ONEMI, Alejandra Riquelme, durante las últimas jornadas de se han quemado más de 581 hectáreas.
El incendio forestal de La Palmería —ubicado en nororiente de la comuna de Las Cabras muy cerca del límite con la Región Metropolitana—, comenzó durante la jornada del lunes y hasta el cierre de esta edición ya había consumido 578 hectáreas de roble nativo, pastizal, matorral y bosque típico. El siniestro presenta cuatro focos: dos que están siendo atacados por los servicios que están en el lugar y dos que aún no han podido ser enfrentados, debido a la difícil geografía. Durante la jornada de ayer trabajaron 8 brigadas de CONAF, 6 técnicos, 2 brigadas del Ejército más 2 helicópteros aljibes. El incendio continúa activo y aún existe peligro de que pueda abarcar a la Reserva Loncha, ubicada en la comuna de Melipilla, en la zona metropolitana.
El otro siniestro que afectó durante la jornada de ayer a la región, fue el producido en los cerros de Rinconada de Tambo, en San Vicente. Según el informe, el hecho comenzó cerca de las 13 horas, cuando la ladera sur del cordón montañoso ubicado a poco más de un kilómetro de la ciudad de San Vicente, comenzó a arder. Rápidamente el fuego subió por la colina hasta llegar a la cima, quemando 2,5 hectáreas de matorral, pastizal y arbolada. Durante la tarde de ayer llegó uno de los helicópteros que trabajaba en La Palmería, y para hoy se espera la llegada de brigadas del Ejército y de la CONAF. El incendio continúa activo, aunque se evitó que afectara inmuebles cercanos, que fue lo más complicado.
Además de estos dos focos que centraron la atención de la ONEMI y CONAF, se produjeron otros dos principios de incendios forestales: uno en la Puntilla de Machalí donde se perdieron 0,10 hectáreas; y otro al sur de las compuertas de Convento Viejo en Chimbarongo, donde media hectáreas de matorral fue afectada por el fuego que rápidamente fue sofocado por Bomberos, igual que en la comuna cachapoalina.
La directora de la oficina de emergencias de la ONEMI llamó a las personas a actuar con responsabilidad y por sobre todo prevenir y resguardar el medio ambiente, evitando causar incendios forestales que tanto dañan a la naturaleza. Recordemos que el 99 por ciento de los siniestros se producen por causas humanas.

En incendio La Palmería

Brigadista lesionado se encuentra en buen estado
Cuando había comenzado el gran incendio forestal de La Palmería, un número importante de brigadistas de la CONAF llegaron hasta el lugar para trabajar en su liquidación. Uno de ellos, el combatiente de la Brigada Peumo 7 de San Fernando Giovanni Arias Castillo de 18 años, realizaba un cortafuego en una de las áreas afectadas cuando un leño de un roble afectado, lo golpeó fuertemente. El brusco golpe en la espalda lo dejó policontuso, por lo que fue rápidamente trasladado vía helicóptero a la Clínica Integral de Rancagua. De acuerdo al informe entregado por la CONAF y la ONEMI, al brigadista se le realizaron los exámenes correspondientes —radiografía y scanner—, y como los resultados fueron positivos, fue dado de alta para ir a su casa a mantener un reposo.

CONAF y ONEMI
Consejos para evitar incendios forestales
Recuerde que si hace fogatas al aire libre nunca las haga bajo árboles, elija otro lugar, despeje muy bien el pasto y rodee la fogata de piedras para evitar su propagación; cuando ya no la necesite, apáguela muy bien con agua y/o tierra; jamás lance colillas de cigarrillos encendidas al borde del camino; recuerde que es peligroso que los niños manipulen fósforos; si detecta un incendio forestal avise de inmediato a CONAF llamando al 130 o avisando a Bomberos o a Carabineros; si está cerca de un incendio forestal jamás actúe por cuenta propia, aléjese del fuego y no corra riesgos innecesarios; son algunos de los consejos que entrega CONAF y ONEMI.
---

ElTipógrafo.cl
20/01/2011

SE MANTIENE ALERTA ROJA EN EL LIBERTADOR

Más de mil hectáreas han arrasado el fuego en dos incendios forestales en la Región
Actualmente el trabajo de los servicios de emergencia se concentra en los siniestros activos en Las Cabras y San Vicente de Tagua Tagua.

- Julio Jerez Reyes


Según señaló la directora regional de la Onemi, los incendios abarcaban ayer “una superficie de 1.063 hectáreas y estamos en un nivel de Alerta Roja” (Foto Archivo Conaf).


Autoridades regionales, encabezadas por la gobernadora de Cachapoal, Marie Jean Lyon, informaron sobre los incendios forestales en curso en la zona.

Con un llamado a “prevenir los incendios forestales”, autoridades regionales se refirieron ayer a la situación de los incendios forestales que afectan el territorio de la Región del Libertador.

En ese sentido, la gobernadora de Cachapoal, Marie Jean Lyon –acompañada por la directora regional de la Onemi, Alejandra Riquelme, el director regional de Conaf, Jaime Burón y el jefe del Programa del Fuego del mismo organismo, Claudio González–, destacó que la prevención de siniestros “es tarea de todos y por ello hago un llamado para que evitemos este tipo de emergencias, que año a año consumen superficies importantes de vegetación y lamentablemente, también se puede dar el caso de perder vidas humanas, como ya ocurrió en la comuna de Las Cabras”.

La gobernadora insistió en que “es fundamental que entendamos que debemos fortalecer las acciones de carácter preventivo, por lo que necesitamos que la población se comprometa en un actuar responsable en sus actividades al aire libre. Si todos nos ponemos las pilas en este tema, no tendríamos que estar en Alerta Roja y lamentando la rápida propagación de incendios forestales”.

En tanto, la directora regional de la Onemi, Alejandra Riquelme, se refirió a los siniestros que mantienen con Alerta Roja al territorio del Libertador. Al respecto señaló que hasta el mediodía de ayer había dos incendios forestales activos uno en la localidad de La Palmería de Cocalán, en la comuna de Las Cabras y el otro en la Rinconada del Tambo de San Vicente de Tagua Tagua.

“En total estos incendios abarcan una superficie de 1.063 hectáreas y estamos en un nivel de Alerta Roja, básicamente por la superficie que están registrando estos incendios, la actividad de recursos que se están trasladando a los incendios y la activación de recursos extraordinarios por parte del ministerio del Interior, con la contratación de aeronaves, como también la activación de Brigadas del Ejército de Chile, a través del regimiento N° 19 Colchagua, que están operando y apoyando las labores de control y combate que está realizando la Conaf”, explicó Riquelme.

Agregó que desde el lunes se está trabajando en forma coordinada tanto con Conaf como con Bomberos y “en la medida que se vayan requiriendo estos recursos adicionales, el gobierno está trabajando en adicionarlos para poder controlar estas situaciones”.

En el combate del fuego en La Palmería, se informó, trabajan 84 personas, distribuidos en 8 brigadas, cuatro técnicos de Conaf y un helicóptero de Onemi.

Por su parte, el director regional de Conaf, Jaime Burón, indicó que el siniestro de La Palmería “desgraciadamente ha derivado hacia el área Loncha, Región Metropolitana, donde también se está quemando una superficie considerable. En este incendio hoy día (ayer) tenemos del orden de mil hectáreas y allí están concentrados la mayor parte de nuestros recursos”.

En ese sentido, precisó que “tenemos siete brigadas profesionales de Conaf trabajando en el área, un helicóptero, profesional técnico”.

Burón explicó además que “desde el día de ayer empezamos a cambiar la estrategia de combate de este incendio, desde el punto de vista de trabajarlo a mayor distancia, dado que la configuración del terreno, tenemos grandes pendientes, sectores donde difícilmente uno se puede mantener de pie, hay que escalar más que caminar”.

El director regional de Conaf agregó que desde ayer se comenzó a trabajar con el apoyo de maquinaria de la División El Teniente, que tiene faenas en la zona.

Indicó también, que entre el 80% y el 85% del personal de la institución está abocado al combate de ambos siniestros y “tenemos dos brigadas que nos quedan remanentes en la zona, una en la costa y otra en el sector andino, que es una brigada bajo convenio, para proteger el resto del sector forestal regional”.

“Estamos en una condición de alerta máxima y nos están enviando recursos de apoyo de la Octava Región el día de hoy (ayer), dos brigadas vendrían en camino, con las cuales esperamos cubrir la emergencia y permitir que podamos controlar estos siniestros”, concluyó Burón.
---

www.elrancahuaso.cl
20-01-2011

Más de mil hectáreas de la Región han sido consumidas por Incendios Forestales

Dos incendios forestales se encuentran activos en la Región de O’Higgins, específicamente, en la Rinconada del Tambo de San Vicente y La Palmería, por lo cual se mantiene la Alerta Roja Regional.

Escrito por Corresponsales El Rancahuaso



Más de mil hectáreas han sido consumidas por dos incendios forestales que se mantienen activos en la región de O’Higgins. El más importante de ellos se focaliza en el sector de La Palmería, en la comuna de Las Cabras. Las altas temperaturas, las condiciones favorables de viento y la alta cantidad de pastos secos, han contribuido a una rápida propagación.

Sobre ello, la directora de Onemi señaló que “la superficie total afectada por estos siniestros alcanza ya a las 1.063 hectáreas de matorral, pastizal, arbolado nativo y roblería. El siniestro de La Palmería, que está encendido en un 100%, ha consumido mayoritariamente matorral y arbolado nativo. En este incendio trabajan 84 personas, distribuidos en 8 brigadas, 4 técnicos de CONAF y un helicóptero de Onemi.

Asimismo, Alejandra Riquelme se refirió al incendio de la Rinconada del Tambo iniciado el martes 18 de enero, en la comuna de San Vicente, el cual se encuentra activo y se desarrolla en una zona de gran combustible matorral, arbolado nativo y pastizal con fuertes pendientes y quebradas. También presenta focos activos en todos sus bordes, pero con baja intensidad, que se proyectan en dirección noreste.

Respecto a otros incendios, el director CONAF expresó que ya se han extinguido uno en Convento Viejo, en Chimbarongo, donde afectó 0,50 hectáreas de matorral, pastizal y eucalipto. “Para atacar estos incendios se han activado Brigadas del Regimiento N°19 de Colchagua, además de coordinarse con la Municipalidad de Las Cabras para la implementación del puesto cero y albergue de brigadistas, además de la Escuela La Palmería e Internado de Las Cabras”.

Por último, la gobernadora de Cachapoal indicó que “prevenir los incendios forestales es tarea de todos, y por ello hago un llamado para que evitemos este tipo de emergencias, que año a año consumen superficies importantes de vegetación y, lamentablemente, también se puede dar el caso de perder vidas humanas, como ya ocurrió en la comuna de Las Cabras”.

---

Etiquetas: , , , , , , , ,

domingo, 21 de noviembre de 2010

Restauran iglesia de Toesca en Pichidegua

http://www.emol.com/
21 de noviembre de 2010

VI Región. Proyecto de reconstrucción Iglesia Nuestra Señora del Rosario de La Torina:

El terremoto sacó del semianonimato a una iglesia casi bicentenaria de la comuna de Pichidegua que conserva la huella del arquitecto de La Moneda en pleno valle central, junto al río Cachapoal. La restauración de la iglesia Nuestra Señora del Rosario de La Torina será realizada por la Fundación Procultura, cuya presidenta es Ilonka Csillag.

L. B.


Gestión encomiable. Lo que reciben las comunidades se debe al destacado esfuerzo del Consejo Nacional de la Cultura por gestionar una cantidad importante de recursos a la reconstrucción nacional, afirma Ilonka Csillag.
Foto:MACARENA PEREZ

Nacido en Roma en 1752, el arquitecto Joaquín Toesca aparece como uno de los personajes más trascendentales para la conformación de la imagen arquitectónica de nuestro país por su arquitectura sobria, sólida y monumental. Si bien su trabajo se centró principalmente en Santiago (el edificio de la Casa de Moneda, el Cabildo y los Tajamares del río Mapocho, las iglesias de la Merced y Santo Domingo), obras como la Catedral y la iglesia de Santo Domingo de Concepción, la iglesia parroquial de Barraza, Illapel, Guacarhue, Pichidegua, Talca y la casa del Cabildo de Talca dan cuenta de su influencia. Su intervención en la arquitectura rural dio origen a una tipología particular que reunía las características de la arquitectura tradicional de la colonia chilena mezclada con conceptos del neoclasicismo. De esta combinación, dos ejemplos se pueden encontrar en el antiguo Corregimiento de Colchagua: la iglesia de Guacarhue (comuna de la Quinta de Tilcoco) y la iglesia de La Torina (comuna de Pichidegua), con diseños casi gemelos. La primera de ellas resultó totalmente destruida con el terremoto de febrero, mientras que la segunda, si bien sufrió serios daños, es posible de ser restaurada a partir de su estructura primitiva. Aunque no se conservan los planos, que serían de la década de 1790, la nave se mantiene según el diseño original, de acuerdo con descripciones hechas en documentos de la época.

¿Por qué Toesca en esos lugares? Una hipótesis ya sugerida dice que su tormentosa vida conyugal, producto de los problemas que le generó su esposa, la chilena Manuela Fernández, con quien contrajo matrimonio en 1782, lo obligaba a visitar con cierta regularidad un convento de esta zona del valle del Cachapoal, donde fue internada por manifestar problemas mentales. Una historia de la que existen declaraciones del arquitecto y que fue novelada por Jorge Edwards en su libro "El sueño de la historia".



La iglesia de La Torina responde a la combinación de elementos neoclásicos y coloniales promovida por Toesca en su paso por Chile durante el siglo XVIII y se compone de una nave central de gruesos muros de adobe de 1,2 m con contrafuertes exteriores. Es una construcción de gran simetría y sencillez, de planta rectangular y con un detalle en albañilería de calicanto en la fachada que fue realizado durante los trabajos de restauración tras el terremoto de 1985. La cubierta es a dos aguas, originalmente de teja de arcilla que fue reemplazada por planchas de zinc. Como se indica en el proyecto, los daños que causó el sismo del 27 de febrero de 2010 afectaron mayoritariamente a la fachada principal del edificio con fisuras y desaplomo debido a la intervención hecha en 1985 en albañilería de ladrillo de arcilla, cuya diferencia en el comportamiento de los materiales frente al terremoto produjo en esta fachada grietas profundas. También el sismo del pasado febrero ocasionó el desprendimiento de ladrillos de abobe en los tímpanos de los muros norte y sur y a nivel de revestimientos interiores se agrietó la totalidad de los muros. Como lo señala el proyecto, en la reconstrucción se emplearán exclusivamente estucos de barro, de composición similar al adobe, y "en ningún caso se utilizarán estucos cementicios, ya que éstos impiden la ventilación del interior del muro de adobe, y producen su degradación".

El conjunto de La Torina está compuesto por el templo y la ex casa parroquial, hoy acondicionada como casa de retiros. La iglesia se ubica en el acceso al predio, lo que acentúa su calidad de hito.

La Fundación Procultura, cuya presidenta es Ilonka Csillag, en su cruzada por el rescate patrimonial en nuestro país, ha convocado a un equipo, Patrimonio por Chile, conformado por importantes especialistas en cada una de las áreas que intervienen en la tarea de reconstrucción para abordar la restauración de la iglesia Nuestra Señora del Rosario de La Torina. Esta asociación de profesionales fue convocada por Procultura inmediatamente después del terremoto y está compuesta por Macarena Carroza, de CREA, empresa especialista en restauración de bienes muebles; Patricio Gross, Raúl Irarrázaval, padre e hijo; Marta Cruz-Coke, Walter Bee, restaurador italiano, y Alberto Larraín, uno de los directores de Procultura.

Pero aparte del aspecto material que apela al rescate de la materialidad original del inmueble, hay una visión del patrimonio como el conjunto no sólo de los bienes muebles e inmuebles, sino que de las relaciones que la comunidad construye en torno a ello. Y es bajo esta premisa que el proyecto Recuperación y puesta en valor de La Torina apunta a fortalecer los vínculos de la comunidad con el entorno y a hacer de ésta un motor de desarrollo eventualmente replicable en otras localidades del país.

Patrimonio mueble y ornamentación
La recuperación de La Torina contempla también la reparación de su patrimonio mueble, el cual fue recuperado para supuesta en valor. Hay cinco pinturas de gran formato de apóstoles y evangelistas, 14 de mediano formato, que son parte de una serie pictórica del Vía Crucis, más una pintura de gran formato de Nuestra Señora del Rosario. La iglesia además presenta una decoración interior en cielos y revestimientos, cornisas y motivos.
---

Etiquetas: , , ,

miércoles, 20 de octubre de 2010

El Consejo Nacional de la Cultura entregará $900 millones:Parroquias y museos beneficiados con fondos para su reconstrucción

www.emol.com
miércoles 20 de octubre de 2010

Entre los 14 inmuebles destacan el MAC del Parque Forestal, la Iglesia "La Torina", en la VI Región, y la Matriz de Valparaíso.



Maureen Lennon Zaninovic
Un jurado de expertos vinculados a la Dibam, al Colegio de Arquitectos y al patrimonio seleccionó 14 inmuebles culturales e históricos que serán beneficiados con fondos para su reconstrucción posterremoto.

54 proyectos postularon a este programa, y la lista de ganadores fue dada a conocer ayer por Luciano Cruz-Coke, ministro de Cultura, afuera del Museo de Arte Contemporáneo del Parque Forestal. ¿Por qué se escogió este lugar? El edificio resultó beneficiado con $83 millones para la restauración de su frontis.

En total, el Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes destinó $900 millones de sus fondos a esta tarea de reconstrucción patrimonial, dineros que serán repartidos en proyectos como la Iglesia de la Matriz de Valparaíso ($100 millones), el Centro Cultural Estación Peralillo ($100 millones) y el Templo Santuario de San Sebastián de Yumbel ($85 millones).

"Este pequeño fondo es sólo el puntapié inicial de otros aportes que esperamos se den en el futuro para la reconstrucción del patrimonio", dijo Cruz-Coke.

Dos valiosas iniciativas que apoyan el patrimonio en regiones
Reconstrucción del Museo Pedro del Río Zañartu (Biobío)

Declarada monumento histórico, esta casa patronal del siglo XIX recibió $48 millones para su reconstrucción. El abogado e historiador Armando Cartes Montory, autor de la biografía de Pedro del Río Zañartu (1840-1918), quien fuera un ilustre viajero penquista, celebró el fondo: "Es una muy buena noticia para Concepción. Estamos hablando de una construcción muy valiosa, de madera, con corredores, que sigue el modelo de una arquitectura colchagüina; pero con sello propio".

Recuperación de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario "La Torina" (VI Región)

Fue construida a fines del siglo XVIII y se le adjudicaron $58 millones. Ilonka Csillag, de la Fundación Pro Cultura, dedicada a la reconstrucción patrimonial, comenta: "Felices con el fondo, sobre todo porque aquí hay una comunidad muy activa que trabaja en torno a este templo". El arquitecto Raúl Irarrázabal, complementa: "En su construcción participó Joaquín Toesca. Como obra de arquitectura es notable".

Etiquetas: , , ,

miércoles, 13 de octubre de 2010

Daniel Herrera se convierte en el minero Nº 16 en llegar a la superficie

Imágenes Canal13


















---

Daniel Herrera, el fanático de Audax Italiano, sale a la superficie

Lanacion.cl
Como el decimosexto liberado, el minero de 27 años fue recibido por su madre en medio de sobrecogedoras escenas.

Miércoles 13 de octubre de 2010 Actualizada 13:14 País


Foto AFP

El minero Daniel Herrera se convirtió en el decimosexto de los rescatados. El trabajador de 27 años fue recibido por su madre Alicia campos, quien ansiosa esperaba el momento de abrazarlo mientras se le quitaba el arnés de la cápsula Fénix 2. cerca de las 13 horas, Herrera era izado a la superficie en perfecto estado de salud.

Herrera está casado y aunque su oficio es de taxista, trabajaba en la mina San José como chofer de un camión de minerales. Es uno más de los mineros rescatados que es fanático del fútbol, en particular del Audax Italiano, equipo que le envió una camiseta autografiada por el elenco durante su cautiverio en compañía de los demás mineros.

Su familia lo recordaba durante el encierro como un maniático de la limpieza y el favorito de su madre a la que siempre expresó su cariño y ganas de verla durante los 69 días que estuvo bajo tierra. Al ser trasladado al hospital de campaña, la vocería la hizo su primo Cristián Núñez. “Quiero darle gracias a toda las familias que aperró con nosotros”, dijo.
---

http://www.infobae.com/mundo
13-10-10 MUNDO

Daniel Herrera es el decimosexto minero rescatado



Se trata del trabajador oriundo de Marchigüe, la VI Región chilena. Es el minero que hacía 7 meses había iniciado su trabajo. En uno de sus mensajes se mostró molesto con el trabajo de los psicólogos desde la superficie
Daniel Herrera es el minero que hacía siete meses había iniciado su trabajo y antes se había desempeñado como taxista conduciendo uno de su propiedad.

Oriundo de Marchigüe, la VI Región chilena, en uno de sus mensajes enviados a la superficie dijo estar molesto con el trabajo que hacen los psicólogos.

“No me preguntes más cómo me siento, porque en la carta que leí (...) sentí como si te estuvieses asesorando por ese 'doc', porque él provoca rechazo a todos acá dentro y provoca histeria en todos", dijo el minero en una de las misivas.

---

Etiquetas: , ,

domingo, 18 de mayo de 2008

VI región: Tradiciones




La agricultura y la minería originaron diversos oficios tradicionales, algunos de los cuales aún sobreviven en esta región. Entre los más significativos se cuentan la alfarería, cestería, sombrerería y textilería considerados como artesanías folclóricas.
Según opinión de los propios artesanos chilenos, los requisitos para ser considerados como tales pueden sintetizarse en los siguientes puntos:

1.- Predominio de las técnicas manuales en la producción de un objeto.
2.- Uso de materias primas de fácil y directa obtención.
3.- Práctica y aprendizaje del oficio de acuerdo a la tradición empírica.
4.- Nivel de escolaridad del artesano, correspondiente en términos generales a enseñanza escolar básica.
5.- Ingresos exiguos del oficio artesanal, y
6.- Tipología local de la plástica folclórica, diferente de la industrial (ibid.,1998)

Alfarería

De acuerdo a investigaciones realizadas hasta hoy, las prácticas alfareras se inician en esta región en el Período Alfarero Temprano (300 d.C. aprox.)1, continuando hasta nuestros días, como superviviencia de ancestrales tradiciones de raíz indígena tanto en el modo cuanto en la técnica de factura de un ceramio.

Locera, de El Copao, comuna de Pichilemu.




Para la confección de una vasija cerámica, se utiliza como materia prima la greda, que es extraída de minas ubicadas en cerros próximos a los lugares de vivienda, de manera similar a como se realizaba en el período indígena. Se escogen de preferencia aquellas arcillas que por su plasticidad no necesitan aditivos. Ejemplo de esto se aprecia actualmente en las localidades de Ciruelos (comuna de Pichilemu), Pueblo de Indios (comuna de San Vicente de Tagua Tagua) y Lima (comuna de Chépica).

La fabricación de una vasija cerámica comienza en el momento en que se deja «podrir la greda», esto es, se remojan en agua trozos de greda ligados naturalmente, hasta que se hidraten y ablanden, por un período de tres a cuatro días. Luego de esta etapa, el material resultante se amasa con los pies o las manos quedando así en condiciones de ser modelado. Para esto se utilizan como herramientas un pedazo de calabaza mate, un trozo de cuero o cordobán, piedras de río pequeñas y paletas de madera. Una vez confeccionada la vasija se deja «orear» para luego darle el acabado de superficie, que pude ser un pulido o bruñido dependiendo del tipo de vasija. Posteriormente se cuece con desechos animales en un horno semiexcavado en el sector exterior de la vivienda. Estas prácticas se mantienen actualmente en los mismos términos que consignan los cronistas y viajeros (Del Río y Tagle, 1998).


Vestuarios típicos
Doñihue

Artesano de la VI región
La principal característica de Doñihue es su artesanía, de gran prestigio nacional, basada en la confección de las coloridas mantas, chamantos y fajas, tejidas a telar con técnicas ancestrales y que son partes importantes del atuendo usado por el huaso, personaje típico chileno.


Lolol
Este pueblo se ha convertido en un importante centro de servicios para los visitantes, quienes además pueden adquirir artesanía típica, entre la que destacan sombreros y chupallas de paja teatina, mantas, frazadas, ponchos y tejidos a telar con lana cruda, la cual es teñida con productos naturales.

Pumanque
Su principal característica la constituyen los tejidos trabajados en rústicos telares, con lanas naturales, teñidas con raíces y productos vegetales dando forma a mantas, frazadas, chalones y chamantos.

Alfarería
De acuerdo a investigaciones realizadas hasta hoy, las prácticas alfareras se inician en esta región en el Período Alfarero Temprano (300 d.C. aprox.), continuando hasta nuestros días, como supervivencia de ancestrales tradiciones de raíz indígena.
Cestería de Chimbarongo




Para la confección de una vasija cerámica, se utiliza como materia prima la greda, que es extraída de minas ubicadas en cerros próximos a los lugares de vivienda, de manera similar a como se realizaba en el período indígena.
Se escogen de preferencia aquellas arcillas que por su plasticidad no necesitan aditivos. Ejemplo de esto se aprecia actualmente en las localidades de Ciruelos (comuna de Pichilemu), Pueblo de Indios (comuna de San Vicente de Tagua Tagua) y Lima (comuna de Chépica).
La fabricación de una vasija cerámica comienza en el momento en que se deja «podrir la greda», esto es, se remojan en agua trozos de greda ligados naturalmente, hasta que se hidraten y ablanden, por un período de tres a cuatro días.
Luego de esta etapa, el material resultante se amasa con los pies o las manos quedando así en condiciones de ser modelado. Para esto se utilizan como herramientas un pedazo de calabaza mate, un trozo de cuero o cordobán, piedras de río pequeñas y paletas de madera.
Una vez confeccionada la vasija se deja «orear» para luego darle el acabado de superficie, que puede ser un pulido o bruñido dependiendo del tipo de vasija. Posteriormente se cuece con desechos animales en un horno semiexcavado en el sector exterior de la vivienda.
Estas prácticas se mantienen actualmente en los mismos términos que consignan los cronistas y viajeros.
Las formas de las piezas en cerámica concuerdan con el uso que se les da, de tal manera que las grandes vasijas se asocian fundamentalmente con almacenamiento de granos y bebidas alcohólicas. Las vasijas medianas sirven de recipiente para líquidos (algunas de estas vasijas se complementan con filtros de piedra para agua) y también para tostar granos (callanas) y cocer alimentos. Las formas pequeñas se asocian a escudillas, platos, pipas, adornos, etc.
Este oficio de gran importancia, tal vez el más difundido en Chile y cuyo producto fue exportado en el pasado a Perú y España, fue conocido por el nombre de «búcaros» de la América Meridional.
Se ha trasmitido por generaciones y se ha mantenido vigente y sin grandes alteraciones en su técnica. Está en vías de desaparecer especialmente por el desinterés de las generaciones jóvenes hacia esta actividad que requiere un gran esfuerzo y dedicación y tiene una compensación económica muy precaria.

Cestería
Desde épocas remotas el hombre ha utilizado las fibras vegetales con múltiples propósitos: en paredes y techos de viviendas y bodegas, en cestería, sombreros, sillas, esteras, escobas, en la actividad agrícola (amarra de viñas, calafateo de vasijas de madera para vino, cercos, etc.).
Entre las más usadas se encuentran especies de ciperáceas: totora, batro, carrizo y quelmen; gramíneas: teatina, trigo y maíz; salicáceas: mimbre, baccharis: chilca o chilquilla, tesaria: sorona, brea o calafate y chusquea: quila y colihue.
Las condiciones climáticas de esta región impiden la conservación de la mayoría de los elementos confeccionados a partir de fibras vegetales (canastos, sombreros, esteras, etc.), por lo que difícilmente forman parte del registro arqueológico.
En cestería solamente hay evidencias de dos restos arqueológicos, ambos encontrados en sectores de altura, en Doñihue y en Pangal y en referencias documentales se menciona la existencia de un puente de cuerda y mimbre de factura incaica, instalado entre el cerro Orocoipo y el cerro Trocalán que permitía cruzar el río Cachapoal.
La calabaza o «guada», de gran tamaño, fue utilizada también como depósito y como vasija para fermentar chicha.
Los tallos de las ciperáceas antes mencionadas fueron utilizados por los indígenas para enmangar las puntas de proyectil y para construir y techar sus viviendas. En la actualidad estos elementos todavía se usan en techumbres, en los sectores aledaños al lago Rapel y Lolol.

El mimbre
Aún cuando no contamos con referencias documentales que explícitamente se refieran a prácticas de cestería, y asumiendo el origen reciente (en los años cincuenta) de esta artesanía en la localidad de Chimbarongo, creemos que el conocimiento que de ella tienen los habitantes de toda la región, por generaciones, avalaría la factura y el uso de dicha artesanía desde tiempos inmemoriales.
Las formas que han llegado hasta hoy se adecuan al uso, es así como encontramos grandes canastos para almacenaje o traslado de especies: canasto papero o cosechero, cuna (para pan), canasto para pescado, canasto leñero, canasto para la ropa, etc. Canastos medianos: para pasteles, tapado, maleta de pic-nic, de ropa, de huevos, de «vicios» (mate, yerba, azúcar), costurero, etc. Y canastos pequeños para diferentes usos. Además se utiliza hasta hoy la varilla de mimbre para la confección de secadores de ropa, de canastillos para flores, y para forrar chuicos y damajuanas, y para muebles como sillas, veladores, pisos, mesas, etc.

El sombrero

Sombrero de mimbre
Las fibras vegetales, además de tener una connotación utilitaria, alcanzan un valor estético significativo en una prenda del atuendo tradicional de la región: el sombrero. A través de referencias bibliográficas y grabados, se ha logrado reconstituir los diferentes modelos usados desde el siglo XVI hasta la fecha, los que generalmente tenían relación con el oficio desempeñado.
Las fibras utilizadas serían la teatina, el trigo, el mimbre y el maíz. Los centros donde todavía se fabrican los sombreros son de antigua data: La Lajuela (comuna de Santa Cruz), San Pedro de Alcántara y alrededores (comuna de Paredones), Las Cabras y Chimbarongo. Se aprecian diferencias en la materia prima y en las técnicas utilizadas para su confección.

La Lajuela y Alcántara utilizan teatina y paja de trigo, respectivamente, en ambos sectores existe hoy una especialización en este trabajo, es decir hay artesanos que sólo fabrican trenzas, otros recogen la paja y sólo unos pocos son capaces de realizar el trabajo completo, que además de los pasos mencionados, implica teñir con vegetales, coser las trenzas para dar forma al sombrero, encolarlo y plancharlo.
En Paredones y en Chimbarongo se utiliza la fibra sin trenzar ni coser. En el primero se «machaca» para obtener una sección más plana y en el segundo se teje el mimbre de manera similar a los canastos. Sombreros similares a los de esta última localidad se hacen también en el sector llamado Birintún (Pumanque), y se fabricaban también en El Manzano.
Los sombreros presentan tonalidades diversas. Primitivamente la tintura se obtenía de vegetales: por ejemplo, el color negro provenía del rovo -barro negro recogido a orillas de lagunas o esteros- y los tonos café-grisáceos de los tallos del quintral. Actualmente sólo algunas artesanas continúan con este sistema, otras han optado por las anilinas fabricadas en forma industrial.

Artesanía en cuero

Montura en cuero

Junto a las fibras vegetales, el hombre utiliza el recurso animal para alimento (leche, carne), abrigo (pieles, lanas), fabricación de implementos agrícolas, monturas, arneses de coche, correones, cordobanes, riendas, jáquimas, etc. (cueros), jabones y velas, etc. (cebos y aceites) y para la industria alimenticia (huesos y sangre).
El uso exclusivo de pieles se relaciona preferentemente con períodos arcaicos, prehispanos. Algunos cronistas del siglo XVI al referirse a los habitantes de esta región, los describen como «vestidos de pellejos».
Entre los elementos fabricados total o parcialmente de cueros podemos mencionar los ranchos que cuando eran confeccionados con este material se denominaban «tumbados» o «tumbaos». Referencias del uso de este tipo de viviendas se encuentra en documentos coloniales respecto a los indios TaguaTagua (1744).
Otro uso de este elemento lo vemos en las balsas de lobo, características de los pueblos pescadores del Norte Chico y probablemente de la Zona Central, conocidos como changos.
Existe abundante información documental hasta el siglo XVIII en que se menciona el uso de esta embarcación en el sector costero y para atravesar los caudalosos ríos.
Un tercer uso fue como lagar para almacenar chicha en el proceso de elaboración de la misma. Todavía permanece en uso en algunos sectores costeros de la región, en la comuna de La Estrella.



Cutra o Kutra



También se utilizó y aún es usada por algunos arrieros de la región, la kutra o cutra, que consiste en la piel de un caprino o ternero nonato desollado prolijamente y a la que se le han cerrado con tapones de madera, las aberturas correspondientes a las manos, patas y con tiento la abertura de la cabeza, con el propósito de acarrear chicha o harina tostada, en las largas y extenuantes jornadas de arreos de ganado hacia y desde la cordillera andina.
En el siglo pasado y hasta hace algunos años también se fabricaban las cámaras de neumáticos y se utlizaban para transportar aguardiente de destilerías clandestinas ubicadas al pie de los cerros.

Artesanía textil
Además de la utilización de cueros para vestimenta, desde épocas muy tempranas se menciona el uso de las prendas textiles.
Referencias documentales en esta zona sobre la fabricación de ellos, exponen que en 1584, con la instalación de un obraje de paños en tierras de Coruntue, de propiedad del encomendero don Alonso de Córdoba el Moço, se fabricaban «paños, frezadas, jergas y otros géneros de ropa» (Planella, 1988).

En épocas posteriores, los jesuitas continuaron con la producción de estos elementos, en instalaciones ubicadas en la iglesia de La Compañía, próxima a la localidad de Graneros.
La lana tratada se empleaba y aún se emplea para la confección de ponchos que, al decir del viajero Edmond Reuel Smith, quien pasó por Chile en el siglo XIX, «eran superiores a los ingleses, porque cuando se mojaban se ponían tiesos y compactos impidiendo que el agua penetrara, de manera similar a la protección que brinda el techo a la casa»1. Esta indumentaria fue y ha sido usada por todo tipo de personas, especialmente campesinos, independien-temente de su condición social.

Mantas, fajas y otros textiles


Ponchos típicos


Otra pieza de valor para la gente de campo es la manta. Tiene la misma forma que el poncho, pero es más corta y de colores más vivos. Se adorna con listas verticales de diferentes tonalidades.
Otras piezas textiles son la faja -que completaba el atuendo del huaso y que era preferentemente de color rojo, pero en la actualidad su uso ha ido disminuyendo-, la testera (pequeña faja tejida con flecos en sus extremos que servía para adornar la testa de los caballos), las alforjas o prevenciones (bolsas tejidas y ornamentadas con dibujos y borlas unidas con tirantes, que se usaban para llevar comestibles cuando se viajaba a caballo), las bolsas tabaqueras, los rebozos, y las chalinas.





Un textil que se teje escasamente en esta época, es el choapino, pequeña alfombra de gran colorido, hecha en técnica de nudo de alfombra, en las localidades de Navidad y Cabeceras (Paredones). Se usaba sobre las monturas.
Esta prenda textil fue ampliamente utilizada por los mapuches, quienes la denominaron como chañuntucu.

Choapino de Paredones
Los textiles implicaron un conocimiento e instrumental especializado que aún se aprecia en algunos sectores.
De acuerdo a investigaciones realizadas en esta región, se sabe que la actividad textil todavía se desarrolla en aproximadamente cincuenta localidades, donde aún tejen principalmente mantas y frazadas de lana de oveja sin teñir. Para este fin, se sigue usando un telar indígena, que se apoya en los muros y se complementa con el huso, la tortera, en ocasiones la rueca y la paleta.
Se utiliza también otro tipo de telar, vertical y estacado en el suelo, de escasa presencia en la región, o con una tarima de madera, característico de la zona de
Doñihue, en el que se teje una prenda de gran riqueza técnica y ornamental, utilizada por el huaso chileno como atavío de gala, especialmente en festividades ecuestres, criollas y religiosas: el chamanto.
No obstante que el uso del atuendo de huaso ha ido decreciendo, esta prenda se sigue confeccionando, contribuyendo por lo tanto a mantener vigente esta tradición, constituyéndose en el textil símbolo de Chile.
Existe un tercer telar, el de mayor uso, de origen europeo e introducido por los españoles. Es horizontal, con lizos y pedales, corresponde a un concepto más mecanizado de tejido en el que se teje gran cantidad de metros de tela que posteriormente se corta. Se conoce como telar español, rústico o de bayeta.

Telar vertical Telar horizontal

Este telar se utilizó en los obrajes y en la actualidad se fabrican en él principalmente frazadas.
Paralelo al atuendo del huaso, el caballo requiere de un apero adecuado que consiste en frenas, riendas, testera, montura, sobrecincha y estribos, confeccionadas por los respectivos artesanos: talabarteros, estriberos, espueleros.
Estas actividades aunque muy disminuidas, siguen vigentes en esta región.
Juegos, deportes y cultivo de destrezas
Junto a las actividades laborales descritas, el hombre dedica una parte importante de su tiempo libre a la recreación. Ella implica una organización y obedece a patrones de conducta compartidos por un grupo o comunidad, cuya finalidad es lograr una meta por suerte o habilidad.

En épocas prehispanas existió un fuerte vínculo entre la entretención y la adquisición de destrezas. El hombre debía estar preparado para enfrentar al medio, de tal manera que en algunos momentos la actividad de caza debió ser requisito indispensable para la supervivencia.
En momentos posteriores y ya con un relativo dominio del entorno, estas actividades de caza derivan por ejemplo a las «zorreaduras» todavía vigentes en esta zona, a la caza de guanacos y leones, actividad no desarrollada actualmente por tratarse de especies en extinción.
De acuerdo a la información bibliográfica existente, se menciona en esta zona, el juego de la chueca, palín o palicán, como una actividad relevante de los indígenas denominados «promaucaes», quienes mediante estas prácticas resguardaban tradiciones ancestrales, lazos de parentesco y territorialidad, amenazados y desarticulados por la presencia hispana. Con el transcurso del tiempo y la disminución de la población indígena, este juego se extingue en esta región.
Los juegos de la «pallalla» y la «huaraca», por su etimología, tienen también una raíz indígena y son jugados en algunas escuelas rurales hasta hoy, especialmente por mujeres.
Aparecen nuevos juegos de influencia hispana como es el caso de la rayuela, que según algunos autores se origina en los cuarteles y se populariza; según otros, se identifica con el juego conocido ya por los mapuches como tecum y jugado con tejos de piedra de distintos tamaños y de colores negro, rojo y blanco.
Este juego se arraiga con tanta fuerza que persiste en la actualidad con escasas modificaciones. Se juega con piezas metálicas, de plomo, fierro o bronce, de forma circular y consiste en largar los tejos sobre una raya señalada o sobre una lienza tensada. Los tejos que caen sobre la lienza tienen mejor puntaje que los que caen sobre la orilla.
En la época colonial se jugaba a los naipes (la brisca, la brisca rematada, el monte, el rocanbor, el tresillo, la escoba), las tabas, al palo encebado, al trompo, al luche, al volantín, a las carreras de ensacados, a las bolas; entre los juegos a caballo estaban las alcancías, el correr cañas, el correr sortijas, las carreras a la chilena, las topeaduras y el rodeo, que con el tiempo se convirtió en el deporte nacional, siendo la ciudad de Rancagua el lugar donde se define cada año el campeonato.
Durante el año se realizan rodeos a lo largo de Chile, donde compiten los huasos en colleras, con el objetivo de obtener puntaje para clasificar y acceder a la final nacional.
Este deporte habría tenido su origen en cuatro faenas agrícolas de la Colonia: la rodeada y la aparta del ganado realizada por dos jinetes, la trilla a yeguas en un corral circular que se transforma en pista de medialuna; la topeadura, prueba de fuerza tradicional entre dos jinetes o entre un jinete y un vacuno, y la modalidad de los torneos caballerescos, especialmente del juego de las parejas, en lo que respecta a usos y conductas tanto de los jinetes como del público. (Ver Arte popular o folclor)
Fuente Internet:
www.pro-ohiggins.cl/libro/cuerpo/4_1.asp


Etiquetas: ,