martes, 16 de marzo de 2010

La gran oportunidad de cambiar la Ley de Monumentos

Domingo 14 de Marzo del 2010
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Patrimonio dañado Entrevista a Óscar Acuña:
La gran oportunidad de cambiar la Ley de Monumentos





8,8 grados en la escala de Richter bastaron para dejar al patrimonio arquitectónico de la zona centro-sur severamente dañado. El secretario ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales señala, una vez más, la urgencia de modificar la ley que lo regula. Desde la capital, Acuña propone soluciones e iniciativas para contrarrestar los efectos del terremoto que ha marcado el año del Bicentenario.




Nicolás Rojas Inostroza
Al igual que muchos chilenos, Óscar Acuña no pudo dormir la madrugada del último sábado de febrero. Tras pasar la noche en vela, se reunió por la mañana con la ministra de Educación y, aprovechando su estadía en el centro, pasó a constatar el estado del Palacio Pereira, ubicado en la intersección de Huérfanos con San Martín. La construcción, cuyo anteproyecto de restauración fue recientemente aprobado, seguía ligeramente más desastrada que de costumbre, pero en pie.



Acuña estudió derecho en la Universidad de Chile y actualmente encabeza el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), organismo encargado de velar por la protección del patrimonio cultural declarado monumento nacional. Para su cometido cuenta con un presupuesto anual de poco más de mil millones de pesos, más una planta de doce arquitectos y nueve arqueólogos.

El secretario reconoce que el estado actual es complejo, y ante las preguntas sobre cómo se restaurará el patrimonio dañado, es enfático en aludir a un "gran desafío". La autoridad añade que en la capital y en Valparaíso los daños son menores en comparación con las regiones de O'Higgins y del Maule. Del Biobío aún se sabe poco. Desde la casa de las gárgolas, construcción de estilo neogótico que alberga al CMN, Acuña, de camisa y jeans, entrega sus propuestas para iniciar la reconstrucción.

- ¿Cómo vislumbra el panorama de restauración?

"Lamentablemente, pese a todo lo que se había avanzado, la naturaleza nos vuelve a demostrar que tenemos que empezar de nuevo, y van a pasar años para que esto vuelva a estar en pie. Pensar en una reforma a la Ley de Monumentos será un desafío muy importante para el tema patrimonial en Chile. El punto central es dotar a la ley de incentivos y de mecanismos que terminen con la situación actual. Cuando el consejo declara un monumento, obliga al propietario a cuidarlo, mantenerlo y conservarlo, porque nos interesa a todos; pero el dueño debe cuidarlo, y si no lo hace, lo sancionamos con las penas del infierno. En eso debe existir un mayor equilibrio".

- ¿Cuál es su idea?

"Este es como el país del diagnóstico, porque ya está súper discutido esto. La exención del IVA es inviable, pero sí podrían haber beneficios a través de la Ley de Donaciones Culturales. Actualmente es posible, pero sólo si las propiedades pertenecen al fisco. Debería haber beneficios a través de la Ley de la Renta, probablemente en mayor cantidad para los propietarios de monumentos históricos y algún incentivo para los dueños de bienes en zonas típicas. La Ley de Impuesto Territorial exime en la actualidad a los monumentos históricos de este tributo, siempre y cuando no tengan fines comerciales. Yo creo que deben existir los incentivos para que un señor que quiera instalar un restaurante, en vez de hacerlo en Borde Río pueda restaurar una casa en una zona de valor patrimonial, por ejemplo en Santiago poniente. Eso también podría extenderse a las zonas típicas, un 50% de rebaja en las contribuciones de impuestos territoriales para compensar la mantención de las características del área. Por último, quizás explorar un tema de mercado: si yo tengo un bien patrimonial que tiene dos plantas, y en la zona en que está emplazado el bien se puede construir hasta 10 pisos, yo no puedo edificar los ocho restantes porque la ley me lo prohíbe. La propuesta es que en esa zona se puedan transar las alturas, donde pueda ser admisible esa compensación".

-¿Qué sucede con los avances hacia la descentralización del consejo?

"Nuestra voluntad es ésa. Nos parece impresentable que se siga decidiendo en Santiago lo que se va a hacer en regiones, pero no tenemos la norma legal para que eso ocurra. Nosotros creemos que lo único en que debería quedar la decisión en Santiago es la declaratoria de monumentos nacionales, la desafectación de éstos y las demoliciones. El resto es el 95% del trabajo que hace el consejo. Tenemos un artículo que nos impide darle poder resolutivo a las regiones, que se podría cambiar hasta en una ley miscelánea".

- Se han caído iglesias, casas y otras construcciones. En el proceso de restauración, ¿hay que insistir con el adobe?

"Lo primero es tener calma, antes de empezar con la tendencia natural de demoler. Nosotros llevamos un año y medio trabajando con el Colegio de Ingenieros para establecer una norma técnica para el adobe. En Chile, al día de hoy, el adobe no cumple con las normas de construcción, pero en el país existe y existirá mucha construcción con este material. Es una realidad con la que tenemos que lidiar. Lo peor que podría ocurrir es estigmatizar el adobe, tenemos que velar por su mejor conservación".





Fuente: Consejo de Monumentos Nacionales
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