domingo, 27 de septiembre de 2009

“Medios, municipio y comunidad podrían retomar las antiguas fiestas”

LA NUEVA VOZ DE COLCHAGUA
Martes, 15 de Septiembre de 2009 21:23 administrador



Lucy Bava Laplace Directora Radio Trigal


Septiembre es sinónimo de fiestas, muchos optan por salir de la ciudad a otros destinos con mayor atractivo turístico y oferta dieciochera. ¿Pero siempre ha sido así? En la entrevista de la semana quisimos recordar una de las fiestas que culminaba el mes y recordaba la bienvenida de una nueva estación: La Fiesta de la Primavera y para ella escogimos a una representante de los medios de comunicación y reconocida mujer sanfernandina, la actual directora de Radio Trigal: Lucy Bava Laplace.

¿Qué recuerdos le trae la Fiesta de la Primavera?

-Demasiados…Primero se hacia el rodeo y después venía la Fiesta de la Primavera… yo me disfrazaba, me reía. Ahí estaban las ex alumnas del liceo de niñas, había un baile en el liceo de hombres y el día domingo en la Plaza de Armas una gran participación de la gente, pero de toda la gente, independiente su clase social o económica.
Los tiempos han cambiado entonces…
Antes no existía temor, participaba la gente en familia. Todos iban al estadio, participaban en pic nic. Se iba sin ninguna dificultad, sin ningún temor. Yo siento es que la gente era más sana antes que hoy.

¿A qué se debe eso?
-La gente vibraba con la fiesta y compartía más, no entiendo por qué. Posiblemente sea más difícil vivir ahora que antes. Recuerdo que todo el mundo llegaba a la fiesta como a las nueve y media de la noche y nos íbamos todos al amanecer.

¿A quienes recuerda?
-Recuerdo personas que trabajaban en radio: Orlando Moral (El Pita), Alfonso Fuenzalida, Eliana Ibáñez y muchos más. La radio tenía mucho poder de convocatoria, todo el mundo se alegraba, pero luego la televisión opacó a la radio.

¿Cree entonces que la radio ha perdido su valor? ¿Su poder de convocatoria?
-valor de la radio no, jamás, porque la radio siempre está vigente, es cierto que en el caso de noticias en televisión las estás viendo, pero la radio es más instantánea y con las nuevas tecnologías, más aún…
San Fernando ¿Estaría preparado para revivir las fiestas de antaño?
He soñado con eso, me encantaría ver las fiestas de la primavera de antes, donde todo el mundo se disfrazaba. Ferrocarriles hacía unos carros alegóricos preciosos, la Maggi, los colegios; alrededor de la plaza se veían carros y carros. ¡Igual que el rodeo antiguo! Me encantaría.
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EL AMAULE
30 de octubre de 2007

Las Fiestas de la Primavera de antaño
Se han perdido en el tiempo las alegres comparsas con que la juventud de hace 40 y más años, salían a recibir la primavera, coronando a una reina adolescente, proclamando su belleza e inundando las calles de alegría, color y vida.

Escrito por Jaime González Colville

Hemos leído que, en algunas comunas, se intenta revivir a las fiestas de la primavera. Nunca imaginó don Valentín Letelier, rector de la Universidad de Chile en 1907 que, al fundar la Federación de Estudiantes – hace una centuria -, iba a establecer, además, una tradición, a partir de 1910, que, durante gran parte del siglo XX, hizo vibrar, reír y luchar a la juventud, quienes, abrían la puerta a la estación de las flores con una actividad que se mantendría en el tiempo y se extendería por Chile con el nombre de Fiesta de la Primavera.

Pero no solo se ungieron soberanas, también emergieron poetas que lograron fama al obtener el primer lugar del certamen denominado Canto a la Reina, donde un admirador, debía ensalzar la belleza de la joven monarca.

Todos competían. Todos escribían poemas rimbombantes, elocuentes, plenos de inspiración para la dama que los oiría. Era un canto a la juventud, también a la vida, al renacer de los colores en la naturaleza.

Las jóvenes de familias acomodadas, las más distinguidas de cada sociedad, santiaguina, talquina o cauquenina, o de pueblos pequeños como Villa Alegre o San Javier, salían a buscar su corona con fervor y entusiasmo. Se luchaba y se ganaban votos en buena lid. Eran elecciones apasionadas, donde también se integraban con similar pasión los adultos. Todos eran parte de las comisiones de los votos, de la velada bufa, del baile de honor, de las comparsas, de los disfraces.
Se competía en ingenio, buen gusto, alegría y creatividad.

Las fiestas y Neruda

Santiago dio la pauta en 1915. Se sabe de fiestas anteriores, pero a partir de ese año la costumbre será imitada en todo el país. De pronto la juventud sin voz y sin actitud, adquiere presencia, fuerza, estilo y espacio. En 1917 es poeta laureado Raimundo Echevarria Larrazabal, que será luego integrante de la bohemia banda de Neruda. En 1919 gana Roberto Meza Fuentes, un año después llega a Santiago el joven Neftali Reyes quien hace suyo el cetro en 1921 con su “Canción de Fiesta”, que le sube un peldaño más hacia la fama.

Pero Neruda no era un novato en esta lid: en 1919, ha logrado el tercer lugar en las fiestas de Cauquenes. No puede concurrir a leer sus versos (vive en Temuco) los que son declamados por un alumno del liceo local. La soberana es Marina Pinochet Campos, una bella joven de dieciocho años, pariente de quien, cincuenta y cuatro años más tarde, ocupará violentamente la atención del poeta: Augusto Pinochet.

Talca no se ha quedado atrás: en 1917 el Dr. Francisco Hederra Concha, desde los aristócratas salones del Club Talca, entusiasma a los vecinos para celebrar estos festejos. La sociedad talquina acepta incorporarse. La reina es Malva Donoso y le secunda una gentil corte de amor. Como Talca no hace cosas a medias, las fiestas ocupan una página de la mítica revista Zig Zag. Todo un acierto para la época.

Gustavo Campaña, con música de Javier Rengifo compone una canción, por los años treinta, que será el himno de la muchachada de varias generaciones: “Cascabel, de dulce y claro tintinear:/el corazón nos va diciendo/ que hay en toda promesa/ una azul y luminosa realidad/” // “Que se vuelvan las almas joviales/ y que surja en las sombras la luz/ y que al ritmo de este canto/bajo el cielo claro y azul/ triunfe el sueño de la juventud/”.

El ansiado trono

En 1927, la hermosa jovencita talquina, Amelia Clavé – que impone la audaz moda de su pelo corto y el aire desafiante con que aparece en las fotografías - enfervoriza las calles de la quieta ciudad con su corso de flores, guirnaldas y disfraces.

Las comparsas primaverales siguen llegando a los quietos pueblos: veinte años más tarde se celebran con singular entusiasmo en Villa Alegre. En 1945 doña María Bazán del Campo se ciñe la radiante corona, en medio de una elegante corte de bellas princesas vestidas de armiño y sedas blancas.




En 1949 la villa de los naranjos se deslumbra con Alicia García González (en la fotografía de este artículo) que se inmortaliza en una fotografía donde brillan la femineidad, la coquetería y la viveza de la juventud. Hoy, solo sobreviven dos o tres integrantes de esa “corte angelical” como destacaban los titulares de la prensa de entonces.

En Linares se elige a la aún adolescente Lila Castro Sánchez, cuyos ojos verdes relampaguean en su trono.

En esta última ciudad ocurre un acontecimiento propio de un cuento kafkaiano: una agraciada niña, que fue ungida reina, sintió que su belleza no era digna de los pretendientes locales y aguardó, por años, al príncipe azul que la desposaría. La vimos, por las calles – en sus últimos años - envejecida y solitaria, llevando la pena de su espera sin final.

Suma y sigue: en los años cincuenta, en la capital, la candidatura de una linda morena, Natacha Méndez, enfrenta a los santiaguinos en una lúdica, afiebrada, pero carente de rencores, pugna por la corona. La disputa tiene los caracteres de una verdadera elección presidencial El triunfo de los “natachistas” llena las calles de jolgorio, música y comparsas. Los recuerdos de ese legendario reinado, persistirán durante mucho tiempo.

Pero la fiesta se fue desperfilando a medida que la política ocupaba espacios. En los años setenta las competencias eran entre candidaturas “de derecha e izquierda”, con verdaderos enfrentamientos a golpes. No faltaban políticos que, en busca de votos, se encaramaban a un escenario para proclamar a alguna soberana. Y si antes las jóvenes contrincantes integraban la corte de la ganadora, en la últimas fiesta primaverales de Villa Alegre, el 2004, las perdedoras intentaron apedrear la casa del alcalde.

¿Quién podría retomar la iniciativa?
-El problema es que hoy estamos muy politizados. Lo ideal sería un organismo como la municipalidad o una institución que tenga gran poder de convocatoria. Es cierto, las ciudades crecen y todo es más difícil. Pero se puede… un ejemplo simple: yo pertenezco a un club de tango y hemos tenido tal poder de convocatoria que sólo hemos avisado en esta radio y logramos reunir tal cantidad de gente que es difícil imaginar.
O sea el rol de los medios es importante en esto…
Los medios de comunicación en conjunto con la comunidad podrían rehacer estas fiestas. Aunque es muy difícil que los medios se unan hoy en día. Todas las fuerzas vivas de la ciudad deben unirse. Hay gente que dice que San Fernando no es lo de antes, pero es cuestión de revivirlo y para eso se necesita empuje, las ganas de hacer cosas, la participación de la juventud y la experiencia de los más viejos.-
Actualizado (Martes, 15 de Septiembre de 2009 21:30)
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Corporación Cultural de Lo Barnechea
Enviado por Coba el 03/11/2008 a las 12:01 PM

Fiesta de la Primavera; una tradición que vale la pena rescatar



Lamentablemente con el paso del tiempo, se fue perdiendo esta tradición que durante los años '50 y '60 alcanzó su "peak" y en la cual la mayor atracción era la coronación de la Reina, a quien se le dedicaba un poema en su honor que también pasaba por un proceso de selección. Todos competían, todos escribían poemas rimbombantes que significaban un canto a la juventud, a la vida y al renacer de los colores de la naturaleza.



Las jóvenes de familias acomodadas participaban con entusiasmo. Se luchaba y se ganaba votos en buena lid. Todos eran parte de las comisiones de los votos, del baile de honor, de la decoración de los carros alégoricos y de los disfraces.

Santiago es la ciudad que da la pauta a esta celebración, pero luego será una costumbre imitada en todo el país.

En 1921 gana el certamen de poesía un joven Neftalí Reyes (Pablo Neruda) con su "Canción de Fiesta". Mientras que Gustavo Campaña, en los años '30, compone el que será el himno por varias generaciones.
"Que se vuelvan las almas joviales
y que surja en las sombras la luz
y que al ritmo de este canto
bajo el cielo claro y azul
triunfante el sueño de la juventud".

Reinados memorables:

En 1927 Amelia Clavé fue coronada como Reina. Con su pelo corot y aire desafiante, logró cautivar a los asistentes.



En 1949 Alicia García González (en la fotografía de arriba) se inmortaliza en una imagen hermosa junto a sus damas de honor.

En los años '50 la ganadora fue una linda morena llamada Natacha Méndez. La disputa alcanzó los ribetes de una elección presidencial, en la que el triunfo de los "natachistas" llenó las calles de jolgorio y música.

La fiesta se comienza a desperfilar ya en los '70, cuando la elección comienza a politizarse. La competencia se convierte en una disputa entre candidatas de derecha e izquierda, lo que muchas veces terminaba con enfrentamientos a golpes.
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El baúl de los recuerdos



Gloria Legisos saltó a la fama al ganar el título de Reina de la Primavera en 1950, en una reñida competencia en que logró vencer a la gran favorita de los deportistas, Natacha Méndez. Sin ser universitaria, Gloria representó a los estudiantes quienes la aclamaron como su reina.



Natacha Méndez, la reina del pueblo
Cuentan que en los años '50, los califas repletaban el desaparecido gimnasio Cabrera Gana para ver a Natacha Méndez. Es que esta morena, que no sólo había encandilado a los estudiantes cuando la eligieron por votación popular Reina de la Primavera (equivalente al Miss Chile de hoy) y que al final el rector de la Universidad de Chile le quitó la corona y se la entregó a Gloria Legisos, era una destacada baquetbolista del club Famae.

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EL MERCURIO
Domingo 20 de diciembre de 2009

ALBUM FAMILIAR


Quillota, 1949
Fiesta de la primavera

Esta tradicional fiesta juvenil agrupaba a jóvenes que en distintas alianzas inscribían la candidatura de su reina. Competían en diferentes actividades, como visita a hogares de ancianos, carros alegóricos, venta de votos y deportes para conseguir coronar a su candidata a reina.

La fiesta final comenzaba el jueves con una velada Bufa que era seguida de un baile de coronación el día sábado.

En esta imagen, de derecha a izquierda, Ana Zolezzi, Virginia Suárez, Corina Bahamonde, Gaby Concha, la reina de la Primavera Lucía Coronado, Nelly Cambiasso, Cecilia Bulling, Alicia Larraguibel y Miriam Rasmussen.

Esta imagen la envió Luis Eduardo Ibarra Coronado.

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