viernes, 25 de junio de 2010

Pueblo de Vichuquén: Reconstruyendo las bases

http://masdecoracion.latercera.com/
sábado 19 de junio 2010

Reportajes


Después del terremoto del 27 de febrero la gran mayoría del pueblo de Vichuquén quedó en el suelo, perdiendo ese encanto que atraía a miles de turistas. Hoy, gracias a expertos peruanos, será posible reconstruir el lugar y mantener su patrimonio.
por: Macarena Gaete L. / Fotos: C. P. Figueroa


De las 100 casas que existían en Vichuquén, hoy todas ellas están inhabitables. Las que no se cayeron con el terremoto terminaron por colapsar con las réplicas posteriores, y en lo que era un pueblo modelo, de arquitectura colonial, 100% de adobe y tejas de arcilla, actualmente se ven cerros de escombros y cientos de mediaguas.

Como una manera de ayudar a la reconstrucción, la minera Barrick, gracias a un acuerdo con el Servicio Nacional de Capacitación para la Industria de la Construcción (SENCICO) de Perú, está trabajando en refaccionar las fachadas características de la zona mediante la implementación de un novedoso adobe sismorresistente, técnica importada desde el país vecino. Además, tres técnicos del servicio estatal están capacitando a más de 50 habitantes de la comuna de Vichuquén para que aprendan las técnicas de utilización del adobe según las normas peruanas y el uso de la geomalla, elemento utilizado para reforzar las construcciones y así hacerlas resistentes a sismos incluso más fuertes que el del pasado 27 de febrero. Según el especialista peruano Marco Condorchoa, “en Perú tenemos mucha experiencia en fabricación en adobe porque casi el 30% de las edificaciones son de ese material. Venimos a aportar los conocimientos que tenemos allá para apoyarlos en la reconstrucción”. Para reforzar el adobe utilizan geomalla, un material plástico con alta resistencia a la tensión y capaz de adaptarse al movimiento, permitiendo que la vivienda se mantenga en óptimas condiciones hasta por 70 años, siempre y cuando el adobe sea de buena calidad.



Hoy los habitantes de Vichuquén están unidos en una causa común: levantar su pueblomanteniendo su carácter patrimonial. El alcalde de Vichuquén, Román Pavez, explica que su intención fue en primer lugar conservar la arquitectura y ver la posibilidad del adobe, aunque el tema no es sólo reconstruir. Este material ha causado bastante polémica, incluso en un momento se habló de prohibir su uso; por eso es fundamental que Chile tenga una norma de construcción en adobe similar a la que existe en Perú, para establecer unmétodo correcto de fabricación y edificación, y para que posteriormente sus habitantes puedan optar a subsidios, lo que hoy es imposible hasta que no exista la certificación, tema que se está analizando en el Ministerio de Vivienda con el objeto de incentivar y difundir el buen uso de un material tan tradicional en la cultura chilena.

Cualidades
Además de su carácter patrimonial y sustentable, el adobe tiene varias características aislantes. Posee una gran inercia térmica, lo que sirve de regulador de la temperatura interna, y es higroscópico, por lo que tiene una alta capacidad de difusión y de almacenar el frío en verano y el calor en invierno.

Etiquetas: ,

viernes, 18 de junio de 2010

Cardoen, Colchagua y el funeral del adobe

REVISTA CARAS
Publicado el 10 Junio 2010

Carlos Cardoen

Por: Rodrigo Barría
Fotos Diego Bernales



Sin lágrimas, Santa Cruz se reconstruye y Cardoen resume su ánimo: “Acá estoy, cagado, pero contento…”. Recorre la zona, su museo y el hotel, saca planos y anticipa que todo será ahora más grande y moderno.

En el Club Social la mitad de la estructura se mantiene en pie mientras el resto de la campestre y añosa edificación está en el suelo. No importa: lo que no derrumbó el terremoto sirve para poner varias mesas bajo un parrón que da sombra y uva dulce que algunos de los parroquianos que vienen a almorzar arrancan despreocupadamente.

El ruido de los martillos se mezcla con el de los servicios que cortan generosos trozos de carne mechada, lengua nogada o plateada.
Uno de los mozos, entrado en años —al que hay que hablarle fuerte para que oiga—, cuenta que el tradicional local tenía un paradójico e inútil seguro: cubría avalanchas y maremotos (pese a que no hay montañas cerca y que el mar está a varios kilómetros), pero no terremotos…



Pilar Jorquera, con sombrero y pañuelo al cuello, come un conejo con una gran ensalada chilena. A su lado, Carlos Cardoen prueba con ganas una bien lograda lengua nogada. El empresario mira el plato de su mujer y, con una mezcla de nostalgia y rechazo culinario, confiesa que en su vida ha probado de todo, menos el pequeño mamífero de orejas grandes. Todo se debe a Rabito, un conejo que de niño adoptó como mascota y al cual sigue rememorando con especial nostalgia.

EL GOLPE FUE DURO, las grietas, derrumbes y espacios vacíos después de las demoliciones de rigor se repiten con triste frecuencia en el paisaje del pueblo. Pero tal como se palpa en el Club Social, la gente tiene ganas de salir adelante e intentan traer de nuevo a sus vidas algo de rutina normal.

En la plaza —con araucarias y palmeras de enormes troncos delgados—, el lugar donde tocaba el orfeón apenas se mantiene en pie. Mientras en una banca dos tipos toman con relajo un enorme helado artesanal, Cardoen se pasea y mira apenado la inclinada edificación. Dice que guarda una vieja foto de sus padres que se tomaron justo ahí hace muchos años y que por eso ahora se empeñará en reconstruirlo tal como aparece en la añosa imagen.



Al otro lado de la calle, la iglesia de Santa Cruz es la expresión más evidente de la tragedia. Su enorme y alba arquitectura parece un inmueble en zona de guerra. Por dentro es una estructura hueca con enormes y altísimas murallas peligrosamente inclinadas. Sólo un Cristo en la cruz que estaba tras el altar se mantuvo en su sitio. El y unas pocas cintas en el piso, que sirvieron de adorno para el matrimonio que se celebró ahí la fatídica noche del 26 de febrero.

Desde la parte alta, un viejo armonio también ha sido preocupación para Cardoen. Su abuela, la concertista Natalia Loyola, tocaba el instrumento que quedó severamente dañado y colgando… Por eso el empresario pagó a unos obreros para que emprendieran una peligrosa misión de rescate: el artefacto ahora se irá al museo.

Cardoen se ha propuesto que la iglesia vuelva a ser lo que era. Nada fácil: calcula que reconstruirla costará algo más de 400 millones de pesos. Ya empresas como CAP o Cementos Bío Bío han comprometido insumos.

“Soy agnóstico, pero la iglesia es un lugar de encuentro que todos quieren acá. Además, el párroco tiene la virtud de que no anda tratando de convertir a la gente”, dice con algo de picardía.

Pilar, su mujer, también se ha sumado al proceso de reconstrucción a través de la Corporación Patrimonio de Colchagua, que preside José Tomás Errázuriz y que tiene entre sus directivos a Hernán Vicuña, Jorge Errázuriz, Christian Hartwig, Ale-xandra Lapostolle y Luis Allegretti.

Se trata de una entidad creada a mediados de marzo y constituida por diez profesionales que buscarán ir más allá de la emergencia, para enfocarse en la tarea de largo plazo que significará levantar parte importante del campo chileno destruido en la VI Región.

MURIERON ONCE PERSONAS en el pueblo. La destrucción en las entrañas de Colchagua fue tan severa como extendida. Y el adobe que reinó por siglos, ahora expone su cara más triste, con buena parte de los hogares rurales en el suelo. Nancagua, Chépica, Lolol o Placilla —con la sobrecogedora imagen del cementerio en que las tumbas parecen haber explotado, quedando los cadáveres a la vista— son algunos de los sitios que gritan la tragedia. Y ésta no sólo botó casas, sino también un señorial estilo de construcción sin más posibilidades de sobrevivencia.

“Tenemos unas cinco mil casas inhabitadas para demoler. Necesitamos tres mil mediaguas y hasta el momento tenemos como 300. Es bien dramático”, lamenta Héctor Valenzuela, alcalde de Santa Cruz, cuyo municipio también está mayoritariamente en el suelo.
“Es el funeral del adobe”, reafirma con resignación Cardoen mientras camina por el pueblo.

Aunque su casa es una sólida construcción de tres pisos a 20 kilómetros del pueblo, el terror igual se apoderó del empresario esa madrugada del 27. Dormía en el segundo piso mientras Alvaro, su pequeño hijo acompañado de un amigo, estaba en el tercer nivel. Y vino el zamarrón. Cardoen apenas se pudo sentar en la cama mientras veía como las murallas se contorneaban y las cosas se venían abajo. No pudo ir a buscar al niño… se mantuvieron en contacto sólo con gritos de un piso a otro. “Creí que la casa se caía. Me cagué de susto. Lejos, es el más terrible de los terremotos que he vivido”, dice sin complicarse un tipo con coraza aparentemente impenetrable.



Pasadas las cuatro de la madrugada iba rumbo a Santa Cruz para ver la suerte que habían corrido el museo y el hotel. A medio camino comprendió el tamaño del desastre: lo único que veía eran casas en el suelo. En una de ellas, con linternas y velas ayudó a sacar de entre los escombros a un hombre aplastado por una pesada muralla.

En el Hotel Santa Cruz había más de cien turistas, la mayoría aterrados italianos que permanecían a la intemperie. El comedor, la pérgola y el spa fueron los más castigados. Poco a poco se fueron todos los huéspedes y el recinto ya no abrió más. Cardoen, pese a que el daño estuvo concentrado en sectores específicos del inmueble, decidió empezar una refacción mayor —con un upgrade de toda la construcción—, por lo que el hotel estará listo en unos tres meses.

Lo más doloroso está en el museo de Colchagua, orgullo y alma del empresario: la mitad del lugar se vino abajo. Todo, porque parte importante correspondía a una antigua casona patronal de adobe que no resistió los más de ocho grados. Tras el terremoto hubo que hacer un segundo trabajo de rescate arqueológico, no por efecto del paso del tiempo, sino de los derrumbes. Muchas piezas de cerámica precolombina y otras en policromado se rompieron, por lo que se viene un largo trabajo de recuperación. Eso sí, se salvaron el Acta de Instalación de la Primera Junta de Gobierno, un piano de O’Higgins y la banda presidencial de José Miguel Carrera.

Más de un millón de dólares hay que invertir en el museo. Lo que se derrumbó, se limpió y ahora está en construcción un espacio moderno, con el doble de superficie.

En Lolol, el Museo de la Artesanía aguantó mejor que sus edificaciones vecinas. Hubo algunas piezas dañadas, pero el recinto apenas demorará unas semanas en abrir.

“Estoy orgulloso. Acá en la zona nadie ha llorado. Todos se han dedicado a limpiar y reconstruir. Salvo el pillaje de los carajos que no faltan y que se produjo en Concepción, ver Santiago sin daños importantes también es un orgullo. Por eso nos merecemos un aplauso para nosotros mismos”.

Un hombre saluda a Cardoen mientras pasa junto a Pilar por una esquina terremoteada. ¿Cómo está don Carlos? ‘‘Acá estoy, cagado, pero contento…’’, responde sintetizando el ánimo de una zona azotada, pero convencida de que lo que se levantará será mejor de lo que se vino abajo.
-

Etiquetas: , ,

domingo, 13 de junio de 2010

Recuperación de zonas rurales con sentido turístico

www.diarioviregion.cl
Viernes, 11 de Junio de 2010 17:34 administrador

Avanza reconstrucción patrimonial de la Región



Su segunda reunión tuvo la comisión que aglutina representantes de gobierno y del mundo privado, y que coordina la Agencia Regional de Desarrollo Productivo de la Región de O'Higgins, con el fin de orientar de la mejor forma posible las tareas de reconstrucción patrimonial.
La actividad fue encabezada por el director ejecutivo de la Agencia O'Higgins, Jaime Arancibia, y contó con la presencia del Secretario Regional Ministerial (Seremi) de Agricultura, Mauricio Donoso; el Seremi de Vivienda, Ragnar Branth; el vicepresidente del Consejo Estratégico de la Agencia O'Higgins, Francisco Duboy; la encargada regional de reconstrucción patrimonial, Nieves Cosmelli; Gonzalo Díaz, asesor patrimonial del Obispado; Nilo Covacevich del INIA Rayentué, el ingeniero agrónomo Roberto Soza, y la ingeniero en Gestión de Turismo, Ángela Salas, del Programa de Mejoramiento de la Competitividad (PMC) de Turismo de la ARDP.
Según Nieves Cosmelli, se debe asumir la recuperación de los inmuebles de forma asociada al desarrollo turístico, para lo cual se darán lineamientos, y proyectos para apoyar las comunidades afectadas".
La idea -agregó- es que se denomine patrimonio a todo el entorno, incluyendo a las personas, los artesanos y no sólo a los edificios, o sea, "es todo un modo de vida de los sectores rurales".
Cosmelli añadió que es necesario darle algo llamativo a las zonas rurales características, para que los jóvenes se queden allí, instalen negocios como restoranes y cafeterías, y manejen el idioma inglés para recibir a los turistas.

REEMPLAZAR EL ADOBE
Por su parte, el ingeniero agrónomo de vasta experiencia en construcciones rurales, Roberto Soza, se refirió al uso de ciertos materiales para conseguir una vivienda digna de bajo costo. Esto significa reemplazar al adobe importado desde España y que ha sido utilizado desde siempre, en circunstancias que no tiene características asísmicas y/o estructurales de resistencia.
Expuso modelos de viviendas presentadas en eventos como Fisa y Fital, y las casas de Melipilla y Pomaire, entre otras, que actualmente aún se mantienen en buenas condiciones, las que se pensaron como hogares de hasta 100 metros cuadrados, y que podrían reemplazar las mediaguas tradicionales, donde a partir de una mediagua invertida (uso de pie derechos y vigas) se adicionan listones, se recubren con tierra y paja, y se incorporan terminaciones impermeables.
La idea es edificar viviendas que mantengan formas y apariencias de la casa hecha en su totalidad con adobe, y que haría posible conservar un estilo arquitectónico que no modificará el entorno rural de las comunas afectadas por el terremoto.
"La solución de incorporar la vivienda industrializada como solución rápida y de bajo costo (por el volumen de Viviendas a Fabricar), no debe devaluar el patrimonio y la calidad de vida de la gente, en caso contrario, tendremos un mezcla de estilos ajenos al nuestra cultura", señaló Soza.
El ingeniero agrónomo añadió que el desafío es tener una casa industrializada chilena, que incorpore los factores patrimoniales como corredores, teja, bodega, "Y el uso de materiales que pueden ser aportados en autoconstrucción como el revestimiento en tierra y paja".

EL PATRIMONIO ES UN TEMA REGIÓN
El director ejecutivo de la Agencia O'Higgins, Jaime Arancibia, por su parte valoró compartir una misma visión con organismos públicos y privados sobre qué factores patrimoniales deben mantenerse en el tiempo.
Arancibia sostuvo que el Consejo Estratégico de la Agencia acordó aplicar la metodología de PMC para instalar el tema de reconstrucción patrimonial, y "Si hay empresarios e instituciones públicas y privadas que están dispuestas a enfrentar un foco estratégico de desarrollo, y están dispuestos también en colocar su esfuerzo en sacar adelante iniciativas, estamos dando los pasos de una metodología de construcción de PMC, pero no se está instalando uno paralelo o alternativo, porque el patrimonio es un tema región".
Agregó que es necesario entender que recuperar el patrimonio tiene que ver más con la cultura de una Región, donde es necesario que la construcción de viviendas industrializadas no represente una amenaza para las características propias de la Región de O'Higgins.
"Es necesario ser creativos para incorporar incentivos a las empresas constructoras en las soluciones de vivienda, donde el uso de materiales con carácter patrimonial y cultural sean incorporados al momento de entregar el subsidio habitacional de la vivienda rural", enfatizó.
Explicó que la Agencia está buscando una articulación y activación público-privada, y que en concreto se tiene un catastro del daño patrimonial del Minvu, del MOP, y otro del Obispado, "Entonces el desafío es ser más eficientes en aplicar los recursos y beneficiarnos todos con los documentos que se encuentran en elaboración, y no duplicar los esfuerzos"./

-

Etiquetas:

viernes, 14 de mayo de 2010

MINVU REALIZA JORNADAS DE CAPACITACIÓN EN RESTAURACIÓN DE CONSTRUCCIONES EN ADOBE

http://www.vi.cl/
Viernes, 14 de Mayo de 2010 20:27 Gety Pavez VIdal

Con apoyo de la empresa privada se realizan talleres de capacitación en Pumanque, Paredones, Pichidegua, La Estrella, Chépica y Peralillo



A principios de mayo en la comuna de Pumanque se dio inicio al Plan de Recuperación de Patrimonio de Arquitectura en tierra, impulsado por la Fundación Altiplano y con el apoyo de la CGE y de la Seremi de Vivienda y Urbanismo, Nieves Cosmelli. En el terreno de la antigua Iglesia destruida por el sismo del 27 de febrero se dio comienzo a los talleres de capacitación en restauración de construcciones de adobe y reforzamiento estructural a maestros de la construcción, jefes de obras e Ingenieros. Durante la etapa I del Plan de Recuperación en tierra, el equipo profesional taller Adobe de Restauración Patrimonial estará trabajando en la restauración parcial de la casa parroquial de Pumanque, que se realiza en modalidad Escuela Taller, abierta a todos los interesados en aprender el oficio restaurador.

El Plan de Recuperación de Patrimonio de Arquitectura en Tierra tiene por objetivo apoyar la restauración y conservación de construcciones patrimoniales de tierra (adobe, quincha, entre otros y busca asociar y apoyar a municipalidades rurales que estén o puedan estar a cargo de construcciones patrimoniales dañadas, pero que son recuperables. También convoca a dueños de casas patronales dispuestos a restaurar éstas para destinarlas a un nuevo uso público (cultural, productivo, turístico, entre otros).

Los talleres son dictados por expertos en conservación y restauración de arquitectura en tierra de distintos países. Los principales expositores son Patrick Taylor, especialista en construcción y restauración en adobe del Corporación Cornestones, de Santa Fe, USA; Eliana Rivera, arquitecta restauradora, con gran experiencia en restauración de patrimonio en tierra y piedra en Cuzco – Perú y Erika Vicente, Ingeniera Civil Estructural de la Pontificia Universidad Católica del Perú con experiencia en investigación y desarrollo de Ingeniería estructura de construcciones de tierra.

Le reunión se constituyó como una mesa de trabajo, dirigida por Cristián Heinsen, Director Ejecutivo de la Fundación Altiplano, en la que participaron todas las entidades antes mencionadas con el objetivo de dejar las bases para la implementación de la etapa 2 del Plan.

Esta segunda etapa consiste en la creación del Centro de Investigación y Desarrollo para el Adobe Chile (CIDACH). La Duración estimada de esta etapa es de 6 a 8 meses. Se pretende establecer un centro multidisciplinario para el catastro y diseño de proyectos de restauración en zona afectada, al servicio de municipalidades y privados asociados al plan. La primera misión del equipo CIDACH será definir los casos de arquitectura tradicional que serán los proyectos a diseñar y ejecutar por el Plan. El trabajo de diseño tendrá énfasis en cuestión estructural y en sistemas de reforzamiento desarrollados por la Pontificia Universidad Católica de Perú y GSAP. La etapa 2 comprende la instalación de un equipo de profesionales estable en construcción de adobe dañado y su restauración para ser la sede de CIDACH y centro de operaciones del Plan. La restauración se ejecuta a modo de escuela taller para capacitación avanzada de operarios ya calificados en la primera etapa y que ejecutarán proyectos en la denominada etapa 3.

Las municipalidades que se asociaron al plan (Pumanque, Paredones, Pichidegua, La Estrella, Chépica y Peralillo) definieron los edificios patrimoniales que están interesados a intervenir y se pusieron a disposición para apoyar en lo necesario para el correcto desarrollo de este.



----

Etiquetas: , , , , , ,

sábado, 8 de mayo de 2010

El adobe como desafío

www.emol.com
VD
sábado 8 de mayo de 2010

Un tremendo plan de recuperación para la arquitectura construida en tierra echó a andar la Fundación Altiplano en la Sexta Región. La propuesta es en sí un reto. "Si somos tan capos en antisísmica, prestémosle un poco de esa fantástica ciencia a la conservación de nuestro patrimonio", plantea Cristián Heinsen su director ejecutivo.

Texto, Paula Donoso Barros Fotografías, Viviana Morales


El domingo pasado en Pumanque, 100 km al suroeste de San Fernando, se juntó más gente que lo habitual. Había habitantes del pueblo, dueños de antiguas casa patronales, representantes de corporaciones culturales; alcaldes, la seremi del Minvu, el gobernador de la sexta región, gente que viajó desde Santiago, todos participando del Taller Adobe de restauración patrimonial, a cargo de la Fundación Altiplano, que dieron en terreno expertos adoberos venidos de Perú y Estados Unidos.

Es la primera etapa de un ambicioso plan que busca apoyar la restauración y la conservación de construcciones patrimoniales de tierra en el secano Costero de la Región de O´Higgins, apoyando a los vecinos y municipios que las tengan a su cargo y a dueños de casas patronales que estén dispuestos a abrir parte de ellas al uso público.

La iniciativa es de la Fundación Altiplano, organización experta en el tema de arquitectura en tierra, que hace diez años crearon en Arica Cristián Heinsen y Magdalena Pereira, marido y mujer, para restaurar las iglesias del desierto.

Poco después del terremoto viajaron desde Arica a la zona donde Magdalena tiene familia para ver hasta dónde llegaba el desastre.

Un buen desastre. "Este pueblo, Pumanque, era una maravilla. Manzanas completas con corredores, y cercano a un circuito turístico de primer nivel como es la Ruta del Vino en Colchagua, la que incluso se estaba proyectando que pasara por acá. Pero ahora está en el suelo", resume Cristián.

Sintieron como un deber moral su presencia. "Aunque nos digan hippies, somos de los pocos en Chile que se dedican en forma rigurosa a conservar Patrimonio arquitectónico en tierra. Teníamos que ayudar".



Los trabajos empezaron en la casa parroquial de Pumanque, que reunía distintos tipos de construcción.


"Lo más fácil parece ser deshacerse de todo, pero hay que evaluar caso por caso", plantea Cristián Heisen.




Lo primero fue que al encontrarse con la parroquia totalmente destruida y la casa parroquial a medio caer, definieron que ésta sería algo así como una escuela abierta, donde los especialistas que viajaron con ellos trabajarían en conjunto con gente del pueblo, para ponerla en pie. En paralelo, con financiamiento de la Compañía General de Electricidad, echaron a andar el primer paso de lo que llamaron Plan de Recuperación de Arquitectura Tradicional Chilena ofreciendo talleres en localidades vecinas a Pumanque, como Chépica, Paredones, Lolol, Peralillo, La Estrella y Pichidegüa para capacitar maestros, constructores y arquitectos para que puedan evaluar daños, restaurar y reforzar estructuralmente construcciones de adobe sumando técnicas de conservación a los conocimientos tradicionales.


¿Cuando lo viejo se transforma en patrimonial? No tengo idea. Hay textos muy elegantes para explicarlo, pero yo creo que es cuestión de cariño...", dice Heinsen.



Mariano Cutipa especialista en adobe, junto a Magdalena Pereira, Cristián Heinsen (de Fundación Altiplano), y su hijo Cristián.

Los fundadores de Altiplano no se niegan a la evidencia: "No hay que ser genio para saber que el adobe es malo para la sismo resistencia. Pero es nuestro patrimonio y si somos tan capos en antisísmica hagamos lo mismo que han hecho en otros países: prestémosle un poco de esa ciencia a la conservación de estas "cositas" que para mucha gente son relevantes", plantea Cristián.




Maderas y puertas esperan ser reutilizadas en los trabajos del taller.

El plan no es la conservación de museo. Tal como lo han venido haciendo en el norte, trabajan directamente con la gente del pueblo. "Nosotros fortalecemos comunidades que están a cargo de patrimonio. Una cosa es restaurar pero son ellos los que se van a quedar viviendo acá; hay que hacer programas en conjunto. Ver si lo valoran, sobre todo si les interesa..."

Los talleres son la primera etapa. Vienen dos más; una de ellas para establecer un centro de catastro, definición y diseño de proyectos de restauración en conjunto con municipalidades y casas patronales asociadas; y una tercera, de ejecución. "La idea es llevar a cabo los proyectos que constituirían el circuito del plan y eso subvencionaría la instalación de un súper "centro del adobe" en esta zona".

Ya concretar la primera etapa, para Cristián es un logro importante. "Sería bonito que algún día, la gente que quiera arreglar su casa no encuentre tantos problemas como ahora, que tenga subsidios... que puedan respetar el sistema constructivo original. Porque aparecen muchas soluciones que implican madera, donde el adobe va a quedar como un relleno no más. Y aquí, el sistema constructivo en sí, la forma y el proceso, es patrimonial".

Texto, Paula Donoso Barros
Fotografías, Viviana Morales


FUNDACIÓN ALTIPLANO

http://www.fundacionaltiplano.cl/plan_recuperacion.pdf

---

Etiquetas: , , ,