viernes, 30 de julio de 2010

Emeterio Arratia Cáceres, cura de la Parroquia San Andrés de Cáhuil (Ciruelos) 1884-1888


EMETERIO ARRATIA CÁCERES
1859-1924

Presbítero del Arzobispado de Santiago, nació en La Estrella el 22-3-1859 y fue hijo de D. Eustaquio Arratia y de Da. Matea Cáceres. Fue alumno de los Seminarios de San Pedro Damiano y de los SS. Angeles y recibió la Ordenación sacerdotal el 24-9-1881. Fue Prefecto general del Seminario de Valparaíso; Cura de Cáhuil (Ciruelos) (1884-88); Cura de Cartagena (Lo Abarca) en los años 1889-1891; Capellán de Ejército durante varios años y Capellán de la Casa de Ejercicios de S. Juan Bautista. La Santa Sede le nombró Monseñor. Murió el 2 de Julio de 1924.
Diccionario Biográfico del Clero Secular Chileno 1918-1969 de Raymundo Arancibia Salcedo. (Pág.20-21).

Emeterio del Carmen Arratia Cáceres
Libro VII de Bautismos (Pág.215). En la Iglesia Conventual de La Estrella a veintidos días de marzo de mil ochocientos cincuenta y nueve, yo el cura puse óleo y crisma a Emeterio del Carmen de un año nacido, hijo legítimo de Eustaquio Arratia y de doña Matea Cáceres, fueron padrinos José Hidalgo y Francisco Hidalgo y del óleo Cipriano Cáceres y Josefa Cáceres.
Fué Párroco en Ciruelos (1884-1888) como lo indican las siguientes actas:
Actas de entrega inscritas en Pág.247 y 352 del Libro de Matrimonios de la Parroquia San Andrés de Cáhuil. Ciruelos, agosto 2 de 1884. Con esta fecha hice entrega del presente Libro al S.Presbítero D. Emeterio Arratia. Para constancia firmamos ambos. (Firmado) Juan C. Ramón Cañán y Emeterio Arratia
San Andrés de Cáhuil, noviembre 27 de 1888.
En esta fecha hice entrega del presente Libro al presbítero Don Agustín Figueroa; para constancia firmamos ambos.
(Firmado) Emeterio Arratia C. y Juan A. Figueroa C. Administrador

También fue párroco de Cartagena. (Lo Abarca)

POBLAMIENTO DE CARTAGENA
La Iglesia era la propietaria por herencia de Fundo la Capellanía, siendo su administrador directo el sacerdote de Lo Abarca. Por decreto del Arzobispado de Santiago, los terrenos de la actual Cartagena pasaron a depender de la parroquia de Cartagena (Lo Abarca), el 19 de Julio de 1872 . Hacia el año 1870 ya habían comenzado los problemas entre el párroco, Pbro. Ricardo Mesa, y los pescadores por los terrenos que pertenecían a la Iglesia. El Padre Mesa se hizo cargo de la situación comunicando al Arzobispado la situación en que se encontraba con los ocupantes ilegales que habían tratado con los pescadores el arriendo o la venta de los terrenos. La situación forzaba a la Iglesia a comenzar a parcelar y vender el Fundo la Capellanía, ya que con la llegada del tren a Malvilla la población crecería y por tanto se verían involucrados en más procesos por reclamos de terrenos ilegales.

Monseñor Mariano Casanova, Arzobispo de Santiago en ese entonces se negó en primera instancia a vender pero con el paso del tiempo dio el permiso al sucesor del párroco Ricardo Mesa, el Pbro. Emeterio Arratia.

Gran parte de las ventas de las tierras del lugar de las Playas de Cartagena fueron efectuadas por los Curas Arratia y Cruzat, en sus respectivos periodos. Éste último, hacia 1897 , se preocupó que se destinara un lugar para la construcción de una capilla. El terreno destinado, como se ha escrito anteriormente, fue el ubicado frente a la Plaza de Armas. Se puede evidenciar entonces que el nacimiento de la comuna- balneario tuvo como gestora a la Iglesia, no por el solo hecho de que los terrenos le pertenecieran a dicha institución, sino que también porque en torno a la pequeña capilla del lugar se distribuye el espacio de las viviendas y establecimientos públicos. Los existentes habitantes y los veraneantes contribuyen a la obra del cura párroco para establecer la presencia de un lugar en donde los fieles pueden ser atendidos en sus necesidades religiosas.

La consolidación de Cartagena como comuna se consigue el 10 de Agosto de 1903, al firmarse el decreto gobierno correspondiente que la independiza de la comuna de San Antonio, de la que dependía civilmente.
Última actualización el Martes, 08 de Septiembre de 2009 17:28

"Los curas de Melipilla sentían propio el lugar, así lo arrendaban, muchas veces, a los descendientes de los primeros Cartagena. Pero hacia 1870, los chilenos que iban a Biarritz, Deaville y Cannes llegaron con una nueva moda, la costa no sólo era para comer mariscos sino tambien para "veranear". Los pescadores empezaron vender terrenos. A los curas de Cartagena esto no les gustó. Hubo varios juicios, el ferrocarril estaba próximo a llegar, los veraneantes estaban por aumentar. Escrituras en mano, el párroco Emeterio Arratia inició las ventas en 1890, año que se considera, se originó el balneario".
Cartagena propia y ajena Revista del Domingo de El Mercurio 12 de febrero de 1989 (Pág.15) .

ARRATIA EMETERIO. Presbítero del Arzobispado de Santiago, nació en La Estrella el 22-3-1859 y fue hijo de D. Eustaquio Arratia y de Da. Matea Cáceres. Fue alumno de los Seminarios de San Pedro Damiano y de los SS. Angeles y recibió la Ordenación sacerdotal el 24-9-1881. Fue Prefecto general del Seminario de Valparaíso; Cura de Cáhuil (1884-88); Cura de Cartagena (Lo Abarca) en los años 1889-1891; Capellán de Ejército durante varios años y Capellán de la Casa de Ejercicios de S. Juan Bautista. La Santa Sede le nombró Monseñor. Murió el 2 de Julio de 1924.
Diccionario Biográfico del Clero Secular Chileno 1918-1969 de Raymundo Arancibia Salcedo. (Pág.20-21).

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Monumento a los vencedores de Maipu

Este monumento ubicado en la avenida de los pajaritos Ordóñez y Maipú, fue inaugurado el 13 de septiembre de 1910, asistieron autoridades de santiago y numerosas delegaciones extrajeras.
Al respecto dice “El Mercurio” del 14 de septiembre de ese año: “El recinto del Monumento, cedido generosamente por sus propietarios, cierra al camino público con una sólida muralla y al resto del campo con una verja de alambre”.
“artísticamente engalanado como el resto del trayecto, presentaba un admirable golpe de vista. Desde la entrada hasta el pie del pedestal, se escalonaban en la acentuada pendiente, en admirable conjunto, los estandartes de todas las unidades del Ejército que actualmente acantonan en esta capital, rodeados, cada uno de ellos de un pelotón de sus respectivos regimientos.
“A la derecha el de la Escuela Militar abría la línea de los estandartes de los 12 regimientos de infantería y a la izquierda, iniciaba la línea formada por los 9 regimientos de caballería y artillería, por la Escuela de suboficiales y por el Batallón de ferrocarrileros y la elegante delegación del Colegio Argentino.
“La comitiva oficial descendió de los carruajes y avanzó hacia el monumento con las cabezas descubiertas entre la doble hilera de las sagradas insignias que flameaban al viento.
“Apoyado en el pedestal se alzó una altar improvisado adornado de plantas verdes y banderas Argentinas y Chilenas.
“Hacia el poniente se había construido un amplio tablado en forma de gradería destinado a los invitados oficiales y cuya cima ocupaba la mesa de honor y la tribuna. Formaba guardia a ambos lados, un pelotón del Regimiento de Ganaderos del General don José de San Martín, llevando un facsímil de la gloriosa bandera de los Andes y un pelotón del regimiento Cazadores del General Baquedano que escoltaba el venerable estandarte de los Cazadores a Caballo.
“En las graderías dio una conferencia el capitán Merino. Segundo comandante de la Escuela Militar”.
“Dijo la misa del Capellán Mayor Castrense Pbro. Sr. Silva, ofició de Ayudante el Capellán de la II División don Emeterio Arratia. Esta solemne misa de campaña fue solemnizada por la banda del regimiento Chacabuco”.
Después de la misa pronunció un vibrante discurso el general de división don Roberto Goñi, por el Colegio Militar Argentino hablo el Coronel Gutiérrez.
A continuación se firmo la siguiente Acta;
“Republica de Chile: Vicepresidencia del Excmo., señor don Emiliano Figueroa y Larraín. Festividades del Centenario 1810-1910.
“Acta de inauguración del Monumento de la Batalla de Maipú”.
“En el Campo de Maipú, a 13 días del mes de septiembre de 1910 se procedió a la inauguración del Monumento a los Guerreros de Maipú. Fueron padrinos: el Excmo. Sr. Presidente de la República Argentina don J. Figueroa Alcorta y señora; el Excmo. Sr. Vicepresidente de la República, don Emiliano Figueroa, y Señora; don Luis Izquierdo Ministro del Interior y de Relaciones Exteriores, Culto y Colonización; don Carlos Balmaceda, ministro de Justicia e Instrucción Pública y Hacienda, y señora; don Carlos Larraín Claro Ministro de Guerra y Marina; don Fidel Muñoz Rodríguez, Ministro de Industria y Obras Públicas, y señora; don Luis Antonio Vergara, Presidente del senado, y señora; don Ascanio Bascuñan Santa María, Presidente de la Cámara de Diputados , y señora; don Enrique Mac Iver, Vicepresidente del consejo de estado y señora; don Gabriel Palma; el Vicealmirante don Jorge Montt y señora; Los generales de la división don Estanislao el Canto y señora; don Adolfo Halley y señora; don Salvador Vergara y señora; don Vicente Palacios y señora; don Roberto Goñi y Señora, el General de brigada don Arístides Pinto Concha y señora ; don pedro A. Urzúa, intendente de la provincia de Santiago, don Gonzalo Bulnes y señora y don José María Pinto Cruz y señora.
“Para constancia firman al presente Acta, los padrinos y los asistentes a la inauguración, que reviste carácter oficial.”
Queda pues resuelta la incógnita de tantos años, el Monumento a los “Vencedores de los vencedores de Baylen, cuenta pues con 70 años.



Como dato ilustrativo podemos agregar que la fama que corona este monumento corresponde a un dibujo de don Ignacio Yuchaustegui, dibujante del Ejército. La escultura fue ejecutada por el conocido artista don Francisco Fayo y la obra de la fundición por el artista fundidor don Guillermo Dillí, el mismo que hizo las medallas conmemorativas de Maipú.
Publicado por Biblioteca de Maipu en 13:52
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ARRATIA EMETERIO. Con el título Después de la partida, publicó en el Diario Ilustrado del 6 de julio de 1924, el obispo castrense monseñor Rafael Edwards un artículo necrológico en homenaje al presbítero don Emeterio Arratia, que había pagado su tributo a la muerte el día 2 de ese mismo mes y año. Decía que como párroco, como director de almas, como educacionista y como capellán de ejército, dio las más relevantes muestras de sus virtudes sacerdotales, de su abnegación, de su espíritu de disciplina, de su carácter y de su talento y preparación.
El señor Arratia se enroló el 91 en el ejército revolucionario y sirvió de ayudante al capellán de ejército don Francisco Lisboa. Terminada la contienda fraticida sirvió de capellán militar y al mismo tiempo se dedicó al profesorado religioso.
En su carácter de capellán de ejército presidió en 1919 las fiestas conmemorativas que se celebraron en el pueblo de Maipú en celebración del 101 aniversario de la batalla de Maipo. A él le tocó oficiar la misa de campaña y pronunciar el discurso en homenaje a los héroes. En junio de 1922, con motivo de haber obtenido su jubilación como profesor de religión del liceo Antonia Salas de Errázuriz (Nð.2 de Santiago), el alumnado de este establecimiento celebró un acto literario musical en homenaje al profesor que se retiraba de las aulas.
Su muerte dejó honda huella de pesar entre los que pudieron apreciar sus virtudes.
Bibl.- Revista Católica, I, Pág. 75.- Mercurio, 23 de marzo y 7 de abril de 1919, 10 de junio de 1922 y 5 de julio de 1924.- Ilustrado, 6 de julio de 1924.
Diccionario Histórico y Biográfico de Chile de Virgilio Figueroa. 1800-1931 (Tomo IV y V, Pág.602).

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jueves 4 de septiembre de 2008

LEYENDAS

Lo Abarca - Guerra Civil 1891

La Guerra Civil de 1891 fue un conflicto armado en Chile entre partidarios del Congreso Nacional contra los del Presidente de la República José Manuel Balmaceda. Terminó con la derrota de las fuerzas leales al presidente, y el suicidio de éste.

En el Pueblo de lo Abarca sucede un hecho religioso, extraordinario. Cuando el comandante Latapiat, asignado para reclutar gente en el sector rural de cartagena, pretende tomar detenidos a los habitantes de Lo Abarca. Estos, se encontraban en la iglesia un día domingo justo en el momento en que el sacerdote don Emeterio Arratia se disponia a ofrecer la misa.Aprovechando esta situación, quiso entrar con su caballo dentro de la iglesia y asi lograr su misión. Pero el caballo junto al comandante cayó de rodillas frente al altar. Hasta el día de hoy, los pobladores de Lo Abarca dicen que fué la Purísima de Lo Abarca que no dejó entrar al comandante.

La guerra civil de 1891 en Lo Abarca
Jorge Venegas Santos



jorgevenegassantos September 05, 2008
La historia religiosa de un pueblo durante la guerra civil de 1891
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Cartagena de Chile Plaza Iglesia Virgen Lo Abarca
Enviado por alejandro rene correa ortiz Jue, 21/01/2010 - 17:28



El mayor atractivo actual en Lo Abarca es sin duda su iglesia en la que se encuentra la figura de la Purísima de la Inmaculada Concepción de Lo Abarca, una pieza de madera policromada hecha en España hacia el año 1640 que hasta ahora se conserva íntegramente con su pintura original. La importancia de esta imagen en la historia religiosa de Chile no es menor, ya que en este pueblo se originó la costumbre de peregrinar el día 8 de diciembre a la Virgen. Hoy esa actividad se realizará hacia el santuario de Lo Vasquez,ubicado a 85 km de Santiago por la ruta que une este con Valparaiso, en lo que es la peregrinación más concurrida e importante del país. Desfortunamente, la iglesia de Lo Abarca ha debido ser restaurada dos veces: la primera en 1978 tras el terremoto del 1970 que la destruyó completamente a excepción del campanario.

Cartagena de Chile Plaza Iglesia Virgen Lo Abarca

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Declarado en esa ocasión Santuario de la Zona Rural Costa, el templo fue derribado nuevamente por el terremoto de 1985. Una vez más resistio del campanario, cuyas campanas destacan por su bello sonido, producto de la combinación de oro, plata, bronce y cobre con que fueron fabricadas, además de ser una de las más grandes existentes en Chile. En la mañana, al mediodía y por la tarde, las religiosas de Lo Abarca tañen las campanas, invitando a la oracion del Angelus e indicando también la hora. Todas las fiestas religiosas son celebradas con gran entusiasmo y fe en Lo Abarca. La más importante es la Fiesta de la Inmaculada Concepción con una masiva peregrinación el día 8 de diciembre. El templo es centro de varias otras celebraciones en la que se conjuga la fe con la cultura popular campesina. Entre marzo y diciembre se realiza el último sábado en cada mes una misa la chilena, interpretada por el grupo folclórico local, con guitarras, arpas y violínes. Muy tradicional también es la festividad de Cuasimodo, que tiene lugar el Domingo de Gloria. El recorrido de Cuasimodo se inicia temprano en la mañana en el pueblo de Lo Zárate. El sacerdote, acompañado por 150 huasos aproximadamente, se encamina en un austero coche hacia San Sebastián. A su paso entrega la comunión a los enfermos para luego retornar a Lo Abarca. Allí se realiza una eucaristia de resurreccion en la entrada del Santuario, frente a la plaza, con la comunidad aberquina y los fieles visitantes, alrededor del mediodía. También se conmemora el Via Crucis con las diversas estaciones en casas de los vecinos; la Asunción de la Virgen, Fiestas Patrias y la Fiesta de Todos Santos
Edicion @ Video
Alejandro Correa Ortiz
http://www.cartagenadechile.cl/
http://cartagenino.blogspot.com/
21/12/2009
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melisa: Según mi pariente domiciliada en Pichilemu, Adriana Arratia Vidal, las campanas de este templo de Lo Abarca tienen grabado ARRATIA, apellido de mi tío abuelo, el sacerdote Emeterio Arratia.

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PLAYA HERMOSA

"En seguida, Playa Hermosa, con su nombre que lo dice todo, donde se ubica la valiosa residencia del antiguo capellán castrense, monseñor Emeterio Arratia. La casa campesina verdadero mirador que enfrenta al mar, es visitada constantemente por los turistas que recorren tal sector."
Pichilemu y sus alrededores turísticos (Pág.31) de José Arraño Acevedo 1999.

"Playa Brava, con olas capaces de voltear un potro. Olas inmensas que asustan. Así serían las murallas de agua que alzó Moisés con su bastón para que pasara su pueblo a pie enjuto. Playa de mareas tremendas aún en verano. Playa solitaria en la que apenas si se atreven las gaviotas.
Yo conozco, he vivido cada vericueto de la rocosa y abrupta Punta de Lobos. He bajado a sus infiernillos, he cogido la sal en sus rocas de basalto. ¡Cuántas puestas de sol en Punta de Lobos! Cuando todavía no era sino un agreste paraje y ni había caminos ni vehículos que se atrevieran por los cerros de tierra bermeja. He vivido en cada rincón, enredado entre huiros y cochayuyos, trepando entre las rocas, clavándome con las espinas de los copaos y los sandillones, descendiendo hasta las pozas para coger estrellas de mar, caballitos, soles, jaibas y caracoles... Requeríos que saben de naufragios, puerto de gaviotas y cormoranes... Rocas que vieron solazarse a los lobos en los estivales días, relucientes, sedosos, con sus trajes que les regaló el Buen Dios... Punta de Lobos, con su playa acogedora y tibia, donde las olas pierden su fuerza y su coraje...




Playa Hermosa en primer plano casa de los Vidal, 2001


Casa de los Vidal actualmente (2010)

Conozco, he recorrido toda la Playa Hermosa. ¡Qué bien puesto el nombre! Más allá de las arenas nos saludan los cipreses y eucaliptos. El viento que viene a nuestras espaldas, desde Punta de Lobos, desde mucho más al sur, ese viento que tuerce los troncos de los árboles y hace gemir a las gaviotas, nos lleva a paso firme por la extensa playa...



Por la Playa Hermosa, donde antes no había más casa que la de los Arratia, escondida entre los arbustos y rodeada de azucenas en Febrero... Y la casa de los Vidal, con su noria en el antejardín, y sus flores y ese corredor inmenso... Hoy ya está todo poblado. Todos se han venido a vivir a Playa Hermosa. Se encaraman las casas por las colinas, rugen los vehículos levantando nubes de polvo rojizo y entre tierrales y casas y pinos, al mirar hacia atrás, las rocas de Punta de Lobos como diciéndonos adiós...


Y la casa de los Vidal, con su noria en el antejardín

Del libro PINCELADAS PICHILEMINAS de Mario Noceti Z.


En Playa Hermosa febrero 1922, Luis y Emeterio Vidal Arratia (con sombrero), hermanos Larraín Bunster (con jockey), atrás Emeterio y su hermana Epigmenia Arratia Cáceres, Sara Vidal Arratia, Mariana González Arratia y María Vidal Arratia y padres mercedarios en Playa Hermosa.

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melisa: En Pichilemu. Antes que construyeran la actual iglesia al costado de la antigua, en medio de las plantas estaba instalado un busto de nuestro tío abuelo, el cura Emeterio Arratia. Cuando mi pariente Adriana Arratia Vidal quiso recuperarlo, había desaparecido.

Hay una calle en Pichilemu llamada Monseñor Arratia.

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Arratia en Facebook

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