jueves, 18 de marzo de 2010

Terremoto revela secreto guardado durante 114 años:

wwww.emol.com
Fecha: 18 de marzo de 2010



PROGENITORES.- María Isabel Rebolledo y José de la Cruz Peña (padres de la bebé), en una foto que conservan sus familiares.


SEPULTURA.- Los restos de la niña estaban entre telas y diarios de la época, al interior de un muro de adobe y en un pequeño cofre con forma de ataúd.

La misiva contiene la breve biografía de la menor

Cuerpo de niña fallecida en 1896 aparece entre los muros de adobe de una antigua casona de Chimbarongo

Sólo alcanzó a vivir dos horas y fue sepultada en una caja de madera, envuelta en telas y con una carta con el nombre de sus padres.

ARIEL RAMOS
CHIMBARONGO.- En medio de un muro de adobe de una antigua casona de Chimbarongo, gravemente dañada por el terremoto, personal municipal que trabajaba en su derrumbe encontró un pequeño cofre de madera semejante a un ataúd. La sorpresa al abrirlo fue mayor. En su interior se encontraban los restos que serían de un bebé, envuelto en telas y periódicos, junto a una carta: "Nació viva. Vivió dos horas (...) Rezad por ella", señalaba parte del escrito.

Los restos serían de una niña de seis meses de gestación, nacida en 1896, hija de María Isabel Rebolledo y José de la Cruz Peña. Fue un secreto que se llevaron a la tumba, y que solo 114 años después, y producto del terremoto que sacudió a la ciudad el 27 de febrero, salió a la luz para sus descendientes.

"De la historia de esta niñita, que habría sido mi tía, nosotros nunca supimos. En la familia nunca se comentó o escuchamos a mis tías hablar algo de ello, porque tampoco lo tienen que haber sabido. Fue un secreto de mis abuelos", dice hoy la nieta del matrimonio Peña-Rebolledo, María Peña Urra.

La propiedad de mil metros cuadrados fue construida a inicios del siglo XIX, una de las más antiguas de la comuna. Hasta allí se trasladó José de la Cruz Peña con su mujer desde Santiago para hacerse cargo del fundo familiar. María Isabel Rebolledo había salido poco antes desde Concepción, tras una epidemia de peste en esa ciudad.

El matrimonio es considerado como uno de los impulsores de Chimbarongo, dice su bisnieto Jorge Abrigo. La casona, con dos patios interiores, era ocupada para las reuniones sociales. "Siempre estuvo abierta a la comunidad. Había reuniones de todo tipo, desde los scouts, de bomberos, el rotary, clubes de huaso, fiestas de colegio, todo se hacía en esta casa", recuerda María Peña. En Chimbarongo tuvieron ocho hijos y 19 nietos, de los cuales sólo ella vive en la comuna.

Pese al hermetismo de la pareja respecto del entierro develado tras el terremoto, Abrigo afirma que "como historia de familia se rumoreaba que había alguien (enterrado), pero no era nada claro. Los abuelos no informaron a sus hijos acerca de ninguna situación".

Para María Peña, tanto la decisión de ocultar el cuerpo como de no contar este hecho pudo obedecer a un miedo social ante la pérdida. Por ello, habrían decidido mantener el secreto, develado sólo cuando un terremoto dejó la propiedad en el suelo.


Tras análisis arqueológico, familiar quiere sepultarla
La arqueóloga de San Fernando, Blanca Tagle, ligada al Consejo de Monumentos Nacionales, retirará hoy los restos de la niña desde la subcomisaría de Carabineros de Chimbarongo, donde están en custodia desde el día del hallazgo.

La profesional realizará un análisis tanto a los huesos como a la carta encontrada. Se buscará determinar la data de los restos óseos, la edad y la identificación. En un plazo de 15 días deberá emitir un informe a Carabineros y al Ministerio Público.

Si los familiares más cercanos presentan la intención de que los restos les sean entregados para darles sepultura, el Consejo de Monumentos no tendrá oposición.

Hasta ayer, ningún pariente de la familia había llegado a la unidad policial para consultar formalmente por el hallazgo. Sin embargo, María Peña (nieta de los padres de la niña) ya adelantó que su intención es hacerse cargo del cuerpo de la niña. "Con mi hermana nos vamos a tener que hacer responsables para darle cristiana sepultura", afirmó. Esto se realizaría en el cementerio parroquial de Chimbarongo, donde están sepultados sus padres.

La carta que la acompañaba
"Agosto 10, de 1896. Edad, 6 meses. Nació viva. Vivió dos horas. Esta niña es hija de María Isabel Rebolledo y José de la Cruz Peña. Rezad por ella", es el texto completo de la carta encontrada junto a los restos de la menor, al interior de un pequeño cofre de madera. Éstos se contraban envueltos con trozos de tela -aparentemente lino- y algunas páginas de diarios de la época.

La misiva, que habría sido realizada por uno de sus padres, fue escrita con una pluma en tinta y a mano, con caligrafía propia de la época. Estos elementos también serán sometidos a peritajes por parte del Consejo de Monumentos Nacionales, cuyos expertos deberán ratificar el tipo de tinta usado y la fecha señalada en la carta.
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Terremoto deja al descubierto cuerpo de niña fallecida en 1896
categorias: Cultura - Nacional
El derrumbe de una antigua casona de adobe en la comuna de Chimbarongo, en la Región de Ohiggins, reveló un secreto guardado por 114 años: el cuerpo de una niña fallecida en 1896.

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Escrito por Luis Felipe Caneo







*El derrumbe de una antigua casona de adobe en la comuna de Chimbarongo, en la Región de Ohiggins, reveló un secreto guardado por 114 años: el cuerpo de una niña fallecida en 1896, el cual se hallan en un pequeño cofre con forma de ataúd.Por Luis Felipe Caneo.


El terremoto del pasado 27 de febrero que afectó a la zona central de Chile dejó como saldo víctimas y destrucción de miles de viviendas en las distintas ciudades, una realidad de la cual Chimbarongo no fue la excepción. En esa comuna de la Región del Libertador, al medio de un muro de adobe de una antigua casona, gravemente dañada, el personal municipal que trabajaba en el derrumbe del immueble, encontraron un sorprendente hallazgo: un pequeño cofre que era similar a la figura de un ataúd, en cuyo interior estaban restos que pertenecerían a un bebé, los cuales estaban envueltos en telas y periódicos.Todo esto estaba acompañado de una carta que da algunas luces del cuerpo: ""Nació viva. Vivió dos horas (...) Rezad por ella".



De acuerdo a los primeros antecedentes, se trataría de una menor nacida en 1896 de seis meses de gestación, hija de María Isabel Rebolledo y José de la Cruz Peña, la cual alcanzó a vivir solamente dos horas. Un hecho que sus progenitores nunca revelaron, según los primeros indicios, llevándose su secreto a la tumba, el cual salió a la luz pública después de 114 años, en medio de la demolición de esta casona de 1000 metros cuadrados, construida en el siglo XIX, la cual se trasladó José de la Cruz con su familia para administrar el fundo familiar.Cabe señalar que ese lugar era considerado uno de los más antiguos de la comuna, una vivienda que al momento del terremoto se encontraba desahabitada.



El chofer de la retroexcavadora, el operador de grúas José Ortiz, fue el primero en localizar el cofre, transformándose para él en una experiencia impactante: "bueno yo estaba despejando el lugar y de repente me tope con unas maderas y se abrió la cajita y me baje a ver y pude ver una carta donde decía de quien se trataba y la fecha que había muerto, de inmediato llame al sargento Marcelo Araos del Ejercito y pudimos comprobar que se trataba de una guagüita que estaba enterrada, y lo mas impactante fue leer la nota donde decía recen por ella, eso me conmovió mucho y luego llego carabineros y luego se comprobó que en este lugar fue su lugar donde permaneció sepultada mas de cien años, la gente decía que acá penaban pero yo no creía nada de lo que decían quizás acá queda demostrado que era ella que buscaba que alguien la encontrara para enterrarla donde esta su familia.", comentó al diario Rengo al Día. Por su parte, el sargento Araos, describió como un instante emocionante lo antes descrito: " Bueno algo impactante y a la vez ser el primero en estar al lado de ella y leer lo que decía fue realmente impactante, sobre todo decía recen por ella bueno fue una experiencia que jamás olvidaré.", indicó.


Desconocimiento familiar



"De la historia de esta niñita, que habría sido mi tía, nosotros nunca supimos. En la familia nunca se comentó o escuchamos a mis tías hablar algo de ello, porque tampoco lo tienen que haber sabido. Fue un secreto de mis abuelos", comentó la nieta del matrimonio Peña-Rebolledo, María Peña Urra a la prensa.Por su parte, el bisnieto, Jorge Abrigo, indica que había un rumor de que se había enterrado a alguien en la familia, pero no había mayores datos sobre el hecho: "Como historia de familia se rumoreaba que había alguien (enterrado), pero no era nada claro. Los abuelos no informaron a sus hijos acerca de ninguna situación".Al intentar determinar las motivaciones del actuar de la familia Peña-Rebolledo, María Peña cree que el miedo social ante la pérdida de un ser querido los llevó a guardar este secreto para siempre, otra explicación de lo anterior, tomando en cuenta los antecedentes históricos del Chile de a fines del siglo XIX, se explica por el hecho de que los niños eran inscritos en el Registro Civil un tiempo después de su nacimiento, una realidad que no hizo la familia Peña-Rebolledo por la prematura muerte de la menor.



Es importante señalar que los padres de la niña fueron importantes personajes para la comuna de Chimbarongo. El progenitor era conocido como Pichino y su casa constituía un punto de encuentro para las reuniones sociales de la época, como lo revela la nieta de los padres de la niña, María Peña: "Siempre estuvo abierta a la comunidad. Había reuniones de todo tipo, desde los scouts, de bomberos, el rotary, clubes de huaso, fiestas de colegio, todo se hacía en esta casa", indicó a El Mercurio.Este matrimonio dejó como descendencia 8 hijos y 19 nietos.


Los pasos que siguen



La arqueóloga , Blanca Tagle, perteneciente al Consejo de Monumentos Nacionales, será la encargada de llevar a cabo un análisis de los restos y de la carta encontrada, con el fin de determinar la edad y la identificación de la fallecida, resultados que en un plazo de 15 días serán comunicados al Ministerio Público y a Carabineros.Luego, si así lo desean los familiares, pueden darle sepultura a ésta menor, situación que así ocurrirá.María Peña ya expresó su deseo de enterrar el contenido del cofre:"Con mi hermana nos vamos a tener que hacer responsables para darle cristiana sepultura",la cual se realizará en el Cementerio Parroquial de Chimbarongo, lugar donde se hallan sus padres.



"Agosto 10, de 1896. Edad, 6 meses. Nació viva. Vivió dos horas. Esta niña es hija de María Isabel Rebolledo y José de la Cruz Peña. Rezad por ella", así rezaba la carta hallada junto al cofre la cual fue escrita por unos de los padres y a tinta, tal como era la costumbre de la época. Todos estos elementos serán sometidos a peritajes de expertos del Cmm.



En definitiva, este hallazgo nos permitirá conocer nuevos detalles sobre Chimbarongo y sus alrededores, contribuyendo así a la conservación de la memoria colectiva de la Región de Ohiggins en el Año del Bicentenario.





Última Actualización: 27 de Junio 2010 11:33:00 PM

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2 comentarios:

A las 19 de marzo de 2010, 5:22 , Blogger Morphia ha dicho...

la carta dice "Edad, 6 meses"... y luego "vivió 2 horas"...

cómo es la cosa????

 
A las 22 de marzo de 2010, 10:25 , Blogger Raul ha dicho...

Supongo que se refiere a 6 meses de gestación, o sea nació prematura y alcanzó a vivir dos horas despues del nacimiento.

 

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