lunes, 5 de abril de 2010

PUDO SER PEOR, PERO LAS “DUNAS” PICHILEMINAS EN LA PLAYA PRINCIPAL EVITARON UN DESASTRE MAYOR


www.pichilemunews.cl
27/03/2010.

- Las mismas dunas que a unos cuantos han servido de improvisado “nidito de amor”, fueron cruciales en Pichilemu, a la hora en que cientos de kilómetros del litoral eran azotados por la fuerza destructora del maremoto provocado por el terremoto del 27 de febrero, pasadas las 3.30 AM.

- Indecisiones de autoridades regionales, provinciales y comunales. Como decisiones inapropiadas se funden en una gestión que queda al debe.

Por: Patricio Saldías G. y Washington Saldías G.

Quienes visitan Pichilemu por estos días ven un desolador panorama y donde está patente la secuela del terremoto y el maremoto, sobretodo en el sector de la Avenida Costanera, desde la Capitanía de Puerto hasta donde está ubicada la Caleta de Pescadores.

Pero no a equivocarse. Si bien el mar botó kioscos y dañó seriamente algunos establecimientos gastronómicos y de hospedaje, los efectos más preocupantes han sido –sin duda- de la serie de réplicas donde Pichilemu ha concentrado la fuerza telúrica, provocando que muchas construcciones: viviendas en el sector rural principalmente e infraestructura patrimonial como son las balaustradas de la Terraza, del Parque Agustín Ross y del edificio del ex casino, conocido hoy como Centro Cultural “Ross”, estén en el suelo.

Un recorrido de “pichilemunews” por el sector de Cahuil, Ciruelos, entre otros, nos permitió ver los alcances destructivos de las réplicas, donde muchas viviendas están en el suelo. Antiguas casas de adobe sucumbieron. Las que lograron –en principio- sortear con éxito el terremoto del 27 de febrero, han ido cayendo unas cuantas, mientras muchas otras están inhabitables ante el peligro de caerse irremediablemente.

Es por ello que los esfuerzos de las autoridades y de los grupos espontáneos de jóvenes profesionales y comunidad fue la de construir Mediaguas para ir en auxilio de las familias más afectadas y que perdieron sus viviendas.

PUDO SER PEOR

Tal como lo dijimos en más de un artículo derivado por la catástrofe: que a Dios gracias, el maremoto no causó el daño como el visto en otras localidades costeras, el periódico local no pudo titular mejor su portada, al escribir PUDO SER PEOR.

En efecto, definitivamente pudo ser peor.

Pero pasados los días, muchos han ido encontrando una razón lógica que contribuyó a que los efectos fueran muy menores a la destrucción que las olas del mar provocaron en otras localidades y balnearios costeros.

El mismo alcalde Roberto Córdova, reflexionado en voz alta se refería en una publicación acerca de la providencial salvada –de algo peor- gracias a las dunas frente a la Avenida Costanera.

¡Claro!, si bien el agua del mar llegó como a 150 metros mar afuera, inundando circunstancialmente viviendas, el efecto negativo –aún con las personas afectadas y daños materiales producidos- fue mínimo.

Antes del año 1971 en donde a partir de ese año se construyó el primer tramo de la Avenida Costanera, uniendo la Avenida Ortúzar con la Terraza, en ese sector no había otra cosa que un cordón de dunas de al menos cien metros de ancho.

La avenida Costanera, entonces, se constituyó en un nuevo paseo –tratando de emular Avenidas Costaneras de otras ciudades y balnearios- no obstante su precariedad sobre las dunas hizo que éstas hasta el día de hoy, en períodos de invierno y temporales de viento y lluvia, las arenas tapen casi completamente la avenida Costanera.

CONTROL DE DUNAS

Corría el año 1975, cuando la CONAF Area Pichilemu, nacida de la Corporación de Reforestación (COREF)- dependiente del SAG y del Instituto de Forestación de éste es el precursor del Plan Colchagua de forestación, dio inicio a una actividad paralela a la forestación iniciada en los años 70.

El primer Jefe de Área –el ingeniero forestal Hugo Ahumada Véliz- aparte de la labor de forestación donde prácticamente todo Pichilemu trabajó en un momento, presentó un Plan de Control de Dunas “biológico” con el objetivo de detener el avance de las dunas y “recuperar” terrenos que estaban siendo invadidos por el avance de las dunas.

Prácticamente todo el litoral de la región afectado por las dunas, fue intervenido con una especie vegetal –del tipo gramínea- conocida científicamente como Ammophila Arenaria; pero popularmente llamada “amofila”.

“pichilemunews” conversó con el ingeniero forestal Hugo Ahumada y con el técnico forestal Alfredo Pérez, dos profesionales de los muchos que trabajaron junto a otros por años en el Área de Pichilemu de la Corporación Nacional Forestal, CONAF.

Sabemos que usted estaba en Pichilemu cuando se produjo el terremoto, ¿Ha tenido la ocasión de conocer cómo quedó el sector más afectado de la Avenida Costanera?

“Efectivamente, al día siguiente recorrí el sector y visité a algunos amigos, constatando los daños producidos por la fuerza de las aguas. Sin embargo, comparando en días posteriores con las imágenes de televisión, las fotografías publicadas de otras localidades afectadas, sin duda que Pichilemu puede decirse que salió airoso en cierto sentido”.

¿Y a qué atribuye esa circunstancia o qué hecho explica esta cierta benevolencia de la naturaleza?

“Junto con Alfredo Pérez hemos recorrido y visto que –sin duda- las DUNAS consolidadas en un proceso de más de treinta y cinco años fueron la barrera que minimizó la fuerza de las olas y por ello que las aguas no causaron mayores daños a los causados. Y se puede constatar que –contrariamente- en donde las DUNAS FUERON BORRADAS, DESTRUIDAS, las olas y el caudal de agua entró con mayor fuerza que por donde había dunas. Eso es innegable y para nadie puede ser un hecho que se pueda negar, desconocer…”

¿Qué piensa de aquellas personas que se quejan de las dunas existentes a lo largo de la Avenida Costanera y que éstas no dejan ver el mar cuando se transita en automóvil?

“Sencillamente que están equivocados. O mejor dicho, estaban…, pues si se analiza con seriedad esta circunstancia, la mayoría concluirá en que, efectivamente, las DUNAS salvaron en gran forma y/o medida que no haya en este momento que lamentar mayores daños. Y lo más importante, que no se haya perdido ninguna vida en el sector a causa de la acción destructora de las olas”.


Una vista del control de dunas. 1975

DUNAS

Desde mucho tiempo que se puede apreciar que las dunas frente a la playa principal en algunos sectores miden alrededor de cuatro o más metros de altura. Lo mismo, es posible apreciar la fortaleza de las raíces de los vegetales, lo que permite –justamente- evitar en un gran porcentaje que las dunas estén más estables y no se corran ni crezcan, sino se mantengan y crezcan en altura, no hacia los lados.

Como un dato ilustrador, Hugo Ahumada nos indicó que el Control de Dunas permitió recuperar e incorporar como terrenos cultivables alrededor de 350 hectáreas en el Fundo San Antonio de Petrel.

Asimismo, en el sector próximo a Punta de Lobos extensos arenales y dunas colosales se transformaron en bosques que hasta el día de hoy están en pié, tras estabilizarse el avance de las dunas.


Hugo Ahumada y Alfredo Pérez. Foto de Patricio Saldías

- Alfredo, entiendo que tú junto al técnico forestal Fernando Latorre tuvieron una especial misión antes de iniciarse el programa de control de dunas …, ¿es eso efectivo?

“Bueno, eso fue un hecho circunstancial, pues yo y Fernando –como empleados de la CONAF- fuimos enviados a la localidad de Chanco a buscar plantas de Ammophila Arenaria. Y más tarde con el mismo propósito, desde la zona de Arauco. Pero en esa gran tarea de reforestar, como de este programa Control de Dunas, es justo señalar que trabajaron muchos compañeros técnicos forestales y, por supuesto, miles de pichileminos quienes contribuyeron a cambiarle la cara a los cerros de la provincia de Colchagua y Cardenal Caro”.

También hay que agregar que otro importante trabajo se realizó en la zona en el control de cárcavas, lográndose también, parar el avance de las erosiones en sectores de Barrancas, Ciruelos, Pañul, Rodeillo, entre otros.

BORDE COSTERO

Perfectamente podríamos haber concluido el artículo sobre este tema de las dunas en el borde costero; pero resulta insoslayable dejar de lado a quienes –como autoridades políticas, ya sean las nominadas por cada Presidente de la República, llámense Intendentes, Gobernadores, como los SEREMIS y directores de diversos servicios estatales- se llevaron durante veinte años “gobernando” sin que hayan sido capaces de hacer bien su pega.

En un artículo anterior, nos referíamos a la Comisión Regional del Borde Costero, organismo interdisciplinario creado para ocuparse del “borde costero” de la Región de O’Higgins.

Dijimos que con orgullo, la primera autoridad regional de la época se refirió a esta instancia como la primera creada en el país. No obstante, pese a ello y a destinar importante cantidad de recursos, entre otras cosas para convocar a una Licitación para elaborar el Plan Intercomunal del Borde Costero.

Fue un equipo interdisciplinario de la Universidad de Santiago, USACH, quien se lo adjudicó. Y tras una cantidad de tiempo contemplado en las bases, la serie de profesionales llegaron a importantes conclusiones y recomendaciones, amén de la serie de fotografías aéreas de restitución y planos basados en las mismas, señalando y destacando las zonas de riesgo a lo largo de nuestro litoral, entre otras importantes materias.

¿Pero qué pasó con ese estudio y recomendaciones tras ser presentadas a las autoridades?

¿Se aprobó finalmente el Plan Intercomunal Regional del Borde Costero?

¿Se aplicaron las medidas y recomendaciones en cada Plano Regulador de las comunas costeras?

¿Hay una política clara a los entes que tienen tuición y administración del borde costero, como por ejemplo, la Dirección de Territorio Marítimo, DIRECTEMAR?

Porque ha de saberse que este organismo, a través de las diversas Capitanías de Puerto, dentro de las respectivas jurisdicciones, son quienes otorgan concesiones, autorizaciones y/o permisos a los “privados” para que –por ejemplo- construyan Estacionamientos en terrenos de Playa e intervengan, como en el caso de Pichilemu, las dunas en la playa San Antonio que va desde el sector de La Terraza hacia el sector de Chorrillos, aproximadamente unos seis kilómetros de largo.

¿Los miles o millones de “pesos oro” que cobra la DIRECTEMAR -en beneficio del Fisco- por estas concesiones, autorizaciones y/o permisos valen la pena realmente?

¿Quién sabe realmente cuántos ingresos percibe el Fisco por este concepto y otros más por las actividades que se realizan en los terrenos de playa?

¿Estarán estos funcionarios pensando en este instante si los recursos percibidos por el Fisco, por ese concepto en el caso de Pichilemu, son mayores a los daños que se han experimentado en el sector privado?

Es posible argumentar que ninguna persona murió y que es ello es lo más importante, pero no por ello deja de preocupar estas decisiones. Sobretodo que, es conocida la burocracia existente en esta repartición pública (cuando quieren aplicar al dedillo la normativa, las leyes y la cacha de la espada).

Junto con hacerse un “mea culpa” quienes han sido autoridades durante los pasados veinte años de la Concertación, hay que señalar que si el Plan Intercomunal del Borde Comunal que se hizo hace ya más de doce (12) años y que no se ha aplicado, no es culpa de quienes lo hicieron, sino de la incapacidad de las autoridades regionales y provinciales, como los correspondientes consejeros regionales, para votarlo y aplicarlo.

De lo único que han sido capaces ha sido mantener la denominada Comisión Regional del Borde Costero, pero viene al caso preguntarse, ¿HASTA CUÁNDO LAS PAJAS? ¿CUÁNDO SERÁN CAPACES DE HACER LO QUE TIENEN QUE HACER?

Estas preguntas, no obstante a que quienes tuvieron esa responsabilidad ya no están gobernando, podrían no tener sentido. Pero así y todo, las hacemos para que las actuales autoridades de todos los niveles se preocupen de este tema y sean más efectivos y cumplan con su papel en cada una de las responsabilidades que se les ha entregado. Responsabilidades que, por lo demás, han aceptado voluntariamente. A nadie se les ha puesto la pistola al pecho y nadie podría decir –tal como los anteriores- que fueron obligados poco menos. ¡No señores!

Para estas últimas autoridades aún “no hay cargos” que formularle, pues su responsabilidad les ha llegado recién. Por tanto les daremos un tiempo. Mientras tanto estaremos atentos, vigilantes, para informar de lo que esté aconteciendo en el tema y conforme a su acción serán nuestros artículos.

Como siempre por lo demás: Aplaudiendo las acciones de bien común, como denunciando o fustigando las dilaciones o malas decisiones.

¿PREPARADOS?

Hoy por hoy es difícil encontrar a un Cuerpo o Compañía de Bomberos, de cualquier localidad –por modesta que sea- que no cuenten con la implementación material para poder cumplir medianamente su misión: la de combatir el fuego. Es más, muchos están preparados para acudir ante otras emergencias, disponiendo tanto su equipamiento pero por sobretodo su voluntad de ayudar a quienes están en desgracia o sufrido una emergencia. Es así como, por ejemplo, acuden a un rescate vehicular, con herramientas y disposición.

El Estado directamente, o los respectivos gobiernos regionales, comprendiendo su importante misión y labor de ayuda a la comunidad les provee, permanentemente, con costoso material. No obstante, se ha despreocupado de importantes temas, al no proveer de equipamiento de emergencia, tales como equipos generadores de energía eléctrica, grupos electrógenos, etcétera.

Y es así que, sus sistemas de alarmas, como la Sirena, no funcionaron al cortarse la energía eléctrica del día 27 de febrero.

¿Estará como prioridad en el Cuerpo de Bomberos una “pedida” para estar preparados, o seguirán tal cual con sus vehículos y, a lo más, recorrerán las calles gritando a viva voz, como la ex gobernadora –que en una reunión de emergencia- dijo que ella, por último salía a avisar a la gente de un peligro de tsunami?

¿Qué dice la Municipalidad de Pichilemu que –pese a que se aprobó “rescatar” un grupo generador de su propiedad, sin uso- nunca lo hizo y que podría servir no solo para estos casos de emergencia, sino para usar en el Estadio Municipal, para los espectáculos masivos, etcétera, etcétera?.

¿O finalmente alguna cabeza pensante del municipio se acordó que tenía ese grupo generador y –por fin- se tomó la decisión de rescatarlo?

Interrogantes hay muchas, pero –por ahora- las dejaremos hasta acá.

En una de esas nos sorprenden y muchas de las cosas dichas no tendrían sentido.

En el caso de ser así –como nos gustaría que así fuera- no tendríamos ningún problema en reconocer nuestra falta de rigor, de desconocimiento en esas materias.

¡Sí!, lo haríamos. Y además propiciaríamos una campaña para erigirles un monumento a la acción, a la eficacia, a la visión preclara de servidores públicos.

Se lo tendrían ¡¡muy merecido!!

Y pensar que algunos que no hicieron cumplir esos acuerdos (de rescatar el grupo electrógeno del que hablamos), aparte de estar condenado por la justicia, tiene –en vida- su nombre perpetuado en una calle.

Verdaderamente hay personas que piensan con las patas...


María del pilar Valencia entre las amofilas

Restaurant y Hostería "El Buzo"

Restos del Restaurant "El Buzo"

Casa de Motita Morales

Cáhuil. Casa de Motita Morales

Los efectos telúricos en la Iglesia de Ciruelos

Casa de adobe en el suelo. Ciruelos.

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