domingo, 7 de octubre de 2007

Ranking de parques históricos:

LO MEJOR DEL ANTIGUO PAISAJISMO

Hace una década el fotógrafo Max Donoso capturó con una cámara análoga los diez mejores parques históricos de Chile, los que publicó en un libro. Hoy, un grupo de ocho paisajistas entrega su opinión sobre cuáles de esos enclaves naturales son los máximos ejemplos de conservación, belleza y estilo, generando tres primeros lugares y algunas menciones.
REVISTA V/D EL MERCURIO
Texto, Soledad Villagrán Varela Fotografías, gentileza Max Donoso Saint
SEGUNDA MENCIÓN (EMPATE): PARQUE CUNACO
DESTELLO DE LO AUTÓCTONO

Una avenida de palmas chilenas da una espectacular bienvenida a este parque privado y su casa veneciana en Cunaco, cerca de San Fernando. Conserva el diseño que le otorgó el joven paisajista italiano Canova, a quien trajo directamente de la corte de Napoleón III, Carlos Valdés Izquierdo en 1873 para que se hiciera cargo del parque de su hacienda. Canova murió en Chile mientras realizaba el encargo, pero alcanzó a definir un estilo que incorpora lúcidamente vegetación nativa, especies caducas y densos grupos de árboles a la manera del naturalismo inglés. La mezcla de acer japónicos, encinas, ginkgos, tilos, castaños de la India, cipreses y eucaliptus, entre otros, genera una de sus características principales: la sensación de exuberancia ilimitada. "Me parece fantástica la soberbia incorporación de la palma chilena al diseño del parque. Este es un excelente representante de cómo se fueron tomando estilos y modas extranjeras en la construcción de muchos de ellos, que hoy llaman la atención por los grupos a veces enmarañados de gigantescos árboles traídos de Europa y Asia", sostiene Elizabeth Huyghe.
1 PRIMER LUGAR: PARQUE SANTA RITA
PURO ROMANTICISMO

En la antigua hacienda Alto Jahuel, emplazada en Buin, se despliegan las 39 hectáreas del magnífico parque diseñado por el paisajista francés Guillermo Renner, entre 1882 y 1883. Está al costado de los cultivos de la Viña Santa Rita que a inicios de esa década formó Domingo Fernández Concha en sus dominios.

En suelos que durante la Colonia fueron predios agrícolas, Renner impuso pautas francesas, mezcladas con tendencias del italiano y sobre todo del naturalismo inglés, cuya soltura se aprecia en la gran laguna –frente a la casa patronal–, bordeada de calas y lirios. "Está rodeada de árboles que se pierden a los lejos, como en los mejores diseños de Lancelot Brown, un excelente exponente del paisajismo inglés", comenta Cristóbal Elgueta.

En el recorrido del enclave, donde se encuentra el hotel Casa Real, una sucesión de áreas sombrías y soleadas, la decoración con ánforas, fuentes, y estatuas, refleja el gusto clásico italiano; así como estructuradas hileras de pequeños boj ponen el acento galo. La introducción de especies exóticas responde al gusto británico de la época. Se importaron araucarias brasileñas, castaños de la India, ginkgos, magnolios, perales del Japón, sequoias, nogales negros, entre otras especies, sólo contrapesadas en el lugar por la presencia de palmas chilenas, que enmarcan la casona. Perfectamente conservado, el parque "emociona por su buena mezcla entre diseño y naturaleza pura", sostiene Keka Ruiz –Tagle. "Es el más señorial de todos, combina un estilo romántico con algunos guiños al jardín afrancesado", agrega Elizabeth Huyghe.

2 SEGUNDO LUGAR: PARQUE LOTA
UN BOSQUE A LA ORILLA DEL MAR

El misterio y la nostalgia se apoderan de este parque, seguramente por efecto del mar. Está en Lota, de ahí su nombre, que en mapudungún significa "pequeño caserío". El parque se extiende por la totalidad de las laderas de una península sobre la que Luis Cousiño quiso plasmar su próspera fortuna basada en la explotación carbonífera de la zona, como también lo hizo en Santiago a través de otros parques.

El inglés Bartlet fue el encargado del diseño del lugar. Entre 1862 y 1873, mezcló la antigua formalidad francesa con los aires renovadores y naturalistas que en su país aún imprimen a los jardines. Años después, Isidora Goyenechea, viuda de Cousiño, contrató al irlandés Guillermo O'Reilly para modificar algunos sectores del parque, los que recibieron flora nativa y esculturas alegóricas. Lagunas, fuentes, conservatorio de plantas exóticas, miradores y senderos boscosos forman parte de los atractivos del recinto público enmarcado por peumos, coigües, olivillos, aromos... "En cada rincón se podría contar una historia diferente. Hay una gran riqueza botánica y artística", comenta Ximena Nazal. "En las visitas, las guías turísticas con vestimenta de la época hacen que el recorrido te transporte hacia el pasado", afirma Cristóbal Elgueta.

3 TERCER LUGAR: PARQUE COUSIÑO MACUL
REINO DE ÁRBOLES

De estilo netamente inglés, fue considerado en sus tiempos uno de los mejores parques privados del continente. Fue realizado en 1872 por el paisajista francés Guillermo Renner en el sector oriente de Santiago, por encargo de Luis Cousiño, al mismo tiempo que ambos trabajaban en otro parque en la capital, el actual Parque OHiggins.

Basado en la idea de que el jardín debe imitar la naturaleza, el diseño del parque privado ubicado en Peñalolén, incorpora caminos serpenteantes, extensas superficies de césped, agrupaciones de árboles y una gran laguna de orillas irregulares, la única forma en que el estilo inglés permitía la presencia de agua, aunque Renner tuvo que hacer una excepción incorporando además una pequeña isla.

En 1929 se renovó el proyecto a manos del paisajista Brydon, contratado en Londres por Arturo Cousiño, nieto de Luis. El especialista hizo una depuración del lugar –cuya impronta sigue vigente– eliminando vegetación accesoria para destacar los enormes ejemplares de olmos, robles, cedros, tilos, encinas, castaños y magnolios. "Es elegante, majestuoso, súper estilizado. Está hecho para que uno pueda apreciar los árboles", afirma el fotógrafo Max Donoso.


PRIMERA MENCIÓN: JARDíN LO FONTECILLA
VERDE COLONIAL


Un precioso jardín rodea y atraviesa en una secuencia de patios interiores una casa patronal del siglo XVIII –con capilla del siglo XVII–, ubicada en el sector oriente de Santiago, en lo que fuera la extensa hacienda otorgada al primer alarife de Santiago y que luego pasó a manos de Francisco de Borja Fontecilla, a quien le debe el nombre.

A inicios del siglo pasado, la casona fue adquirida por el historiador y agricultor Carlos Peña Otaegui, cuyos descendientes lo conservan, en forma privada, en la misma línea en que él lo restauró: con austeridad colonial, ajena a modas europeas. El recorrido con algunos senderos delineados por bojs y centenares de flores –hortensias, calas, clivias, amapolas, anémonas, lirios, entre otras– lo convierten en un paraíso primaveral durante todo el año. "Su estructura formal marcada por setos recortados, reforzados con rosas y herbáceas le dan colorido y alegría", sostiene Ximena Nazal.

SEGUNDA MENCIÓN (EMPATE): PARQUE HUILQUILEMU
Con esencia más chilena


Bruno González –quien hizo una emergente riqueza al dirigir explotaciones de yacimientos mineros en el norte del país–, adquirió en 1850 un predio por el camino a San Clemente, cerca de Talca. Allí levantó una casona patronal de más de cien metros de fachada y varios patios interiores.

Hoy a cargo de la Universidad Católica del Maule, el Patio de España recibe a los visitantes, "con su extraordinario pavimento de huevillos, sus naranjos y flor de la pluma, es una referencia notable de la casa colonial con sus sencillos jardines", describe Elizabeth Huyghe.

El último patio, donde luce solitariamente una araucaria, se abre al parque marcando un hito en la configuración de la casa chilena. Fue creado por su propio dueño mezclando los estilos imperantes, algo que actualmente es difícil de apreciar dentro de la cercana exuberancia de magnolios, palmas, crespones, camelias; y más lejos, de araucarias brasileñas, sequoias, cipreses, abetos, pinos insignes, acer negundos, entre otros árboles, bordeados por laberínticos senderos de boj. Huilquilemu, –"lugar de zorzales" en lengua mapuche– está abierto a la comunidad.


TERCERA MENCIÓN: LAS MAJADAS DE PIRQUE
A la altura de un castillo



Rodeado por centenarias encinas y plátanos orientales aparece entre los cerros de Pirque un castillo francés diseñado por el célebre arquitecto nacional Alberto Cruz Montt. La obra es el punto focal del parque, ejecutado con antelación por el paisajista francés Guillermo Renner, quien incorporó vegetación nativa y árboles exóticos traídos en barco desde Asia, Europa y Oceanía, para formar el parque a petición de Francisco Subercaseaux, empresario salitrero. Sin embargo, al levantarse el monumental edificio en 1906, su dueño, Julio Subercaseux, contrató a Jules Gachelin, otro paisajista galo para renovar las áreas verdes. El experto incorporó nuevas especies de árboles, una gran fuente cercada por estatuas y ejemplares autóctonos para poblar un cerro. Tras la crisis del salitre, al iniciarse la Primera Guerra Mundial, la propiedad pasó a manos de Julio Nieto, cuyos descendientes lo vendieron a fines del 2006 al empresario argentino Wenceslao Casares quien inició trabajos de restauración del castillo y el parque.

LISTA DE LOS PARQUES QUE CONCURSARON:

COUSIÑO MACUL: Santiago.

CUNACO: Colchagua.

FLOR DEL LAGO: lago Villarrica.

HUILQUILEMU: San Clemente.

LA PUNTA: San Francisco de Mostazal.

LAS MAJADAS DE PIRQUE: Pirque.

LO FONTECILLA: Santiago.

OSSANDÓN: Zapallar.

PARQUE LOTA: Lota.

SANTA RITA: Buin.

PAISAJISTAS QUE VOTARON EN ESTE RANKING:

Taibi Addi.

Teresa Chadwick.

Cristóbal Elgueta.

Elizabeth Huyghe.

Liliana Iturriaga.

Ximena Nazal.

Karin Oetjen.

Keka Ruiz Tagle.

sábado 6 de octubre de 2007

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2 comentarios:

A las 1 de mayo de 2011, 17:36 , Blogger Luzma ha dicho...

que bueno que fue este artículo de Sole Villagrán!!!!!!!!!!

 
A las 1 de mayo de 2011, 18:01 , Blogger Luzma ha dicho...

MELISA
VE ESTE ARTÍCULO TAMBIÉN EN MI BLOG, SOBRE PAISAJISMO CHILENO (TE NOMBRE')
http://paisajismochileno.blogspot.com/2011/05/los-mejores-parques-de-chile.html?showComment=1304298023393#c5803134876097581920

 

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