viernes, 16 de febrero de 2007

Parroquias Provincia de Cardenal Caro

Es la única provincia de la VI Región de O'Higgins que tiene salida al mar. Posee una población de 41.160 habitantes. Tiene una superficie de 3.295,07 km². Su capital es Pichilemu, principal ciudad turística y balneario de la región en los meses de verano. Anteriormente formaba parte de la Provincia de Colchagua.
Comunas pertenecientes a la provincia de Cardenal Caro: La Estrella, Litueche, Marchigüe, Navidad, Paredones y Pichilemu.

Parroquias y Conventos Cardenal Caro


PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED DE ALCONES Y MARCHIGÜE

El territorio que abarca hoy la parroquia de Alcones y Marchigue se denominaba Rapel en tiempos de la Colonia. Éste era un pequeño caserío, donde los estancieros del sector agruparon a sus indios y al que vino a establecerse un cura doctrinero.
La Doctrina de Rosario de los indios de Rapel, creada entre 1580-85, fue una de las primeras doctrinas de Chile, surgiendo de la Doctrina de Santa Cruz de Triana (Rancagua).
En un primer momento la Doctrina de Rapel estuvo a cargo de los religiosos agustinos y recién el 17 de marzo de 1668, ellos hicieron entrega del curato al clero secular en la persona del padre Juan Espina Verdugo.
Como Rapel no contaba con las instalaciones más adecuadas, la sede de la doctrina comenzó a trasladarse paulatinamente hacia la capilla de la cercana estancia Pucalán.
La nueva sede de la Doctrina del Rosario, que comenzó a llamarse parroquia, era más propicia y a su sombra fue surgiendo el pueblo que llevó su nombre: Rosario; más tarde Rosario de los Solís y hoy Litueche.
Abarcaba los sectores de Cáhuil, Navidad, Carrizal, La Trinidad , La Estrella , El Sauce (hoy Alcones ), Pailimo, El Chequén y San Miguel de los Llanos. Recibían la visita del cura una vez al año, oportunidad en que se realizaban los bautizos, matrimonios, confesiones y Primeras Comuniones.
El Obispo Manuel de Alday estimó necesario erigir una nueva parroquia en uno de los extremos más distantes del curato o Doctrina de Rosario, la que abarcó los territorios de La Trinidad , San Antonio y Cáhuil, el que se fijó como sede de la parroquia y a San Andrés como su patrono. En 1926 la parroquia comenzó a ser llamada Ciruelos.
La localidad de El Sauce, paulatinamente, fue tomando importancia y se hizo necesario crear otra parroquia. Ya en 1875 El Sauce era viceparroquia y el 5 de enero de 1889 el Arzobispo de Santiago inició los trámites para elevarla a la condición de parroquia.
Don Federico Scotto Hermoso, ofreció cuatro cuadras de terreno al lado de la capilla existente en El Sauce, más de mil pesos en dinero para refaccionar la casa de la viceparroquia y 300 pesos anuales para sostener una escuela parroquial.
El 24 de septiembre de 1894, el Arzobispo de Santiago, don Mariano Casanova, erigió la nueva parroquia de El Sauce: “ Nuestra Señora de la Merced de Alcones” , desmembrándola de las parroquias de Cáhuil, Pumanque y Rosario (Litueche).
El nuevo curato adoptó el nombre de “Alcones” de la hacienda de Federico Scotto y también porque el gobierno ya había denominado así la oficina de Correos, la oficina de Telégrafo y la estación del ferrocarril.
El primer párroco y fundador de la parroquia de Alcones fue don Fidel Rojas Bravo. Recorría, llevando los libros parroquiales, los sectores de Maitenes, Cóguil, La Quebrada , Rinconada, San Miguel de las Palmas, Tanumé, Peñablanca, Población y Pailimo.
Párrocos destacados: José Miguel Camilo Aguilar (1901- 1920), dio fuerza y esplendor a la fiesta de la Virgen de las Mercedes; Julio Palma (1939- 1974), era muy querido y realizó obras como capillas, una escuela y el cementerio; Andrés Rojas (1977-86), Enrique Catalán (1986-90), Enrique Leiva (1990-93).
Notas:
Hacia 1894 cuando nace la parroquia también llega el ferrocarril, el que si bien era utilizado por los habitantes de las haciendas y los pueblos de la zona, también comenzó a ser utilizado por los veraneantes que se dirigían a Pichilemu, el que comenzaba a adquirir importancia gracias a los arreglos que don Agustín Ross propiciaba. En la estación de Alcones había una serie de carruajes de posta esperando a los pasajeros que se dirigían al balneario, donde llegaban en tres o cuatro horas.
Con un Congreso Eucarístico regional la parroquia celebra sus Bodas de Oro en septiembre de 1944. Participaron las parroquias de Rosario (Litueche), La Estrella, Navidad, Pichilemu, Pumanque y Marchigüe.

PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE LITUECHE

La primera constancia documental de la existencia de la Doctrina de Rapel es un informe al Rey del Obispo de Santiago, Fray Diego de Medellín, con fecha 18 de febrero de 1585 . Su erección debió haberse producido entre 1580 y 1585.
Su asiento primitivo estuvo en el poblado de Rapel. Luego se asienta en la capilla de la Estancia de Pucalán, lugar de su actual ubicación, perteneciente al capitán Lorenzo Núñez de Silva, por lo que pasó a tener la advocación de San Lorenzo y a denominarse parroquia de San Lorenzo de Pucalán. Esto a mediados del siglo XVII (ya en 1667 se habla de Pucalán en el Libro de Fábrica).
Abarcaba los sectores de Cáhuil, Navidad, Carrizal, La Trinidad, La Estrella, El Sauce (hoy Alcones ), Pailimo, El Chequén y San Miguel de los Llanos. Recibían la visita del cura una vez al año, oportunidad en que se realizaban los bautizos, matrimonios, confesiones y Primeras Comuniones.
Un siglo más tarde, a mediados del siglo XVIII, ya se le denomina capilla del Rosario de Pucalán, por venerarse allí una imagen de Nuestra Señora del Rosario. Poco a poco se pierde el nombre autóctono de Pucalán, quedando sólo como parroquia de El Rosario "figura como tal por primera vez en noviembre de 1750), a cuyo alero se fue formando el pueblo de Rosario. Posteriormente, para distinguirlo del llamado Rosario ubicado en Rengo, se le agregó la denominación de “Lo Solís”. Finalmente se le cambió el nombre al de Litueche.
El asiento parroquial cambió varias veces al pueblo vecino de La Estrella, para volver luego a su antigua ubicación. El Obispo Mariano Casanova trasladó la sede de la parroquia a La Estrella el 23 de marzo de 1891 y años después, el mismo prelado la restituyó a su sede primitiva el 7 de mayo de 1904. La parroquia luego se llamó parroquia del Rosario de Lo Solís.
El 25 de junio de 1662 el Obispo Diego de Humansoro da cuenta detallada de las doctrinas al Rey, señalando que la de Rapel tiene de contorno más de 40 leguas y comprende los pueblos de Rapel y las Estancias de Chocalán y Mallermo.

En un primer momento la Doctrina de Rapel estuvo a cargo de los religiosos agustinos (de La Estrella) y recién el 17 de marzo de 1668 , fray Antonio Puelles, hizo entrega del curato al clero secular en la persona del padre Juan Espina Verdugo. En un principio, las doctrinas estuvieron a cargo de religiosos, que eran los encargados de misionar, pero ya en el siglo XVII pasaron todas a manos del clero secular a iniciativa de los obispos que consideraban sus rentas como propias del clero diocesano.
Por una constancia posterior, se sabe que se empezaron a llevar libros sólo desde 1660, extraviándose los de matrimonios, entierros y bautismos y quedando sólo fragmentos del libro de Fábrica. Existen libros parroquiales sólo desde 1774. El primer párroco que aparece firmando es don Antonio Cornelio de Quesada y Molina (1774 – 1783).
A causa de los temporales que hubo en el invierno de 1899, se desplomó una parte del templo parroquial de Rosario, lo que motivó su cierre, por orden de la municipalidad. El Pbro. Joaquín Marty, por resolución del Arzobispado (22 de julio de 1890), quedó autorizado para demoler ese templo. El mismo Pbro. Marty inició la construcción de un un nuevo templo, obra que continuó don Isaías Farías y completó el párroco Luis Cerón V.
El actual templo comenzó a ser construido en 1927 e inaugurado en 1938.
Fuentes: -“La Doctrina de Rapel en el Reino de Chile, Antecedentes para la historia de la parroquia de San Lorenzo de Pucalán, luego de El Rosario y hoy Nuestra Señora del Rosario de Litueche”, Regulo Valenzuela Matte, 1984.
Folleto de conmemoración de los cien años de la parroquia de Alcones.
“Parroquias de la Arquidiócesis de Santiago, 1840 – 1925”, P. Raymundo Arancibia .
“Patrimonio Arquitectónico de la Sexta Región”, Carmen del Río Pereira, Fernando Gutiérrez Marín. IV Parte.

PARROQUIA SAN NICOLÁS DE TOLENTINO DE LA ESTRELLA


Iglesia San Nicolás de Tolentino de La Estrella después del terremoto de 1985

CONVENTO AGUSTINO DE LA ESTRELLA

Otro convento rural que produjo lo que el arquitecto Gabriel Guarda, sacerdote benedictino, llama la «nuclearización» de las poblaciones dispersas en torno de ellos, fue el convento agustino de La Estrella llamado San Nicolás de Tolentino. Fue fundado en 1635, pero tuvo actividad recién en 1669. La orden mantuvo esta residencia hasta 1882, fecha en que cedieron a perpetuidad al Arzobispado de Santiago la iglesia, convento y propiedades anexas. En 1888 el ordinario de Santiago cedió a los agustinos la Iglesia de Guadalupe en la ciudad de San Fernando. La propiedad dejada por los agustinos en La Estrella se transformó en sede de la antigua Parroquia de Rapel o del Rosario, en 1891, por decreto del obispo Mariano Casanova, quien en 1904 la restituyó a su antigua sede erigiendo al mismo tiempo la nueva parroquia de San Nicolás de Tolentino de La Estrella, desmembrada de la de Rosario.Los Párrocos de La Estrella han sido:
Evaristo Cendegui de Vea (1904 - 1912)
Simón Balboa Taiba (1912)
Balbino Mateo y Alduán (1912 - 1914)
Wilibardo Garcés Rojas (1914 - 1918)
Enrique Rojas Martínez (19-18 - 1927)
Luis Cerón Villablanca (1927 - 1932)
Ramón Ibarra Alvarado (1932 - 1969)
Paul González López (1969)- 1983)
Juan Carlos Farías Poblete (1983 - actual.) (Cáceres, 1985).

Fue erigida por monseñor Mariano Casanova el 7 de mayo de 1904 , desmembrándola de la parroquia de Rosario (Litueche).
Su primer párroco fue don Evaristo Cendegui de Vea (1904 – 1912).
El origen del pueblo se debe al convento agustino, su nombre se debería a la estrella que tiene la imagen de San Nicolás de Tolentino, patrono del poblado en su pecho.
El año 1635 los padres agustinos emprendieron la construcción de su Convento de San Nicolás de Tolentino de La Estrella , bajo el gobierno de fray Andrés de Elosu. Pero sólo comenzó a tener vida propia como “nuevamente erigido”, en el año 1659, siendo superior fray Juan de Miranda. En 1882 se suprimió la vida conventual. Los religiosos, con fecha 26 de octubre del año 1888, cedieron a perpetuidad su convento de La Estrella al Ordinario de Santiago, comprendiendo esta cesión: “...la iglesia y convento que la comunidad posee en La Estrella , con las propiedades anexas, denominadas: EL CONVENTO Y EL MENGO, que comprenden más o menos cuarenta cuadras, con todos los edificios que les pertenezcan, ubicados en dichas propiedades y con todos los derechos que la misma comunidad tiene en La Estrella...”.
La autoridad eclesiástica juzgó que este lugar era el ideal para que en él estuviera la sede de la parroquia de Rapel (Rosario – Litueche). Monseñor Casanova ordenó el traslado por decreto del 23 de enero de 1891. Más viendo que no había sido de provecho tal cambio, dio un nuevo decreto el 7 de mayo de 1904, restituyendo la parroquia de Rapel a su antigua sede y erigiendo, conjuntamente, una nueva parroquia en La Estrella , desmembrándola de aquella, bajo la advocación de San Nicolás de Tolentino.
La presencia de los agustinosse mantuvo constante hasta 1882, año en que ceden a perpetuidad al Arzobispado de Santiago, la iglesia, convento y propiedades anexas, pasando la orden seis años más tarde a ocupar la Iglesia de Guadalupe en San Fernando.
El terremoto de 1985 destruyó el antiguo templo que databa del siglo XVII, manteniéndose hasta hoy sólo las ruinas de su fachada.
Fuente: - “Patrimonio Arquitectónico de la Sexta Región ”, Carmen del Río Pereira, Fernando Gutiérrez Marín. IV Parte.
“Parroquias de la Arquidiócesis de Santiago, 1840 – 1925” , P. Raymundo Arancibia.

El Cardenal José María Caro y el Convento Mercedario de Punta de Lob

os

Seminaristas mercedarios en Punta de Lobos (Foto: Pichilemu y sus alrededores turísticos - José Arraño Acevedo)

Casa de vacaciones de los mercedarios en Punta de Lobos, hoy inexistente.
(Foto: Pichilemu y sus alrededores turísticos - José Arraño Acevedo)
CONVENTO MERCEDARIO DE PUNTA DE LOBOS
Con donaciones y escasos recursos se crea esta “Casa de Ejercicios Espirituales” para los estudiantes, profesores, hermanos y sacerdotes de la Orden. Con materiales tirados a yunta de bueyes traídos del valle de Colchagua y Ciruelo, pequeño poblado cercano a Cáhuil y, cuna del que fuera el primer Cardenal de Chile, monseñor José María Caro. Existen antecedentes históricos de la existencia de los aborígenes Promaucaes, en su versión de los “hombres de los conchales”, que habitaron el lugar y le llamaban, a Punta de Lobos, “Cachurra” que significa “Piedra partida por la mitad”. Además, se tiene la tesis de la influencia Inca sobre éstos aborígenes dada la existencia de la “Piedra del Sol” y de piedras en miradores naturales. Existe un pulpo petrificado en una roca de un acantilado del lugar.
La construcción del convento se inició en el año 1915 y se inauguró en el año 1919. Desde el Convento se realizaron misiones a Cáhuil, Ciruelos, Pueblo de Viudas, Bucalemu y Pichilemu.
La llegada masiva de veraneantes entre los años 1958 y 1970 afectó la condición de recogimiento y reposo, alterando la vida conventual debido a su atractivo turístico. En 1974 el Convento fue abandonado por los Mercedarios por dos razones: Primero, la incertidumbre política por la cual atravesaba el país a causa del golpe militar que derrocó al gobierno del Presidente Salvador Allende; segundo, las inevitables presiones de los veraneantes que deambulaban y curioseaban en el monasterio, invadiendo de este modo la privacidad necesaria para los ejercicios espirituales. De 1974 a 1992 el edificio quedó abandonado, pese a que existió y existe aún una ley que permite proteger obras patrimoniales. Su equilibrada e imponente arquitectura de patio interior con portales perimetrales, zócalo de piedra, ladrillos con cuarzo hechos a mano, albañilería de adobe y roble, tejas de arcilla, grandes ventanales de raulí, accesos de los “Leones” y de “Los Jarrones” dando la bienvenida al visitante, deambulatorio, escriptorium, refrectorium, celdas y capilla con la imagen de Nuestra señora de La Merced constituyeron una obra de arquitectura chilena con dos torreones góticos en sus extremos. Una obra muy bien emplazada en el centro de esta isla de tierra que es Punta de Lobos, armonía entre paisaje, arquitectura, el alma del hombre y el espíritu de un lugar que marca un Hito histórico en Pichilemu y donde el Cardenal Caro compartió innumerables jornadas de recogimiento y reposo. Actualmente el visionario surfista francés Jean Robert Pistone habita desde 1992, demoliendo las ruinas existentes en esa época (ignorando la importancia de las ruinas o casi la mitad de la obra aún de pie) y permaneciendo a la fecha con una comunidad de surfistas profesionales topofilicos del mítico y no reconocido “santuario de la naturaleza” de Punta de Lobos. Del antiguo Convento sólo queda el zócalo de piedra y la reconstrucción simbólica de un sector del olvidado patrimonio arquitectónico y cultural de pueblo de Pichilemu. En la primera imagen vemos a la derecha y vestido con indumentaria negra al Cardenal José María Caro en el deambulatorio o galería del Convento, a la izquierda y con túnica blanca el Padre Carlos Infante Provincial de la Orden de la Merced en Chile junto a otros sacerdotes y noviciados de la Orden de la Merced captados en el año 1928. La segunda imagen muestra en primer plano un rancho indígena de marisquedores, y mercedarios sobre piedras al borde del acantilado lleno de cáctus y al fondo el imponente “Convento de la Orden de la Merced de Punta de Lobos”.
Fuente : El Rancahuaso
Autor: Alexis Valenzuela
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PLAZA E IGLESIA DE PAREDONES





IGLESIA DE PAREDONES
Paredones creada bajo la advocación de la Virgen de las Nieves en 1778 y desmembrada de la parroquia de Vichuquén por el obispo Alday.











IGLESIA DE MATANZAS




El Convento de San Pedro de Alcántara, también perteneciente a la Orden Franciscana, nació como una hospedería en 1689, para atender a los propios misioneros que pasaban por ese lugar en tránsito a las casas y misiones que la Orden tenía más al sur. Esta hospedería se transformó luego en un convento, alrededor del cual en 1725 va surgiendo el actual poblado del mismo nombre. Del antiguo convento sólo permanecen algunos muros, un sello, numerosos documentos y libros de contabilidad donde consta el pago en especies como sal de Cáhuil, trigo de la zona, sebo, velas, que efectuaban los propietarios agrícolas por los servicios religiosos que estos sacerdotes les administraban. Quedan también de esta época, un conjunto de palmas chilenas cuya cosecha reúne a la comunidad y forma parte de su tradición (Ferrari, 1970). En 1905, los franciscanos abandonaron el convento y cedieron sus bienes al Arzobispado de Santiago, que lo transformó en parroquia en 1907. El antiguo convento sufrió con una gran crecida del estero que arrasó con el poblado y en 1906 cayó destruido por el terremoto de ese año.

El apóstol San Andrés es patrono de los pescadores y agricultores, su imagen traida desde España, hecha en cartón piedra, se conserva hasta la fecha en la Parroquia de Ciruelos.
Todos los años acuden miles de fieles a pagar sus mandas y favores que le atribuyen al santo. procesiones y misiones.


IGLESIA SAN ANDRÉS DE CIRUELOS





Ubicada a 13 Km. de Pichilemu (15 minutos). Fue construida en 1779 y su Altar de década 1940. Posee un armonio ( instrumento tipo órgano que funciona a viento), confesionarios e imágenes de santos muy antiguos. Antigua parroquia creada por el Arzobispo Valdivieso en 1864. Actualmente en ella se puede observar la pila donde fue bautizado el primer Cardenal de la Iglesia chilena, Monseñor José María Caro Rodríguez, y la imagen original de San Andrés hecha en cartón piedra donde cada 30 de Noviembre se realiza la Fiesta Religiosa de San Andrés.
CREACIÓN DE LA PARROQUIA SAN ANDRÉS DE CÁHUIL
En visita a la jurisdicción eclesiástica (Reto), en 1854, Monseñor Rafael Valentín Valdivieso percibió la necesidad de dividir la Parroquia de Reto, creando una nueva con el territorio de ésta, más cercana a la costa, con el nombre de Cáhuil, fijando los límites por decreto de fecha 30 de noviembre de 1864 quedando por patrón el apóstol San Andrés. Ciruelos fue el asiento de esta nueva Parroquia, sin embargo la carencia de un marco jurídico-administrativo para el caserío de Ciruelos dificultó su potenciación como futuro centro urbano, aún cuando algunos servicios tendieron a concentrarse allí en un primer momento. En visita a Ciruelos, sede de la Parroquia de Cáhuil el 4 de febrero de 1888, Mariano Casanova Arzobispo de Santiago, determinó crear una escuela parroquial, obtener título del terreno de la parroquia y encargar a Europa una nueva imagen de San Andrés para las fiestas de este Santo Patrono. Asimismo estudiar cual sería el mejor local cuando llegara el caso de mudar el asiento parroquial, tan mal situado en Ciruelos y trasladarlo a Pichilemu. Desde 1891 con la creación de la Comuna de Pichilemu se hará más urgente el traslado de esta sede parroquial, pero debido al lento crecimiento de Pichilemu, se logró recién a fines de 1953. En los años anteriores este pueblo sólo contó con una vice-parroquia.

1 comentarios:

A las 6 de marzo de 2007, 5:47 , Blogger Washington ha dicho...

Estimada Sra.
Reciba usted mis felicitaciones por sus artículos y hermosas fotografías que los complementan, dándole más fuerza al relato de sus visitas a aquellos lugares de nuestra provincia Cardenal Caro, lugares que también he recorrido, pero que no siempre uno ve -por otros motivos de viaje- y que se sorprende lo que se dejó de conocer.
Una vez más, mis sinceras felicitaciones.

 

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